Augsburgo (en alemán, Augsburg) se encuentra al suroeste de Baviera, a unos 70 km de Múnich, lo que la convierte en una escapada perfecta de un día desde la capital bávara. Con casi 300.000 habitantes, la ciudad destaca no solo por su actividad universitaria, sino también por ser la capital de la región histórica de Suabia (Schwaben en alemán), que hoy se extiende entre Baden-Wurtemberg y Baviera. Tras Múnich y Núremberg, Augsburgo es la tercera ciudad más grande del estado de Baviera.
Antes de comenzar el recorrido, conviene repasar brevemente su historia. Augsburgo es una de las ciudades más antiguas de Alemania, fundada por los romanos en el año 15 a.C. con el nombre de Augusta Vindelicorum, en honor al emperador Augusto y al pueblo celta local, los vindélicos (Vindelici). Los pocos restos que se conservan de esta época se pueden visitar en el Museo Romano de la ciudad. Durante la Edad Media, Augsburgo adquirió gran relevancia como centro comercial, siendo especialmente notable la influencia de la familia Fugger. Estos empresarios y mecenas alemanes construyeron uno de los imperios económicos más importantes de los siglos XV y XVI en Europa. Su miembro más destacado, Jakob Fugger (1459-1525), conocido como “Jakob Fugger, el Rico”, fue un banquero y empresario augsburgués cuya presencia sigue visible en muchos de los edificios históricos de la ciudad, como veremos más adelante.
¿Cómo llegar a Augsburgo?
Augsburgo se encuentra muy cerca de Ulm y Múnich, lo que la convierte en una excursión ideal de un día desde cualquiera de estas ciudades. Ambos trayectos están cubiertos por el Bayern Ticket, el billete regional que permite viajar de manera económica en tren dentro de Baviera. Desde Múnich, el viaje en tren regional dura aproximadamente 45 minutos. Los horarios y conexiones se pueden consultar en la página web de Deutsche Bahn.
¿Qué ver en Augsburgo?
El casco antiguo de Augsburgo es bastante compacto, por lo que se puede recorrer cómodamente a pie en un solo día. Desde la estación central de trenes, nos dirigimos hacia el este por la Bahnhofstrasse, llegando en unos 15 minutos caminando hasta la plaza del Ayuntamiento, el corazón del casco histórico.
En el camino, pasaremos primero por la plaza Königplatz y por la avenida comercial Bürgermeister-Fischer-Straße, que desemboca en la Maximilianstrasse, la principal arteria del centro. Esta calle resulta especialmente interesante desde el punto de vista arquitectónico, ya que refleja más de 2.000 años de historia de la ciudad, con edificios que combinan estilos gótico, renacentista, rococó y neoclásico. El tramo principal de la calle se extiende entre Ulrichsplatz, al sur, y Rathausplatz, al norte. Además, la Maximilianstrasse es un punto de encuentro popular entre los jóvenes universitarios, ya que alberga numerosos restaurantes, bares, cafés y pubs.
Un elemento destacado de la Maximilianstrasse son sus fuentes monumentales (Monumentalbrunnen): la fuente de Mercurio (Merkurbrunnen), del siglo XVII, y la fuente de Hércules (Herkulesbrunnen), del siglo XIX. Estas dos fuentes, junto con la fuente de Augusto, situada en la Plaza del Ayuntamiento y datada a finales del siglo XIX, conforman un conjunto único en Europa de tres fuentes de bronce. Se dice que cada una representaba a una clase social de Augsburgo: la de Augusto para los guerreros, la de Mercurio para los mercaderes y la de Hércules para los artistas y artesanos. Es preciso mencionar que todas son réplicas; las originales se conservan en el Maximilianmuseum.
A lo largo de la calle también encontramos el imponente edificio del Fuggerhaus, un conjunto de casas que originalmente funcionaban como vivienda y sede comercial de esta influyente familia. Hoy en día, el edificio alberga viviendas, oficinas y acoge al Fürst Fugger Privatbank Aktiengesellschaft, un banco privado fundado en 1954 por un miembro de la familia Fugger, conocida por su tradición bancaria. Aunque solo se puede contemplar desde el exterior, merece la pena detenerse y fijarse en los detalles, como una de sus puertas, que muestra el escudo de armas del Sacro Imperio Romano Germánico.
En el extremo sur de la Maximilianstrasse se encuentra la basílica de San Ulrico y Santa Afra (Basilika St. Ulrich und Afra), una basílica católica dedicada a los santos Ulrico y Afra. Construida en estilo gótico tardío y terminada en el siglo XVII, destaca por sus tres enormes altares barrocos y por las capillas dedicadas a la influyente familia Fugger. El acceso es gratuito, y la basílica abre diariamente de 07:30 a 18:30.
