De todas las Islas Canarias, Tenerife es la más grande y, para muchos, la más completa. En ella se puede encontrar playas de arena blanca y de arena negra, montañas, bosques, paisajes volcánicos, zonas turísticas, áreas más tranquilas, pueblecitos con encanto y ciudades coloniales. Además, como ocurre en el resto del archipiélago, es un lugar ideal para visitar en cualquier época del año, gracias a su clima privilegiado en todas las estaciones.
Si queremos aprovechar al máximo nuestra estancia en Tenerife, recorrer la isla al completo puede llevarnos algo más de una semana. Para ello, será muy recomendable alquilar un coche, ya que, aunque es posible desplazarse en transporte público, la logística se complica debido a su baja frecuencia y a las escasas alternativas disponibles. A esto se suma el elevado número de vehículos por habitante, lo que provoca que las carreteras estén a menudo congestionadas. De hecho, Tenerife se sitúa entre los primeros puestos del ranking de lugares de España con mayor número de coches en proporción a los kilómetros de carretera. Tampoco resulta especialmente aconsejable moverse en bicicleta, salvo que estéis bien entrenados, ya que la isla no es llana y presenta numerosas pendientes.
En nuestro
artículo sobre Santa Cruz os contamos qué ver y hacer en la capital de Tenerife; en este, en cambio, vamos a relatar qué ver, hacer y comer en el resto de la isla.
Origen de las Islas Canarias
En primer lugar, conviene comentar brevemente el origen de las Islas Canarias, ya que resulta realmente fascinante.
El archipiélago canario es de origen volcánico. Bajo las islas existe un punto caliente desde el que grandes cantidades de magma, procedentes del interior de la Tierra, ascendieron a través de grietas en la corteza terrestre y se fueron acumulando progresivamente en el fondo del océano Atlántico. Con el tiempo, este material emergió sobre el nivel del mar y dio lugar a la formación de las islas.
La placa tectónica africana se desplaza lentamente sobre ese punto caliente, lo que ha ido generando las distintas islas en cadena. Fuerteventura y
Lanzarote, situadas en el extremo oriental, son las más antiguas (con aproximadamente 20–22 y 15–16 millones de años, respectivamente), mientras que El Hierro, en el extremo occidental del archipiélago, es la más reciente (con alrededor de 1,1 millones de años). En otras palabras, la placa tectónica se mueve de izquierda a derecha, lo que explica la diferencia de edades entre las islas.
Formación de Canarias - Imagen original: BlinkLearning. Modificada por Postales en mi Maleta
Este origen volcánico ha dado lugar a paisajes naturales únicos en todas las islas. De hecho, Canarias es la comunidad autónoma española con mayor número de parques nacionales, ya que alberga cuatro de los quince existentes en el país: el Parque Nacional del Teide (Tenerife), el Parque Nacional de Timanfaya (Lanzarote), el Parque Nacional de Garajonay (La Gomera) y el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente (La Palma).
Como curiosidad, en Canarias se produce con frecuencia un fenómeno meteorológico peculiar conocido como calima. Debido a la proximidad del archipiélago al continente africano, las partículas finas procedentes de tormentas de arena del desierto del Sáhara son transportadas por el viento hasta las islas. Esto genera una especie de “niebla de arena” que reduce la visibilidad y puede afectar a la calidad del aire.
Tenerife antes de la conquista: el mundo guanche
Tras conocer el origen geológico de las islas, podemos avanzar varios millones de años para centrarnos en su historia más reciente. Los aborígenes o primeros pobladores del archipiélago se remontan, según las investigaciones arqueológicas, aproximadamente al siglo VI a. C. y procedían del Magreb, en el norte de África. En el caso de Tenerife, sus habitantes originarios eran los guanches, descritos en las crónicas como personas altas y corpulentas, especialmente en comparación con la media europea de la época. Aunque su origen era norteafricano, no todos presentaban tez morena y cabello oscuro; también los había rubios y de ojos claros.
Los guanches habitaron el territorio tinerfeño hasta el siglo XV, cuando las islas fueron conquistadas por el ejército castellano tras una larga contienda que se prolongó durante varias décadas. La posición estratégica del archipiélago en el océano Atlántico fue uno de los principales motivos por el que la Corona de Castilla deseaba incorporarlo a su territorio.
En aquel tiempo, Tenerife estaba dividida en nueve reinos o menceyatos: Abona, Adeje, Anaga, Daute, Güímar, Icod, Tacoronte, Taoro y Tegueste. El rey de cada territorio recibía el nombre de mencey. El resto de las islas también contaba con su propia organización territorial y sociopolítica, aunque los sistemas eran bastante similares entre sí.
Tenerife fue la última isla en ser conquistada por la Corona de Castilla, culminando el proceso en 1496. No fue una empresa sencilla, ya que los guanches, pese a no disponer de armamento sofisticado, conocían perfectamente el terreno y supieron aprovecharlo a su favor. Su victoria más destacada fue la primera batalla de Acentejo (1494), denominada posteriormente La Matanza de Acentejo en las fuentes castellanas y origen del nombre del actual municipio de La Matanza de Acentejo. En las proximidades se encuentra La Victoria de Acentejo, cuyo topónimo recuerda la derrota guanche en diciembre de 1495, cuando el ejército castellano logró imponerse definitivamente. Como puede apreciarse, ambos nombres —La Matanza y La Victoria— reflejan la perspectiva española de los hechos. Aunque la conquista supuso la desaparición de buena parte de la cultura y la herencia de los pueblos aborígenes canarios, todavía perviven palabras, nombres y tradiciones, y continúan los estudios arqueológicos que tratan de arrojar más luz sobre aquella civilización.
¿Cómo llegar a Tenerife?
⛴Las Islas Canarias se encuentran en el océano Atlántico, a escasos kilómetros de la costa africana, a la altura de la frontera entre Marruecos y el Sáhara Occidental. Las separan aproximadamente 1.300 kilómetros de la Península Ibérica, trayecto que cubren algunos barcos que parten desde las costas andaluzas. Sin embargo, la travesía suele durar entre uno y dos días, por lo que no resulta la opción más recomendable si se viaja por turismo.
✈La forma más cómoda y habitual de llegar a Canarias es, por tanto, el avión. En el caso de Tenerife, la isla cuenta con dos aeropuertos:
- Aeropuerto de los Rodeos o Tenerife Norte (TFN): situado en el norte de la isla, en San Cristóbal de La Laguna. Opera principalmente vuelos nacionales y conexiones interinsulares. Se encuentra a unos 20 minutos en coche de la capital, Santa Cruz de Tenerife.
- Aeropuerto Reina Sofía o Tenerife Sur (TFS): ubicado en el sur de la isla, cerca de El Médano. Dispone de numerosas conexiones internacionales, especialmente con países europeos. Está a unos 10 minutos en coche de las principales zonas turísticas del sur, como Playa de las Américas y Los Cristianos.
La compañía local de autobuses ofrece varias líneas que conectan ambos aeropuertos con las principales ciudades de la isla, como Santa Cruz, Puerto de la Cruz y Los Cristianos. El billete puede comprarse directamente al conductor, y en su
página web oficial se puede consultar información actualizada sobre horarios y paradas.
¿Qué ver en la isla de Tenerife?
Vamos a realizar un recorrido circular por la isla en sentido contrario a las agujas del reloj, detallando qué ver y qué hacer en cada parada. Comenzaremos en Puerto de la Cruz, uno de los lugares más habituales para alojarse, especialmente si se quiere dedicar más tiempo al norte de Tenerife.
Puerto de la Cruz
Es una de las ciudades más importantes y turísticas de la isla. Con cerca de 31.000 habitantes, es, de hecho, el municipio con mayor densidad de población de Tenerife. Se encuentra en el norte, en el valle de La Orotava. Como mencionábamos anteriormente, Puerto de la Cruz se convirtió en el principal puerto de la isla después de que Garachico quedara destruido por una erupción volcánica a comienzos del siglo XVIII. Durante los siglos posteriores, fue el núcleo comercial más relevante de Tenerife, tanto para la exportación como para la importación de mercancías.
