Garmisch-Partenkirchen es un pueblo de unos 27.000 habitantes situado en la región de Alta Baviera (Oberbayern). Es un destino vacacional muy popular entre los muniqueses, que suelen pasar aquí el fin de semana para relajarse en alguno de sus numerosos Wellness-Hotels, hacer excursiones por la naturaleza o practicar esquí, ya que su ubicación junto a los Alpes lo convierte en un lugar ideal para los aficionados a este deporte durante el invierno.
Como su nombre sugiere, la localidad se formó en 1935 a partir de la unión de los pueblos de Garmisch y Partenkirchen. Garmisch se sitúa al oeste del río Partnach, mientras que Partenkirchen se encuentra al este.
¿Cómo llegar a Garmisch-Partenkirchen?
La manera más económica de moverse por Baviera en la mayoría de los casos es el Bayern-Ticket, un billete que permite viajar ilimitadamente por todo el estado durante un día. Es válido para trenes regionales y de segunda clase, y tiene un precio fijo para un pasajero que se va incrementando por cada persona adicional, hasta un máximo de cinco viajeros. Los billetes se pueden comprar tanto por Internet como en las máquinas de las estaciones centrales (Hauptbahnhof) de las ciudades.
Los horarios se consultan también en la web de Deutsche Bahn, indicando como origen vuestro punto de partida y como destino “Garmisch-Partenkirchen”. Si vais a usar el Bayern-Ticket, no olvidéis marcar la opción “Solo transporte de cercanías” para que solo se muestren los trenes regionales.
Otra alternativa es llegar en bus, por ejemplo con la empresa Flixbus, que también llega hasta la estación central de trenes de Garmisch-Partenkirchen.
¿Qué ver en Garmisch-Partenkirchen?
La zona con más vida y atractivo se encuentra en Garmisch. Lo bueno de Garmisch-Partenkirchen es que no se limita a una sola calle bonita: todo el casco antiguo es encantador y se puede recorrer tranquilamente en una o dos horas a pie, disfrutando de alguna terraza si el tiempo acompaña.
Podemos comenzar el itinerario desde la estación de Garmisch-Partenkirchen, donde llegaréis si usáis transporte público. Desde allí hay unos 10 minutos caminando hasta la Oficina de Turismo (Tourist Information), que marca más o menos el inicio del centro de la ciudad.
Calle Am Kurpark o inicio del casco antiguo de Garmisch
Desde aquí comienza la calle peatonal Am Kurpark, llena de tiendas y algunos restaurantes. En esta vía se pueden apreciar los frescos del siglo XVIII (Lüftlmalerei, en alemán), tan característicos de la región, que decoran casi todas las fachadas de las casas. Entre los edificios que llaman especialmente la atención se encuentran el casino (Spielbank Garmisch-Partenkirchen) y la tienda de ropa situada a su derecha.
Continuando por la calle, llegamos a la Mohrenplatz, considerada el centro del pueblo. Es una plaza muy bonita, con las montañas de fondo y un ambiente animado durante todo el día. Nosotros comimos en esta plaza, concretamente en el restaurante Maronis, y la experiencia fue muy positiva: los platos eran de cocina regional y estaban a buen precio, especialmente teniendo en cuenta que Garmisch-Partenkirchen es un destino turístico muy popular.
Plaza Mohrenplatz
Detrás de la plaza se alza la iglesia parroquial de San Martín (Pfarrkirche St. Martin), de culto católico y principal templo de la localidad, visible desde cualquier punto elevado del pueblo. Su construcción data de 1734 y es un claro ejemplo de la arquitectura barroca bávara. El interior es más llamativo que el exterior, destacando los numerosos frescos que decoran las paredes y el techo.
Otro edificio de interés es la Antigua Farmacia (Alte Apotheke), situada en la plaza Marienplatz. El edificio se construyó en 1792 y en 1822 se instaló la farmacia en su interior. Aunque el negocio ha cambiado de manos y ha sufrido algunas reformas, actualmente mantiene su esencia y se ha convertido en uno de los edificios más emblemáticos de Garmisch.