Anexionada a ella se halla la Iglesia Protestante de San Ulrico (Evangelisch St. Ulrich), mucho más pequeña, con un estilo barroco que resalta por la elegante decoración del techo con yeso, el uso de madera y los paneles pintados a ambos lados de la nave, características típicas de las iglesias protestantes. La entrada también es gratuita, y su horario de apertura es de 13:00 a 16:00 de lunes a sábado, mientras que los domingos abre desde las 10:00.
Basílica de San Ulrico y Santa Afra
Retrocediendo por la Maximilianstrasse en dirección al centro, justo frente a la primera de las fuentes monumentales, se encuentra el Schaezlerpalais, un palacio del siglo XVIII que destaca por su espléndido salón de fiestas de estilo rococó y su galería de arte con obras de maestros pintores. Es posible visitar el interior adquiriendo una entrada de 7 €, y el palacio está abierto de martes a domingo, de 10:00 a 17:00.
Al norte, la Maximilianstrasse desemboca en la Plaza del Ayuntamiento (Rathausplatz), el corazón del casco histórico. Aquí se ubica la oficina de turismo, donde podéis conseguir mapas y orientación sobre los principales puntos de interés de la ciudad. Cuando el tiempo lo permite, la plaza se llena de terrazas al aire libre, ideales para sentarse a tomar un café y disfrutar del animado ambiente urbano. En esta plaza, además de las terrazas, destacan varios monumentos:
- El Ayuntamiento (Rathaus): Destaca por sus enormes dimensiones. Construido a principios del siglo XVII, tuvo que ser casi totalmente reconstruido tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. En su interior se encuentra el Salón Dorado (Goldener Saal), llamado así por su impresionante revestimiento con portones y artesonados dorados. Aunque también sufrió graves daños durante la guerra, a finales del siglo XIX se decidió reconstruirlo siguiendo dibujos y fotografías históricas, para reabrirlo al público. El Ayuntamiento se puede visitar todos los días; los horarios y precios actualizados están disponibles en su página web.
- La Torre Perlach (Perlachturm): Esta torre pertenece a la iglesia de San Pedro (St. Peter am Perlach). Con 70 metros de altura, es el edificio más alto de Augsburgo y desde su cima se puede disfrutar de una vista panorámica de toda la ciudad. Normalmente está abierta al público desde Pascua hasta finales de octubre.
- La fuente de Augusto (Augustusbrunnen): Una de las tres fuentes monumentales de la ciudad que ya mencionamos anteriormente.
Plaza del Ayuntamiento: Torre Perlach a la izquierda y Ayuntamiento a la derecha
Continuando por la calle que queda a la izquierda de la Perlachturm, en unos cinco minutos a pie llegaremos a la Fuggerei, probablemente la atracción más emblemática de Augsburgo y la principal razón por la que muchos visitantes acuden a la ciudad. Este conjunto de viviendas sociales es el más antiguo del mundo, formado por 67 edificios de dos plantas que albergan un total de 142 viviendas. Todo el recinto está rodeado por una muralla cuyas puertas se cierran por la noche, convirtiéndolo en una especie de pequeña ciudad independiente.
La Fuggerei fue fundada en 1521 por Jakob Fugger —el banquero del que hablamos anteriormente— con el objetivo de ofrecer vivienda a los ciudadanos más necesitados de Augsburgo. El alquiler anual apenas ha variado desde entonces: ¡menos de 1 €! (concretamente 0,88 euros). Aun así, además de este simbólico pago, quienes viven allí deben cumplir ciertos requisitos fundamentales que prácticamente se mantienen desde su fundación:
- Ser católico practicante, ya que la Fuggerei no deja de ser un conjunto residencial religioso.
- Rezar tres veces al día por la familia Fugger.
- Tener escasos recursos económicos, ya que la Fuggerei fue creada para personas necesitadas.
- Tener buena reputación en la comunidad y que mantengan una relación cordial con los vecinos y la ciudad.
- Haber residido en Augsburgo durante al menos dos años.
Las viviendas tienen entre 45 y 65 metros cuadrados, y un par de ellas están abiertas al público, señaladas con el letrero Schauwohnung. Una curiosidad es que los timbres de cada casa tienen formas diferentes, ya que, en la época de su construcción, al no existir la luz eléctrica en las calles, los habitantes de la Fuggerei los usaban para identificar a oscuras su puerta.
Imaginaos la cantidad de historias curiosas que hay detrás de cada casa de la Fuggerei. Una de las más conocidas es la de Dorothea Braun, que vivía en la Ochsengasse 51, una vivienda que hoy se puede visitar. Dorothea trabajaba como enfermera en la enfermería de la colonia y fue acusada de brujería por su propia hija de 11 años. Tras varios días de tortura, confesó bajo presión y fue condenada a muerte por un tribunal de Augsburgo, siendo ejecutada en 1625. Se considera la primera víctima de la persecución de brujas en la ciudad en esa época.