Hoy en día alberga numerosos hoteles, restaurantes y todo tipo de servicios y propuestas de ocio orientadas al turismo. Es una excelente base para alojarse, ya que dispone de una amplia oferta hotelera y permite visitar con facilidad las localidades del norte de la isla. Eso sí, en ocasiones puede dar la sensación de estar en otro país: es uno de los destinos preferidos por los turistas europeos y es habitual escuchar distintos idiomas por sus calles.
En cuanto al aparcamiento, suele ser posible estacionar gratuitamente en la Explanada del Muelle, un amplio descampado junto al puerto donde aparca la mayoría de los visitantes.
Son muchos los ejemplos del carácter turístico actual de la ciudad, pero probablemente el más emblemático sea el Lago Martiánez, inaugurado en 1970 y diseñado por el célebre arquitecto lanzaroteño César Manrique. Se trata de un gran complejo compuesto por un lago artificial de agua salada con una isla central, rodeado de piscinas, jardines, restaurantes y espacios de ocio. Bajo el nivel del mar se encuentra la sala Andrómeda, destinada a eventos y fiestas. Cuenta la anécdota que el propio Manrique se subía a la azotea de un hotel cercano para contemplar el conjunto desde una vista panorámica y que, en ocasiones, dirigía las obras con un megáfono desde allí.
Además del Lago Martiánez, en una visita a Puerto de la Cruz no pueden faltar la Plaza del Charco, auténtico corazón de la ciudad; la Playa del Muelle; la calle Quintana, pasando por la Iglesia de San Francisco; el centro histórico, también conocido como Plaza de la Iglesia por albergar la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Francia; y la calle de San Telmo.
Estas son las zonas más turísticas, pero también merece la pena acercarse a rincones más tranquilos y agradables, como la Plaza Benito Pérez Galdós y sus alrededores, continuando hasta la Playa del Castillo, una preciosa playa de arena negra.
Plaza de la Iglesia, Puerto de la Cruz
Como curiosidad, cada año, a mediados de julio, se celebra en Puerto de la Cruz una de las festividades más importantes para los canarios: la embarcación de la Virgen del Carmen. Durante esta tradición, los pescadores trasladan la imagen de la Virgen desde la Parroquia Nuestra Señora de la Peña de Francia hasta el mar, la colocan en un barco y realizan un paseo marítimo con ella por el puerto. Es una especie de procesión, pero sobre el agua.
Los portuenses se concentran junto al muelle para presenciar el evento y corear al unísono: “¡No pasa nada, la Virgen está embarcada!”. La participación es masiva, podéis buscar fotos del evento en Internet. Tras completar el recorrido por el puerto, se realiza otra procesión por las calles de la ciudad hasta que la Virgen del Carmen —patrona del mar y de los pescadores— regresa a la iglesia, donde permanecerá hasta la celebración del año siguiente.
Paseo marítimo del Puerto de la Cruz
Icod de los Vinos y el Drago Milenario
El pequeño municipio de Icod de los Vinos, situado en el norte de Tenerife, merece sin duda una visita, aunque sea solo para conocer a uno de los habitantes más emblemáticos de la isla: el Drago Milenario.
El drago es un árbol endémico de las Islas Canarias, y el Drago Milenario de Icod es probablemente el más famoso del mundo. Se estima que tiene alrededor de 700 años, aunque, como es lógico, resulta imposible determinar su edad exacta. Mide 18 metros de altura y actualmente se encuentra dentro del Parque del Drago, donde también se exhiben muchas otras plantas y árboles característicos de la zona. El acceso al parque es de pago, aunque se puede contemplar perfectamente desde el Mirador del Drago, ubicado en la plaza principal del pueblo.
Además, en Icod de los Vinos se encuentra el Mariposario del Drago, un espacio muy popular en la isla que permite observar diversas especies de mariposas en un entorno natural y educativo.
El Drago Milenario de Icod
En cuanto al propio Icod de los Vinos, la visita se puede completar paseando por sus dos plazas principales: la Plaza Andrés de Lorenzo Cáceres, también conocida como Plaza de San Marcos, donde se encuentra la Parroquia de San Marcos, y, un poco más arriba, la Plaza de la Pila.
🍌Hacia la zona cercana al mar, se encuentran numerosas plataneras, un paisaje curioso y característico de Tenerife. El plátano de Canarias es considerado por muchos como el mejor del mundo y constituye una de las principales industrias de las islas, dando empleo directo o indirecto a más de 35.000 personas. Cada platanera produce un solo racimo o piña de plátanos, formada por una parte masculina (el propio racimo) y una parte femenina colgando debajo, llamada bellota, es decir, las plantas son hermafroditas.
La piña, que al momento de la recolección pesa entre 40 y 50 kg, se cubre con una bolsa de plástico a los dos o tres meses para protegerla de insectos, aves o condiciones climatológicas adversas, ayudando a que los frutos crezcan mejor. En Canarias, las piñas se dejan desarrollarse durante cinco o seis meses, mientras que en Sudamérica generalmente se cortan a los dos o tres meses. Este tiempo extra de maduración es lo que hace que el plátano canario sea tan especial, absorbiendo nutrientes de la madre durante tres meses adicionales.
La platanera madre da lugar a brotes a su alrededor, que serán las plataneras hijas. Estos brotes deben cuidarse y, eventualmente, trasplantarse o eliminarse para que la madre tenga suficiente espacio para crecer. Una vez cosechada la piña, la madre se corta. Por eso, a veces se pueden ver plataneras hijas con uno o dos troncos cercanos en descomposición: son los restos de la madre o incluso de la abuela.
🥾Para los amantes del senderismo, hay algunas caminatas sencillas en la zona, como el Camino del Guincho. Este empieza en El Mirador de Las Cañas, un cruce de calles con pocos aparcamientos, por lo que conviene llegar temprano. Desde allí, se sigue el camino señalizado como “El Guincho”, que atraviesa el pequeño pueblo del mismo nombre y llega hasta el Mirador El Guincho. Quien lo desee puede continuar hasta Garachico, aunque a partir de El Guincho el recorrido discurre junto a la carretera y pierde algo de encanto, pero permite sumar kilómetros. La vuelta se realiza por el mismo camino hasta el aparcamiento.
Si se quiere, también es posible bajar hacia las plataneras y llegar hasta los acantilados. Normalmente hay gente trabajando, pero se puede pasar siempre que se respete el espacio y no se cause ninguna molestia.
Plataneras en el norte de Icod de los Vinos, por la zona de El Guincho
Otro de los grandes atractivos de la zona es la Cueva del Viento, el tubo volcánico más grande de Europa, que afortunadamente se puede visitar por dentro. Es realmente impresionante recorrer una auténtica cavidad volcánica y observar cómo se formó. Esta cueva en particular se originó hace unos 27.000 años durante una erupción del volcán Pico Viejo, situado en el Parque Nacional del Teide.
Aquí podéis consultar los horarios y precios. La visita suele realizarse con guías especializados, que explican la geología, la fauna y la flora del interior del tubo volcánico.
Garachico
Garachico es considerado por muchos como el pueblo más bonito de Tenerife. Se encuentra en el norte de la isla, cerca de la punta de Teno (el extremo occidental) y a unos 30 kilómetros de Puerto de la Cruz.
Con una población de aproximadamente 5.000 habitantes, Garachico fue fundado en 1496, tras la conquista de Tenerife por los españoles. Durante siglos, fue el puerto más importante de la isla, punto de escala de barcos que se dirigían a Europa o América. Sin embargo, en 1706, una catástrofe cambió su destino: la erupción del volcán de Trevejo, también conocido como Montaña Negra, arrasó casi toda la ciudad, dejando intactos solo la Iglesia de Santa Ana y el monasterio de San Francisco, los edificios más antiguos. Aún hoy pueden verse en la ladera los restos de las coladas de lava de color negro oscuro.