Desde aquí, podemos continuar hacia la Sonnenstrasse, una calle preciosa con casas tradicionales escalonadas y la iglesia de fondo. Además, en esta vía llaman la atención los bancos frente a las casas, decorados con figuras de madera vestidas con trajes regionales, que aportan un encanto muy especial al paseo.
Calle Sonnenstrasse con la Parroquia de San Martín de fondo
Se puede dar un paseo tranquilo por el centro para descubrir más calles y casas tradicionales, pero con lo que hemos mencionado hasta ahora ya habríamos visto lo más destacado de Garmisch.
Como comentamos antes, al este del río Partnach se encuentra Partenkirchen, que tiene un estilo similar al de Garmisch, aunque es más pequeño. La calle principal de Partenkirchen es la Ludwigstrasse, por la que podéis dar una vuelta si disponéis de tiempo y queréis completar la visita.
¿Dónde alojarse en Garmisch-Partenkirchen?
Garmisch-Partenkirchen es una localidad bastante turística, por lo que ofrece una amplia variedad de alojamientos. Además de las viviendas vacacionales típicas, el pueblo es conocido por sus Wellness-Hotels, hoteles con spa, piscinas, saunas y servicios adicionales como masajes. Aunque suelen ser más caros que los hoteles convencionales, los precios no son desorbitados y merecen la pena para un fin de semana de relax.
Nosotros nos alojamos en el Hotel Riessersee, cuyo encanto residía en su ubicación en lo alto de una colina, algo alejado del centro y frente al lago Riessersee. Contaba con piscina climatizada, jacuzzi, saunas y salas de infrarrojos, además de masajes disponibles por un coste adicional. También proporcionan toallas, albornoces y chanclas, disponen de shuttle para llegar al hotel, prestan bicicletas a los clientes y ofrecen un desayuno fabuloso.
Otros amigos se alojaron en hoteles diferentes: el Boutiquehotel Werdenfelserei, más céntrico, y Das Graseck, un hotel más lujoso situado en lo alto de una montaña, al que solo se puede acceder en telesilla, y que incluye entrada gratuita al Partnachklamm. En ambos casos, quedaron encantados con la experiencia.
Un dato a tener en cuenta es que los hoteles aplican una tasa turística llamada Kurtaxe, que es de 3 € por día y persona para adultos, 1 € para niños de 6 a 15 años y gratis para menores de 6 años.
Excursiones desde Garmisch-Partenkirchen
Garmisch-Partenkirchen es un lugar ideal para realizar excursiones de naturaleza, gracias a su proximidad a los Alpes. A continuación, una lista de las principales actividades y lugares de interés:
→Sprungschanze Garmisch-Partenkirchen – Se trata de una pista de salto de esquí olímpica, escenario de los Juegos Olímpicos de Invierno de 1936. La pista principal se construyó en 1922 con 144 metros de altura, aunque existen otras de menor tamaño utilizadas para distintas modalidades y categorías. Todas forman parte del Olympia Skistadion, estadio construido en 1934 para acoger los JJOO de 1936.
Hoy en día, la pista sigue utilizándose en la Copa del Mundo de Saltos de Esquí, que se celebra anualmente, lo que ha requerido dos renovaciones, en 1978 y 2007, para adaptarla a las nuevas normativas. En este enlace podéis ver un salto en 360º desde esta pista.
Se puede llegar caminando en unos 30 minutos desde la estación de tren de Garmisch-Partenkirchen o en bus en aproximadamente 15 minutos. La entrada al recinto es gratuita y se puede visitar libremente, siempre que no haya ninguna competición en curso.
Olympia Skistadion de Garmisch-Partenkirchen
→Partnachklamm – Se trata de una garganta del río Partnach, considerada uno de los desfiladeros más espectaculares de los Alpes. Abierta al público en 1912, tiene una longitud de 699 metros y una profundidad de 80 metros. El recorrido es seguro, aunque en algunas zonas puede haber humedad y menor iluminación. Se recomienda llevar calzado cómodo y fijo y un chubasquero, ya que el agua de montaña se filtra por las rocas y gotea a lo largo del camino. Eso sí, el Partnachklamm es muy popular, por lo que es probable que haya mucha gente.