La Fuggerei es una visita que realmente merece la pena, y podéis consultar sus horarios y precios aquí.
Situándonos de nuevo en la plaza del Ayuntamiento y caminando en dirección contraria a la Maximilianstrasse, encontraremos la catedral de Augsburgo (Augsburger Dom, oficialmente Hoher Dom Mariä Heimsuchung), de estilos románico y gótico, con culto católico. Destaca por albergar el conjunto de vidrieras más antiguo de Alemania. La entrada es gratuita.
Nuestra visita coincidió con la hora de la comida, así que aprovechamos para ir al restaurante Wirtshaus am Dom, un buen lugar para degustar comida bávara con generosas raciones.
A continuación, nos dirigimos al Mercado de la Ciudad (Augsburger Stadtmarkt), un mercado urbano típico con una amplia variedad de puestos que ofrecen productos frescos como carnes, pescados, frutas, verduras y flores. También cuenta con cafés y pequeños restaurantes ideales para tomar un bocado rápido. El mercado se organiza en dos zonas: una exterior, al aire libre, y otra cubierta, conocida como Markthalle, donde se encuentran puestos con productos gourmet e internacionales, incluidos algunos de origen español, como aceitunas o membrillo. El horario de apertura es de lunes a viernes de 7:00 a 18:00, los sábados de 7:00 a 17:00, y permanece cerrado los domingos.
Muy cerca se encuentra la iglesia de Santa Ana (St.-Anna-Kirche), la principal iglesia protestante de Augsburgo. Su decoración refleja los rasgos típicos de este tipo de templos: ausencia de figuras, uso de yeso en los techos y paneles pintados a ambos lados de la nave. Se trata de la primera construcción renacentista de Baviera, datada a principios del siglo XVI.
Esta plaza (Martin Luther Platz) recibe su nombre en honor a Martín Lutero, fundador del protestantismo, quien visitó la ciudad en 1511 y 1518. Además, fue aquí donde se firmó la Paz de Augsburgo en 1555, que permitió elegir la religión entre católica y protestante en determinados territorios, marcando el inicio de la coexistencia legal de ambas confesiones en la región, uno de los objetivos de la Reforma Protestante iniciada por Lutero en el siglo XVI. Augsburgo es un ejemplo de esta convivencia, como hemos podido apreciar en dos iglesias anexas de religiones distintas: católica y protestante.
Finalmente, de camino de regreso a la estación central (Hauptbahnhof), se puede pasar por la Sinagoga de Augsburgo (Synagoge Augsburg), construida a principios del siglo XX. Se ubica en Halderstrasse 6-8, junto al Museo Judío. Aquí podéis consultar sus horarios y precios.
Más alternativas en Augsburgo
👹Justo detrás de la iglesia de San Ulrich y Afra, a unas calles de distancia, se encuentra el famoso Teatro de Marionetas (Augsburger Puppenkiste). Este museo exhibe una amplia colección de marionetas y escenografías utilizadas en representaciones teatrales y series de televisión alemanas.
📗Para quienes dispongan de más tiempo en Augsburgo, se puede completar la visita con la Casa de Bertolt Brecht (Brechthaus), donde nació el poeta alemán en 1898, y la Casa de Leopold Mozart (Mozarthaus), el lugar de nacimiento del padre de W. A. Mozart en 1719.
📃Justo enfrente de la casa de Brecht se encuentra uno de los bares más emblemáticos del centro histórico: Brecht's Bistro - Augsburg. En su interior hay una pequeña fábrica artesanal de papel, por lo que, además de disfrutar de una cerveza o un café, es posible aprender el antiguo arte de fabricar papel en clases de aproximadamente una hora y media, con un coste simbólico por persona.
🍺Como sabéis, Baviera tiene una gran tradición cervecera, y en Augsburgo podéis visitar la Riegele Brauerei – BrauWelt, situada tan cerca de la Estación Central de Trenes (Hauptbahnhof) que incluso se puede acceder directamente desde ella. Fundada en 1386, esta cervecería es especial porque el agua que utiliza para elaborar su cerveza proviene de un manantial propio de gran calidad situado bajo sus instalaciones. Además de recorrer la cervecería en un tour, podéis disfrutar de su restaurante, donde se pueden degustar tanto sus cervezas como platos típicos de la región, como el Schnitzel (escalope de cerdo empanado) o el Schweinebraten (cerdo estofado) acompañado de un Knödel (una bola de patata de textura pegajosa).
🌘Por último, merece la pena mencionar un evento anual: las Noches de Verano de Augsburgo (Augsburger Sommernächte). Este festival se celebra durante un par de días a finales de junio e incluye conciertos, puestos de comida, bailes y diversos espectáculos de luces. Si podéis coincidir vuestra visita con estas fechas, la ciudad ofrece un ambiente especial y un atractivo extra que realmente vale la pena.





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