Tras la destrucción, muchos pescadores se trasladaron a lo que hoy es Puerto de la Cruz, mientras que Garachico quedó relegado a puerto menor. Hoy, sin embargo, es uno de los pueblos más encantadores de la isla, con calles empedradas y pequeños edificios de colores que invitan a pasear y perderse unas horas entre su historia y su belleza.
Se recomienda aparcar en la Avenida Adolfo Suárez, la entrada principal al pueblo, justo frente al Roque de Garachico. Desde allí, los puntos más destacados a visitar incluyen:
- Las piscinas naturales “El Caletón”: un impresionante conjunto de rocas y piscinas formadas por la lava del volcán Trevejo en 1706, donde el mar se mezcla con la roca negra creando un paisaje único. Si el oleaje es moderado, es un lugar habitual para darse un chapuzón.
Piscinas naturales de El Caletón en Garachico
- El muelle: además de ofrecer unas magníficas vistas del puerto y del Roque de Garachico, en él se pueden contemplar unas esculturas de mármol minimalistas del artista japonés Kan Yasuda, conocidas como Tensei Tenmoku. Aquí existe un aparcamiento que resulta más céntrico, pero como suele estar lleno, recomendamos el de la Avenida Adolfo Suárez.
- Parque de la Puerta de Tierra: muy cerca de la costa, este acogedor parque alberga la antigua puerta de entrada a la ciudad, anterior a la erupción del siglo XVIII. Resulta curioso observar que la puerta se encuentra a una altura considerablemente más baja que el resto de la ciudad actual, ya que tras la erupción, las coladas de lava se solidificaron sobre el terreno, elevando el nivel del suelo de Garachico.
- El centro: incluye la Plaza de la Libertad, corazón del pueblo; la Parroquia de Santa Ana, construida en 1520 pero remodelada tras la erupción; y el antiguo Convento de San Francisco, hoy convertido en Casa de la Cultura.
- Calle Esteban de Ponte: probablemente la más pintoresca de Garachico, famosa por sus balcones típicos canarios de madera finamente decorada, con tejados apoyados en pilares y cubiertos de teja. Estos balcones son un elemento arquitectónico característico de la isla, que también se puede admirar en otras localidades como San Cristóbal de La Laguna. Al final de la calle, aproximadamente hasta el número 69, se encuentra una casa antigua que conserva el nivel original de la ciudad anterior a la erupción de 1706.

Convento de San Francisco en un extremo de la Plaza de la Libertad, Garachico
Y, para quienes quieran un capricho, la mejor heladería de la zona está justo aquí: la Heladería Artesanal Italiana Fragola🍦.
Buenavista del Norte y Punta de Teno
Si continuamos por la carretera TF-42 desde Garachico, entramos en el noroeste de Tenerife, conocido como Isla Baja, una región formada por cuatro municipios: Garachico, El Tanque, Los Silos y Buenavista del Norte.
Al pasar por Los Silos, a la derecha se aprecia la Montaña de Taco, un antiguo volcán ya extinto cuyo cráter se utiliza actualmente como embalse de agua. El paisaje es realmente bonito: un mar de plataneras rodea la montaña, que se alza majestuosa en el centro.
Siguiendo la carretera, llegamos a Buenavista del Norte, un pintoresco municipio de unos 4.800 habitantes. Se recomienda dejar el coche en la Plaza de los Remedios, la plaza principal del pueblo. Es una típica plaza tinerfeña, al estilo de las de Garachico o Icod, con un quiosco central, rodeada de árboles y abundante vegetación. La gente suele sentarse en los bancos o en el bar del quiosco a disfrutar del fresco.
En una esquina de la plaza se encuentra la Oficina de Información Turística, mientras que en la otra, la que da a la Calle de la Alhóndiga, se sitúan el Ayuntamiento y la pastelería El Aderno, una de las más famosas de Tenerife. Esta es la original, aunque hoy en día existen sucursales en varias otras localidades de la isla.
Plaza de los Remedios en Buenavista
En la otra esquina de la plaza se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, dedicada a la patrona del municipio. Fue construida en 1513 sobre la base de una pequeña capilla que se fue ampliando a lo largo de los siglos. En 1996, la iglesia sufrió un grave incendio y tuvo que ser reconstruida, respetando la estructura original de tres naves. La imagen de la Virgen se perdió en el siniestro y fue reemplazada por una nueva. Además, las vidrieras actuales destacan por su estilo moderno, con imágenes contemporáneas que rompen con la estética tradicional de las iglesias. El suelo que rodea la iglesia está hecho con piedras de playa clavadas, una técnica típica de Tenerife.
A continuación, nos dirigimos en coche a la Playa de las Arenas, una hermosa playa de arena negra y guijarros que ofrece unas vistas impresionantes del Macizo de Teno. Frente a la playa hay un gran aparcamiento, muy conveniente para los visitantes. Debido a su fuerte oleaje y al tipo de arena, no es el lugar ideal para bañarse, pero sí es perfecto para disfrutar del paisaje, del sonido del mar y de la brisa marina. Además, al ser poco concurrida, se trata de un lugar tranquilo y relajante, ideal para desconectar.
Si os fijáis en el Macizo de Teno, podréis ver un arco natural en la propia montaña, que marca el acceso a la Punta de Teno, el cabo más occidental de Tenerife, que pertenece al municipio de Buenavista del Norte. Esta zona es prohibida para vehículos particulares debido al riesgo de caída de piedras desde las paredes rocosas, por lo que solo se puede acceder en autobús público.
En la pequeña península de la punta se encuentra el Faro de Teno, construido en 1976, con sus característicos colores blanco y rojo y una altura de 20 metros, que se ha convertido en un icono de la zona. El autobús que lleva hasta allí es el número 369, que sale de la Estación de Guaguas de Buenavista del Norte y llega directamente a Punta de Teno; los horarios están disponibles en la página web oficial de Titsa.
🥾Para quienes prefieran caminar, existen varias rutas de senderismo que permiten llegar desde Teno Alto hasta el faro, ofreciendo vistas espectaculares del macizo y del océano Atlántico.
Barranco de Masca
Desde Buenavista, tomamos la TF-436 para adentrarnos en el Parque Rural de Teno. Pasaremos por El Palmar, un pequeño núcleo ideal para hacer una parada a comer, ya que cuenta con varios restaurantes de calidad.
Continuando por la carretera, llegamos al Mirador Altos de Baracán, desde donde se obtienen unas vistas espectaculares: a un lado, el pueblo de Buenavista; al otro, el Macizo de Teno y, en el horizonte, la isla de La Gomera.
Un poco más adelante aparece el Mirador La Cruz de Hilda, que permite observar claramente Masca, que no es un pueblo como tal, sino un caserío, y apreciar cómo se abre el Barranco de Masca a la derecha (aunque no se ve completamente desde aquí).
Seguimos por la serpenteante TF-436, que atraviesa el corazón del Macizo de Teno, hasta llegar al Mirador de Masca, desde donde se obtiene la típica foto: el caserío de Masca con el risco en medio de las montañas y el Barranco de Masca detrás. Esta zona suele estar muy concurrida, ya que es el inicio de la caminata por el barranco, así que puede ser difícil encontrar un lugar para detener el coche y disfrutar del paisaje, sobre todo los fines de semana. Entre semana quizá tengáis más suerte.
Hay que tener en cuenta que toda esta parte de la carretera tiene muchas curvas y en algunos tramos no caben dos coches en paralelo, por lo que es imprescindible conducir despacio y con precaución.
Caserío de Masca con el Barranco de Masca detrás
🥾La caminata por el
Barranco de Masca, la más famosa de Tenerife, comienza en el
caserío de Masca y finaliza en la
Playa de Masca. El
descenso suele durar alrededor de
2 horas, mientras que la
subida requiere unas
3 horas. Existe también la opción de realizar únicamente la bajada y, desde la playa,
tomar un barco hacia
Los Gigantes o hacia la
Punta de Teno. Al final de esta
página web se encuentran las empresas que operan estos trayectos y sus horarios, ya que los billetes deben adquirirse con antelación.