Desde el Estadio Olímpico se tarda unos 20 minutos caminando hasta la entrada. Atravesar la garganta lleva aproximadamente entre 30 minutos y una hora, dependiendo del ritmo. Los tickets se compran en la propia entrada, y los horarios y precios se pueden consultar en su página web. Conviene revisar la web antes de ir, ya que la garganta puede cerrar en caso de mal tiempo o por tareas de mantenimiento para garantizar la seguridad. No olvidéis guardar el ticket hasta el final del recorrido.
→Picos Alpspitze (2628 m) y Kreuzeck (1651 m) – Como comentamos antes, Garmisch-Partenkirchen se encuentra prácticamente a los pies de los Alpes, por lo que hay varias caminatas alrededor de estos dos picos, que forman parte de la cordillera Wetterstein, a la que también pertenece el Zugspitze (2.962 m), el pico más alto de Alemania.
Desde la base conocida como Garmisch-Classic salen dos teleféricos que llevan a cada uno de estos picos:
- El Alpspitzbahn sube al pico Alpspitze, donde se encuentra el famoso mirador AlpspiX. La estación final, Alpspitzbahn Bergstation, está situada a 2.050 metros, y desde ahí se puede continuar hasta la cima caminando.
- El Kreuzeckbahn lleva hasta la estación Kreuzeckbahn Bergstation, situada casi en la parte más alta del Kreuzeck.
- Además, el Hochalmbahn conecta la Alpspitzbahn Bergstation con el Kreuzeck, aunque solo parcialmente; el resto del trayecto se realiza caminando.
En ambas cimas existen varias rutas de senderismo, accesibles únicamente en verano, ya que en invierno las zonas están cubiertas de nieve. Algunas personas suben en teleférico y bajan andando, mientras que otras combinan ambos picos: suben en un teleférico y bajan por el otro.
En la parte inferior de la página web oficial se pueden encontrar los Pedestrian Tickets, los billetes para subir y bajar en los teleféricos. Este ticket permite combinar el Alpspitzbahn y el Kreuzeckbahn. Los tickets que aparecen en la parte superior de la página son pases de esquí.
→Kramerplateauweg – Para quienes busquen una ruta de senderismo sencilla, la Kramerplateauweg es ideal. Se encuentra al noroeste del pueblo y se puede acceder a ella desde casi cualquier punto. La ruta básica consiste en llegar hasta la capilla Kriegergedächtniskapelle Garmisch, mientras que la versión más exigente continúa hasta el restaurante Berggaststätte Sankt Martin. Lo más atractivo de esta caminata es disfrutar de vistas panorámicas de Garmisch-Partenkirchen desde las alturas y contemplar los picos Alpspitze, Kreuzeck y Zugspitze.
De izq. a dcha., vistas del Kreuzeck, Alpspitze y Zugspitze desde la ruta Kramerplateauweg
→ Ver el espectacular lago Eibsee – Este lago, formado hace unos 3.000 años, se encuentra a unos 10 km de Garmisch-Partenkirchen, por lo que lo más recomendable es llegar en coche o autobús. Para nosotros, es el lago más bonito de Alemania: su color azul verdoso turquesa y las montañas que lo rodean hacen que prácticamente desde cualquier punto se consiga una fotografía espectacular.
En el lago se pueden realizar varias actividades, como alquilar un bote de pedales en verano, dar un paseo alrededor del lago o subir en teleférico hasta el Zugspitze, el pico más alto de Alemania. Los precios del teleférico los podéis consultar en su página web. Nosotros optamos por recorrer el lago en sentido circular, una caminata que nos llevó unas 2 horas.
Lago Eibsee con los Alpes de fondo
→Por último, si os atraen los pueblos bávaros con casas tradicionales decoradas con frescos, no dejéis de visitar Mittenwald y Oberammergau.





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