La logística no es sencilla: es necesario dejar el coche en Santiago del Teide y tomar allí el autobús 355 hasta Masca, ya que en el caserío no se permite aparcar más de dos horas. Existen un par de estacionamientos sin límite de tiempo, aunque es imprescindible llegar muy temprano para conseguir plaza.
Debido a su alta demanda,
el acceso al barranco es limitado: se debe
reservar online un horario para iniciar la caminata y llegar a tiempo, ya que si te retrasas no se permite la entrada. El barranco solo abre
de viernes a domingo (y algunos jueves), lo que obliga a planificar la visita con
anticipación. Además, es obligatorio llevar
ropa y calzado adecuados; únicamente se permiten
botas de montaña, no zapatillas deportivas. Para quienes se sientan abrumados por toda esta logística, siempre existe la opción de
contratar una excursión organizada por Internet, lo que simplifica mucho el proceso.
Dejando de lado la caminata, seguimos ascendiendo en coche por la carretera hasta alcanzar la zona más elevada del Macizo de Teno. Desde este punto se obtiene un paisaje completamente distinto, con vistas espectaculares del Teide y del pueblo de Santiago del Teide a sus pies, mostrando un rostro de Tenerife muy diferente al del noroeste.
Los Gigantes
Continuamos por la carretera, ahora descendiendo hasta Santiago del Teide, un pueblo sencillo, sin grandes atractivos turísticos. A partir de aquí, la carretera se vuelve más ancha y segura, lo que facilita la conducción. Proseguimos hasta Tamaimo, un pueblo más local, donde suele residir la gente que trabaja en Los Gigantes, un destino muy turístico y con precios elevados.
Finalmente llegamos a Los Gigantes, un pueblo pequeño pero muy turístico, compuesto principalmente por hoteles y apartamentos, de manera similar a Las Américas. Muchas personas eligen Los Gigantes como base de operaciones, ya que desde aquí varias compañías ofrecen tours en barco para ver ballenas, delfines y los acantilados, tanto por separado como combinados. Los recorridos varían en duración; por ejemplo, uno de 2 horas cuesta alrededor de 25 €. Además, existen distintas categorías de barcos, incluyendo algunos con suelo de cristal para observar el fondo del mar.
Más allá del avistamiento de fauna marina, Los Gigantes es un lugar ideal para actividades al aire libre, como esnórquel o kayak, con un entorno natural espectacular.
Un excelente mirador para contemplar el pueblo y los Acantilados de Los Gigantes a la derecha, así como La Gomera al fondo, es el Mirador Archipenque, donde suele haber aparcamientos disponibles.
Los Gigantes y sus acantilados desde el Mirador Archipenque
Desde aquí, bajamos al puerto, que es el centro del pueblo, para dirigirnos a la Playa de los Guíos, la playa principal de Los Gigantes. Se trata de una bonita playa de arena negra situada junto a los acantilados. La única dificultad es el aparcamiento; nosotros encontramos plaza en la calle Tamara después de dar varias vueltas. En los alrededores abundan las oficinas que ofrecen excursiones en barco, como las que mencionamos anteriormente.
Los Acantilados de Los Gigantes son otra joya natural de Tenerife. Esta impresionante formación geológica se originó por la acumulación de múltiples erupciones volcánicas a lo largo de los siglos. Sus paredes verticales alcanzan en algunos puntos hasta 600 metros de altura desde la base en el océano hasta la cima. Aunque la mejor perspectiva es desde el mar, si no disponéis de tiempo para contratar una excursión, también se pueden contemplar desde el Mirador Archipenque, que visitamos antes.
No podemos irnos de Los Gigantes sin visitar la Playa de la Arena, una de las playas más bonitas de la isla. Es una playa natural de arena negra fina, sin piedras, muy cuidada y perfecta para relajarse y disfrutar del entorno.
Playa de la Arena en Los Gigantes
Costa Adeje, Las Américas y Los Cristianos
En el sur de la isla se encuentra la zona más turística, pensada principalmente para quienes buscan playa y relax. Costa Adeje es una localidad perteneciente al municipio de Adeje, que se sitúa más hacia el interior, cerca de la montaña. Costa Adeje, en cambio, está junto al mar. Este municipio cuenta con la mayor proporción de extranjeros empadronados de toda Tenerife.
Aquí encontraremos numerosos hoteles y apartamentos, así como restaurantes de alta gama. El hotel más emblemático es el Gran Hotel Bahía del Duque Resort, frente a la Playa del Duque, considerada la playa más bonita de la zona. A diferencia de otras playas cercanas, esta es natural, lo que le confiere un encanto especial.
Playa del Duque en Costa Adeje
Desde el municipio de Adeje nos desplazamos al de Arona, el segundo con mayor número de extranjeros empadronados de la isla. Está tan cerca que se puede ir caminando desde Costa Adeje por un paseo marítimo junto al mar que parece no tener fin.
Las Américas es muy similar a Costa Adeje, aunque un poco más económico o menos lujoso, según se mire. Se trata de un complejo impresionante de hoteles, restaurantes, centros comerciales y playas de arena blanca, muchas de ellas artificiales. Es un lugar diseñado para relajarse y disfrutar sin necesidad de coger el coche ni desplazarse a otro sitio.
Entre los alojamientos más populares destacan el Parque Santiago, un conjunto de cinco hoteles interconectados, algunos con piscinas conectadas entre sí, y el Cleopatra Palace Hotel, conocido por su temática de decoración y fachada de estilo antiguo.
Las Américas cuenta con dos playas principales: la Playa del Camisón y la Playa de las Vistas.
Una calle de Las Américas
A tan solo unos metros de Las Américas, atravesando un túnel, se encuentra Los Cristianos, otra zona turística similar, aunque más frecuentada por tinerfeños y turistas nacionales, y menos por internacionales.
Cuenta con su playa principal, la Playa de Los Cristianos, y con el Puerto de Los Cristianos, desde donde zarpan los barcos hacia La Gomera y La Palma. También se organizan excursiones en barco para avistar ballenas, delfines y los Acantilados de Los Gigantes, aunque suelen ser un poco más caras que las que salen desde Los Gigantes, debido a la distancia mayor hasta los acantilados.
El Médano
El Médano es una zona costera muy popular para la práctica de kitesurf y windsurf, ya que suele haber viento constante durante todo el año. De hecho, aquí se han celebrado campeonatos mundiales de windsurf. En general, es una zona muy frecuentada por tinerfeños, y es común que gente de Santa Cruz o La Laguna tenga su segunda vivienda junto a la playa. Para bañarse hay un par de playitas pequeñas y varias calas, mientras que para tomar algo no faltan terrazas con sol y buenas vistas.
Uno de los paisajes más característicos es la playa con las cometas de los kitesurfistas y la Montaña Roja de fondo. Este cono volcánico mide 171 metros de altura y alberga 136 especies de plantas diferentes. Se puede hacer una caminata desde El Médano hasta el Mirador de la Montaña Roja en unos 45 minutos aproximadamente. En el camino se pasa por otro volcán, el Bocinegro, de menor altura. Todo este entorno forma parte de la Reserva Natural Especial de Montaña Roja.
Playa de El Médano y Montaña Roja al fondo
El malpaís de Güímar
El Malpaís de Güímar es una Reserva Natural Especial situada en la localidad del Puertito de Güímar, que pertenece al municipio de Güímar. Originalmente, el núcleo de Güímar estaba a orillas del mar, pero debido a los ataques de piratas, los pueblos se fueron desplazando hacia el interior. Por eso hoy la villa de Güímar está a unos 6 km del mar, mientras que su puerto, El Puertito de Güímar, sigue estando en la costa.
🥾El malpaís es un terreno volcánico cubierto de lava, generalmente poco erosionada, y desde El Puertito se puede recorrer mediante una caminata de unas 2-3 horas. Es un sendero señalizado, con letreros que explican la fauna y flora de la zona. El camino es en gran parte de piedrecitas sueltas, por lo que se recomiendan botas de senderismo resistentes. La ruta principal es circular, con una parte opcional hasta la Playa del Socorro.
El trayecto que nosotros hicimos es el siguiente: Puertito - Bifurcación yendo junto a la playa (40 minutos) ↦ Playa del Socorro (30 min) con comida en Casa Tato ↦ Vuelta hasta la Bifurcación (30 minutos) ↦ Vuelta al Puertito pasando junto a la Montaña Grande (1 hora). Aquí podéis ver la
ruta en Wikiloc, con la opción de desviarse hacia El Socorro para aprovechar la comida en el restaurante.
🍴Casa Tato, en la Playa del Socorro, es un restaurante muy popular, así que es recomendable reservar, sobre todo si se visita en fines de semana o temporada alta. Es un sitio muy bueno de pescado al que viene gente de toda la isla.
Candelaria
Candelaria es un municipio y ciudad de unos 28.000 habitantes situado al este de la isla de Tenerife, cuyo nombre proviene de la Virgen de Candelaria, patrona de las Islas Canarias. Se llega fácilmente desde la autopista TF-1, que conecta el sur con el norte de la isla. Para visitar Candelaria, nosotros aparcamos en Punta Larga y caminamos unos 20 minutos a orillas del mar por un paseo muy agradable.
Ya en la ciudad, seguimos por la calle Obispo Pérez Cáceres, la principal, repleta de bares y tiendas de recuerdos, que desemboca en la impresionante plaza donde se encuentra la Basílica de Nuestra Señora de Candelaria. Esta basílica, de construcción relativamente moderna (1959), está declarada Bien de Interés Cultural y constituye el principal centro de peregrinación de la isla.
La plaza está custodiada por nueve figuras de menceyes en bronce, erigidas en 1993. Estas estatuas representan a los gobernantes de los nueve menceyatos en que se dividía Tenerife en la época guanche. Siguiendo la estela de estas esculturas, llegamos a la Cueva de Achbinico, lugar donde los guanches veneraban a la Virgen de Candelaria. Actualmente, la cueva está anexa a la Ermita de San Blas, y en su interior alberga una réplica en bronce de la Virgen.
La leyenda cuenta que, en 1392, dos pastores guanches encontraron en la Playa de Chimisay, cerca de Güímar, una estatuilla de una mujer de piel morena con un bebé en brazos. Asustados, intentaron espantarla, pero sufrieron heridas en el cuerpo. La noticia llegó al mencey de Güímar, quien les instó a tocar la imagen con las manos; al hacerlo, todas sus heridas desaparecieron. Desde entonces, la virgen, llamada Chaxiraxi —que significaba Madre del Sol—, fue trasladada a la cueva del mencey. Años después, tras la conquista española de la isla, un guanche convertido al cristianismo contó a la población el significado de la imagen, y en 1526 se decidió trasladarla a la Cueva de Achbinico en Candelaria, cambiándole el nombre de Chaxiraxi por Virgen de Candelaria.
La Virgen de Candelaria que se puede ver hoy en la basílica es muy distinta a las imágenes habituales, debido a su piel oscura, por lo que recibe el sobrenombre de La Morenita. Junto con la Virgen de la Cabeza y la Virgen de Montserrat, es de las pocas vírgenes con estos rasgos. No obstante, se desconoce cómo era realmente la imagen encontrada por los guanches, ya que la original se perdió en 1826 debido a un fuerte temporal. Algunos creen que La Morenita era en realidad rubia de ojos azules y que el uso de betún y la madera en su escultura oscurecieron su piel. La actual imagen de la virgen que hay en la basílica fue realizada por el escultor Fernando Estévez de Salas en 1827, un año después de la pérdida de la original.
La tradición guanche de llevar ofrendas de productos de la tierra a la virgen —en aquel entonces Chaxiraxi— se ha mantenido hasta hoy en lo que se conoce como la peregrinación a Candelaria. Esta marcha religiosa tiene lugar anualmente en la noche del 14 al 15 de agosto, aunque los peregrinos comienzan su caminata días antes, dependiendo de la zona de la isla desde la que provengan.

Esculturas de los Menceyes en Candelaria
San Cristóbal de La Laguna
San Cristóbal de La Laguna, conocida popularmente como La Laguna, es una parada obligatoria en cualquier ruta por Tenerife.
🚋Si no disponéis de coche, llegar es muy sencillo: basta con tomar el tranvía desde Santa Cruz —por ejemplo, en cualquiera de las paradas Intercambiador, Fundación o Teatro Guimerá— y en unos 35 minutos estaréis en La Laguna. No tiene pérdida: solo hay que llegar hasta la última parada, “La Trinidad”. Actualmente existen dos líneas de tranvía, siendo la primera la principal, que conecta la capital con La Laguna. Los tickets pueden comprarse en las máquinas ubicadas en las paradas.
La Laguna fue la primera capital de Tenerife tras la conquista en 1497 y hoy es una ciudad acogedora y pintoresca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999. En tiempos guanches existía en la zona un lago conocido como Laguna de Aguere, de ahí que los conquistadores la nombraran San Cristóbal de La Laguna. Este lago generó problemas de inundaciones hasta que, en el siglo XIX, se secó. Aunque ya existía un asentamiento guanche llamado Aguere, la ciudad tal como la conocemos se fundó tras la conquista española.
Su ubicación en lo alto de la isla, lejos de la costa, la convirtió en un punto estratégico frente a los saqueos de piratas, lo que favoreció su rápido crecimiento en importancia y población. De hecho, Santa Cruz nació inicialmente como puerto de La Laguna, aunque con el tiempo fue ganando relevancia hasta convertirse en la capital de la isla, función que mantiene actualmente. Hoy, La Laguna es famosa, entre otras cosas, por albergar la Universidad de La Laguna (ULL), una de las más importantes de Canarias, que reúne a unas 25.000 personas entre alumnos, profesores y personal administrativo.
Otro aspecto relevante es su microclima: debido a su altitud, aquí siempre hace fresco, aunque en otras partes de la isla haga mucho calor. Por eso, los laguneros rara vez salen sin una rebeca bajo el brazo.
El casco antiguo es fácil de recorrer y concentra sus principales atractivos entre las calles Herradores y Obispo Rey Redondo. Recomendamos empezar por la Plaza del Adelantado, fundada en honor a Alonso Fernández de Lugo, responsable de la conquista de Tenerife y La Palma. El título de “Adelantado” era otorgado por la Corona de Castilla y concedía el derecho de gobernar las tierras conquistadas.
El recorrido continúa por la Plaza de los Remedios, marcada por palmeras canarias, palmeras washingtonias —las finas y muy altas—, dragos y araucarias; más arriba, encontramos la Catedral de La Laguna, de culto católico y construida en 1915; el Teatro Leal; y, en la parte más alta, la Iglesia de la Concepción, donde se asentó el primer núcleo urbano de La Laguna tras la conquista.
El urbanismo del casco histórico es también muy interesante. Tiene forma de cuadrícula y fue diseñado para conectar la Villa de Arriba, donde se encontraba el primer asentamiento alrededor de la Iglesia de la Concepción, con la Villa de Abajo, lo que hoy es la Plaza del Adelantado. Este trazado se utilizó como modelo para ciudades latinoamericanas como La Habana o Cartagena de Indias.
Una avenida que refleja perfectamente la esencia del centro histórico es la calle San Agustín, donde se pueden ver numerosas casas de los siglos XVI y XVII, generalmente cerradas y abiertas solo en fechas concretas. En esta calle destaca el edificio del IES Canarias Cabrera Pinto, fundado en 1846 como la primera universidad canaria, aunque actualmente ya no ofrece estudios universitarios. Es el instituto más antiguo de Canarias y fue el único hasta la apertura del Instituto de Las Palmas en 1916. Entre sus alumnos ilustres se cuentan el escritor Benito Pérez Galdós y el pintor surrealista Óscar Domínguez Palazón.
Para comer en San Cristóbal de La Laguna os recomendamos varias opciones:
- Tasca La Venta: situada en la Plaza de la Concepción, es una tasca tradicional muy apreciada tanto por locales como por visitantes. Aquí os recomendamos probar la pata asada, un plato típico canario similar al lacón, elaborado con cerdo asado con un modo de cocción propio de la zona. También vale la pena pedir morcilla canaria, que difiere de las de la Península Ibérica porque es dulce.
- Arepera Punto Criollo: una arepería muy querida entre los laguneros. Aunque las arepas son originarias de Venezuela, este plato es también muy popular en las Islas Canarias debido a las fuertes conexiones migratorias entre Canarias y Venezuela. Hay tantos canarios en Venezuela y viceversa que en las islas se denomina cariñosamente a este país la “octava isla”, antes de que La Graciosa fuera reconocida como isla. Nosotros solemos pedir arepas de pata asada con queso amarillo o blanco, y de carne mechada con almogrote.
- Bar Benidorm: una terraza agradable situada en la Plaza del Dr. Olivera, ideal para tomar un café o una bebida refrescante después de comer.
- Dulcería la Catedral: en la Plaza de los Remedios, es una pastelería perfecta para probar dulces locales como los rosquetes laguneros y otras variedades tradicionales con miel, cabello de ángel o huevo.

Calle de La Laguna e Iglesia de la Concepción de fondo
El Teide
Obviamente, no puede faltar una visita al pico más alto de España: Echeyde, nombre guanche con el que se referían al Teide, que alcanza 3.718 metros sobre el nivel del mar. Si consideramos su altura desde el suelo oceánico, el Teide mediría 7.500 metros, lo que lo convierte en el tercer volcán más alto del mundo, solo por detrás del Mauna Kea (10.210 m desde el fondo del océano o 4.205 m sobre el nivel del mar) y del Mauna Loa (9.170 m desde el suelo oceánico o 4.169 m sobre el nivel del mar), ambos en Hawái.
El Teide es un volcán activo, monitorizado las 24 horas del día, y forma parte del Parque Nacional del Teide, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2007. Este parque no se limita únicamente al Teide; incluye varios volcanes, siendo la última erupción registrada la del Pico Viejo, el segundo pico más alto de Tenerife con 3.135 metros, ocurrida en 1978. Dentro del parque se pueden realizar múltiples recorridos, que podemos clasificar en tres tipos:
a) Recorrido en coche por los miradores: Si no disponéis de tiempo, ganas o equipamiento para hacer senderismo, podéis visitar el parque deteniéndoos en sus miradores. La carretera más recomendable es la TF-24, carretera de La Esperanza, que parte del pueblo de La Esperanza. Entre los miradores más destacados se encuentran:
- Mirador de Chipeque, para nosotros uno de los más espectaculares, donde el Teide se alza sobre un mar de nubes junto al Valle de La Orotava.
- Mirador de La Crucita, con vistas al norte de la isla.
- Mirador La Tarta, ideal para observar los estratos de la tierra, formados por distintas erupciones volcánicas.
- Mirador Puerto de Izaña, situado a gran altitud.
En esta parte más alta, la sensación de estar en otro planeta es casi inevitable.
De hecho, agencias como la NASA (National Aeronautics and Space Administration) y la ESA (European Space Agency) testean aquí tecnología destinada a Marte, ya que las condiciones del Teide se asemejan notablemente a las que se encuentran en el planeta rojo.
El Teide visto desde un mirador en la TF-24
b)
Rutas por la base del Teide.
En el Parque Nacional del Teide hay numerosas rutas de senderismo. Podéis consultar un listado completo de todas ellas y los puntos de inicio aquí. Hay que tener en cuenta que cinco de estas rutas (PNT 10, 07, 09, 23 y 28) requieren registro previo para obtener un permiso a través de la web de Tenerife ON, ya que permiten el acceso a la cima o a zonas de alto valor natural. Solo hay que buscar el sendero correspondiente en la web y acceder a un calendario para reservar.
🥾Nosotros realizamos la ruta 1, alrededor de La Fortaleza, aunque también es muy popular la ruta 4 (las Siete Cañadas). Lo más importante es disfrutar de los paisajes y de la impresionante naturaleza volcánica. Si podéis, acercaros en coche a los Roques de García para contemplar el Valle de Ucanca. Aquí destaca el Roque Cinchado, también conocido como “El dedo de Dios”. Esta formación rocosa con el Teide de fondo es una de las fotografías más típicas del parque; de hecho, fue la imagen de los antiguos billetes de 1.000 pesetas. Además, aquí nace la ruta 3 (Roques de García).
c) Subida al pico del Teide. Para alcanzar la cima del Teide existen dos opciones:
- A pie, mediante el Sendero nº 7 Montaña Blanca, recomendado solo para personas experimentadas. Para ello es necesario obtener permiso previo gratuito registrándose en la web de Tenerife ON, lo que permite controlar la cantidad de visitantes que suben al pico.
- Teleférico, opción utilizada por la mayoría de los visitantes. La subida en teleférico debe reservarse con antelación en la página de VolcanoTeideExperience, nada barata por cierto, y conviene llevar la entrada impresa y presentarse 20 minutos antes de la hora programada en la base del teleférico, ya que en teoría, si se llega tarde, se pierde el derecho a subir. Nosotros llegamos una hora antes y nos permitieron subir antes. Para la bajada no hay hora programada; solo hay que ponerse en la cola.
La ascensión en teleférico dura unos 8 minutos y nos deja en el Mirador de la Rambleta, situado a 3.555 metros de altura, desde donde se obtienen unas vistas espectaculares de las Cañadas del Teide. Este mirador se encuentra sobre el antiguo cráter del Teide, llamado cráter de la Rambleta, hasta que una erupción posterior elevó el Teide otros 163 metros, alcanzando los actuales 3.718 metros.
Desde este mirador se pueden realizar tres senderos:
- Sendero del Mirador de la Fortaleza (n°11): sendero llano que lleva hasta el mirador en unos 25 minutos ida y vuelta. Desde allí se puede contemplar el Valle de La Orotava.
- Sendero del Mirador Pico Viejo (n°12): también es llano y algo más largo que el anterior. En un día despejado, se pueden ver las islas de La Gomera, La Palma y El Hierro.
- Sendero Telesforo Bravo (n°10): el más interesante, pues conduce hasta el cráter del Teide, de 80 metros de diámetro, donde se percibe un fuerte olor a azufre. Durante siglos, los habitantes locales han utilizado este azufre como fertilizante para sus viñedos. Esta ruta es exigente: presenta un desnivel de 173 metros y, debido a la altitud, el pulso se acelera con facilidad. Además, se requiere permiso especial, ya que la zona está limitada a 200 visitantes por día, que se obtiene gratuitamente desde la web de Tenerife ON tras crearse una cuenta. El permiso permite estar en el cráter unas 2 horas, tiempo suficiente para subir, disfrutar de las vistas, hacer fotos y bajar. Las reservas se abren cada lunes a las 7:00 (hora canaria) para las siguientes cinco semanas aproximadamente. Por tanto, quienes quieran subir al cráter deben coordinar los horarios del permiso y del teleférico. Por ejemplo, nosotros solicitamos el permiso de 11:00 a 13:00 y tomamos el teleférico a las 10:50; cuanto más temprano, mejor, ya que hay menos gente.
Es importante ir con ropa de abrigo y guantes, ya que en la cima suele hacer viento y bastante frío. De hecho, cuando el viento es demasiado fuerte, el teleférico llega a cerrar. Asimismo, está prohibido llevarse piedras del parque, aunque desgraciadamente todavía hay turistas que lo hacen; lo que no saben es que muchas de estas piedras son requisadas en el aeropuerto.
Roques de García y el Teide de fondo
Anaga
El macizo de Anaga se encuentra en el nordeste de la isla; si llegasteis en avión al aeropuerto del norte, probablemente habréis disfrutado de unas vistas espectaculares de esta zona. La mejor manera de visitarlo es recorriendo sus serpenteantes carreteras, haciendo paradas cuando lo consideréis oportuno. Por ejemplo, podéis visitar el pueblo de Taganana, su emblemática Playa del Roque de las Bodegas, o la igualmente preciosa Playa de Benijo, de arena negra.
🥾Además, Anaga ofrece numerosas
rutas de senderismo. Nosotros realizamos la ruta
Cruz del Carmen – Chinamada – Punta del Hidalgo.
Aquí podéis ver el itinerario que seguimos. Es un recorrido exigente, pero muy completo: la primera parte, desde
Cruz del Carmen hasta Chinamada, transcurre entre
espesos bosques de laurisilva canaria, mientras que el tramo
Chinamada – Punta del Hidalgo es un camino pedregoso con
vistas impresionantes del macizo de Anaga y que desciende hasta el nivel del mar. En total, son unos
10-11 kilómetros, que se pueden completar en unas
5 horas, dependiendo del ritmo y de la condición física de cada persona. Durante el recorrido conviene prestar atención, ya que entre las rocas a veces se deja ver el
lagarto tizón, especie endémica de Tenerife, caracterizada por su cara azul.
La ruta es exigente para las rodillas, ya que la bajada es constante, desde los 950 metros de Cruz del Carmen hasta prácticamente el nivel del mar, pero resulta muy gratificante por la variedad de paisajes que se observan, incluidas las casas cuevas de los habitantes de Chinamada. La parte más complicada es la logística, pues no es una ruta circular: se parte de un punto y se termina en otro muy lejano. Las opciones son:
- Ir con dos coches, dejando uno en Punta del Hidalgo y otro en Cruz del Carmen.
- Utilizar transporte público, aunque solo es posible desde La Laguna: tomando la guagua 275 desde el Intercambiador La Laguna hasta Cruz del Carmen, y luego la guagua 050 desde Punta del Hidalgo de regreso a La Laguna (en los enlaces oficiales podéis consultar los horarios).
La caminata comienza junto al Restaurante Cruz del Carmen. Para quienes prefieran un reto distinto, también es posible hacer la ruta en sentido inverso, es decir, desde Punta del Hidalgo hasta Cruz del Carmen, subiendo en lugar de bajar.
Macizo de Anaga entre Chinamada y Punta Hidalgo
🥾Desde el propio Restaurante Cruz del Carmen parte otra caminata sencilla de tan solo 5 kilómetros, circular, y apta para todas las edades. El recorrido atraviesa un tramo espectacular de laurisilva húmeda conocido como
Sendero del Bosque de los Enigmas.
Aquí podéis ver el mapa de la ruta.
La laurisilva es el bosque característico de esta zona; su nombre procede del latín laurus (laurel) y silva (selva), es decir, “selva de laureles”. Esta vegetación llegó a Canarias hace más de dos millones de años. En su origen crecía en regiones mediterráneas, y fueron las aves migratorias quienes transportaron sus semillas en el buche hasta las islas. Con el paso del tiempo, esas semillas dieron lugar a los bosques que hoy conocemos.
El clima templado de la zona, presente durante todo el año, junto con la ausencia de frío extremo, creó un entorno perfecto para su desarrollo. Además, los vientos alisios empujan las nubes hacia estas montañas, manteniendo el bosque constantemente húmedo y favoreciendo su exuberancia.
Otra zona muy bonita es el Bosque Encantado (La Ensillada) – El Pijaral, un espacio lleno de laurisilva y helechos. Además de la laurisilva, en esta parte del bosque también abundan los helechos, conocidos localmente como pijarales. Se desarrollan con facilidad y suelen crecer casi encadenados: cuando las hojas caen al suelo por su propio peso, germinan nuevos helechos, creando un paisaje continuo y exuberante, muy típico del macizo de Anaga.
¿Dónde comer en la isla de Tenerife?
Como comentábamos al principio del artículo, lo óptimo para aprovechar al máximo vuestro tiempo en Tenerife es alquilar un coche. Esto resulta especialmente útil a la hora de comer, ya que muchos restaurantes no se encuentran en ciudades grandes y es necesario desplazarse.
Además de los restaurantes, en Tenerife existen locales tradicionales llamados guachinches, que son tascas donde se sirven platos caseros acompañados del vino propio del local. La peculiaridad de estos lugares es que, cuando se acaba el vino, deben cerrar. Antiguamente, muchos se ubicaban en garajes de casas particulares, aunque cada vez quedan menos así y hoy se parecen más a un restaurante convencional.
La cocina canaria es una gran desconocida, a pesar de que ofrece excelentes platos de todo tipo; a la Península solo parece llegar el mojo picón y las papas arrugadas. Estas últimas son pequeñas, de piel fina, para que absorban la sal con la que se cuecen. Generalmente se comen con piel y se acompañan con mojo picón, aunque hay muchos canarios que las pelan: para gustos, los colores.
El mojo picón o mojo rojo se usa sobre todo para acompañar carnes y se prepara machacando en un mortero ajos, comino y pimientas palmeras o piconas (pimientos pequeños que dan el toque picante), y luego añadiendo sal, aceite, vinagre y pimentón. Por otro lado, el mojo verde, más indicado para pescados y verduras, lleva perejil o cilantro en lugar del pimentón y pimiento verde en vez de rojo.
A continuación, os recomendamos varios lugares donde comer y qué probar en cada uno. En general, se come mejor en el norte que en el sur, por eso la mayoría de nuestras recomendaciones están en esa zona.
Por la zona del aeropuerto:
- Casa Tomás, ubicado en la localidad de El Portezuelo, es un restaurante de comida tradicional canaria. Sus especialidades son las garbanzas (guiso de garbanzos típico canario), las papas con costillas y el escaldón (plato típico a base de gofio y cebolla). Es un lugar muy popular, por lo que conviene reservar o presentarse el mismo día y coger un número, como si fuera una carnicería, y esperar a que os toque el turno. De todas formas, la espera no suele ser demasiado larga.
- Bodegón Campestre, en La Esperanza, especializado en carne a la brasa. Sus platos más destacados son las morcillas (en Canarias son dulces), las chistorras, las chuletas y el bistec de ternera o cerdo. Las morcillas se venden por pieza, mientras que el resto de las carnes se cobra al peso. No aceptan reservas tradicionales, pero sí es posible llamar para apuntar vuestro nombre, aunque no se asigna una hora concreta. Al llegar, se indica el nombre y se os asigna un número; hay dos cadenas de números, una para los que reservaron y otra para quienes no, llamando por orden de llegada con prioridad a los que reservaron. La mejor hora para ir es a primera hora (13:00) o última (16:00), ya que de lo contrario se espera bastante. El restaurante cuenta con dos aparcamientos en la calle Bethencourt, y gracias a su posición elevada, si el día está despejado, se puede ver incluso la isla de Gran Canaria desde allí.
- Casa Chano, un bar y charcutería famoso por sus bocadillos de pata asada, que es similar al lacón como mencionábamos antes. Nuestro favorito es el “Pata Especial”, que incluye pata asada, queso blanco, cebolla, tomate y una salsa casera. También destacan la ensalada de la casa y las tablas de embutidos y quesos. Aquí no se aceptan reservas, por lo que hay que hacer cola hasta que os asignen mesa.
Por la zona de San Juan de la Rambla y Las Aguas:
- Mesón Casa Mi Madre es un restaurante especializado en pescados frescos. De entrantes, destacan el almogrote casero (queso de untar curado con pimentón) y las ensaladas. Para los segundos, hay que acudir con el camarero y elegir el pescado, ya que solo trabajan con productos frescos y varían según lo que haya llegado ese día de los pescadores. Nosotros recomendamos los pescados más grandes, que se preparan abiertos a la plancha —“a la espalda” como dicen en Canarias—, como los abadejos o abades (similares al bacalao), los medregales y las viejas. También disponen de pescados más pequeños, como los chicharros o burros, que se fríen enteros y tienen más raspas. El precio suele ser de 25-30 €/kg, y un kilo da para aproximadamente dos raciones. Es recomendable reservar y, si hay disponibilidad, elegir las mesas de la terraza de arriba, que ofrecen vistas al mar.
- Restaurante Las Aguas, especializado en arroces caldosos. Nosotros probamos el calduset, acompañado de fritura de pescado de entrante. Para el postre, cuentan con el quesillo canario, un dulce típico similar a un flan de queso. Conviene reservar con antelación, ya que es uno de los restaurantes más populares de la isla. Para ambos restaurantes, así como para otros de la zona, hay una zona de aparcamiento que se llena con rapidez, por lo que recomendamos llegar temprano, sobre las 13:00 aproximadamente.
Por la zona de El Sauzal:
- Terrazas del Sauzal, en El Sauzal, es un local que, aunque sirve comida, destaca principalmente por sus cócteles y, sobre todo, por sus espectaculares vistas del océano Atlántico y del Teide, lo que lo convierte en una parada imprescindible.
- Casa del Vino de Tenerife, un lugar donde aprender sobre los vinos tinerfeños y sus distintas de denominaciones de origen. Nosotros solemos ir a tomar un vino antes de comer en otro sitio. Las vistas son prácticamente las mismas que desde las Terrazas del Sauzal: el océano Atlántico y, si el día está despejado, el Teide.
Por la zona de La Matanza:
- Caballo Blanco, en la localidad de La Matanza, es famoso por sus bocadillos de pata asada y los dulces de cabello de ángel, una especialidad típica de la zona.
- Guachinche La Huerta de Ana y Eva, considerado uno de los mejores de la isla. Ofrece comida canaria en un patio muy acogedor, con platos destacados como el sabroso almogrote (un pastel de batata con almogrote), las papas arrugadas con mojos y la ropa vieja de pulpo (guiso de garbanzas con pulpo). Lo mslo es que solo abre a medio día, de 13:00 a 17:00, de lunes a viernes. Nuestra recomendación es reservar y llegar justo a la apertura, a la una, ya que no hay mucho aparcamiento. Solo aceptan reservas para esa hora; si llegáis más tarde, habrá que hacer cola en la puerta hasta que se liberen mesas. Hay algunas plazas de aparcamiento en la calle del guachinche, aunque no son muchas y la calle es en cuesta.
Por la zona de Güímar:
- Restaurante Casa Tato, en El Socorro, es un lugar especializado en pescados donde es imprescindible reservar. Nosotros fuimos durante la caminata por el Malpaís de Güímar y fue una parada perfecta para descansar y proseguir con la ruta.
Por Anaga:
- Restaurante Casa Tita, en Punta Hidalgo. Es ideal para comer después de hacer la ruta desde Chinamada. También está especializado en pescados; aquí podéis pedir abadejo y cherne, que los sirven “a la espalda”, es decir, abiertos por la mitad y hechos a la plancha. Lo curioso es que no aceptan reservas de mesa, pero sí permiten reservar el pescado. Cada día traen una cantidad limitada de abadejos y los sirven hasta que se agotan, por lo que podéis llamar para que os guarden uno, aunque no puedan aseguraros mesa.
- En San Andrés, el Restaurante Petón es el más cercano a Santa Cruz. Aquí también se disfrutan excelentes productos del mar. Nosotros pedimos pulpo a la canaria (guisado y servido con aceite y guindilla fresca), lapas, calamares y papas arrugadas con mojo.
Por la Orotava:
- El Guachinche Ramón, ubicado en un garaje al estilo tradicional, es probablemente el guachinche más auténtico y uno de los mejores en los que hemos comido. Ofrecen cuatro o cinco platos típicos canarios —como carne fiesta, garbanzas y pulpo— acompañados del vino de la casa. Todo está exquisito y a un precio muy económico. Lo más complicado es encontrar aparcamiento, así que conviene ir temprano.
- Arepera La Carajita, de comida venezolana —muy común en Canarias—, ofrece tequeños, arepas y cachapas, tanto las clásicas como otras versiones más gourmet. Todo está delicioso.
Por la zona de Icod de los Vinos:
- Asador Guachinche El Miradero. Ofrece una comida excelente, aunque llegar hasta allí puede resultar algo complicado, ya que se encuentra en la parte alta de Icod y hay que subir muchas cuestas, por lo que conviene llevar un coche que responda bien. Solo abre de jueves a domingo. En los guachinches suele predominar la carne y aquí probamos una parrillada con distintas partes de cerdo, ropa vieja, chorizo de perro (recordad que en Canarias el chorizo de perro es un embutido para untar, similar a la sobrasada) y, de postre, polvito uruguayo canario, un dulce tradicional elaborado con merengue seco, dulce de leche, nata montada y galleta molida. Se recomienda reservar.
Por Buenavista del Norte:
- El Restaurante El Palmar, situado en la localidad del mismo nombre, muy cerca de Buenavista, es una opción ideal para comer de camino a Masca y al Macizo de Teno. Ofrecen menú del día y platos a la carta. Lo más típico es el pollo a la brasa —puede verse cómo lo preparan en un patio interior donde están las brasas— y el pan de chorizo, que consiste en pan tostado con chorizo de perro de La Palma. También disponen de postres tradicionales como mousse de gofio o quesillo canario.
Como podéis ver, la mayoría de estos restaurantes se encuentran en el norte de Tenerife, y esto se debe a que en esta zona se come especialmente bien. En el sur, al ser más turístico, la calidad de la oferta gastronómica suele ser algo inferior.
No olvidéis probar la cerveza local, Dorada 🍺, cuyo símbolo es, cómo no, el Teide. También merece una mención el barraquito, el café típico de la isla. Se sirve en vaso de cristal y se compone de capas de leche condensada, café y leche. De forma opcional, puede llevar una capa intermedia de Licor 43 y un toque de canela. Es bastante dulce, por lo que no suele gustar a todo el mundo.
Parques de atracciones en Tenerife
Como los parques de atracciones no son del gusto de todo el mundo, hemos preferido incluirlos en una sección aparte en lugar de en la principal. Sin embargo, si os interesan, en Tenerife encontraréis dos de gran renombre:
- Loro Parque 🐬- Se trata de un parque zoológico situado en Puerto de la Cruz que ha sido considerado el número 1 de Europa según TripAdvisor. Es bastante grande, por lo que necesitaréis un día completo (de 9:00 a 17:30) para recorrerlo con calma. Alberga más de 40.000 animales de más de 400 especies, todos ellos en hábitats cuidadosamente recreados. Cuenta con cuatro shows: leones marinos, orcas, delfines y loros, con varios pases al día, tanto por la mañana (más concurridos) como por la tarde (más tranquilos). Conviene llegar al menos 20 minutos antes, ya que se llenan con rapidez. Las entradas pueden comprarse tanto por Internet como en taquilla; recomendamos hacerlo online para evitar las colas, aunque no suelen agotarse. Dispone de aparcamiento de pago, que suele llenarse; no obstante, en las calles cercanas —una zona residencial de chalets— suele encontrarse sitio. En vez de ir en coche, también podéis utilizar el trenecito gratuito desde la Plaza de los Reyes Católicos, que pasa cada 20 minutos desde las 9:30; el último regreso sale a las 17:30 desde el parque. Además, el Loro Parque cuenta con una fundación llamada Animal Embassy, dedicada a la protección y conservación de animales salvajes y en peligro de extinción en todo el mundo, colaborando con universidades y centros de investigación.
- Siam Park 💦- En este caso hablamos de un enorme parque acuático ubicado en Costa Adeje que, al igual que Loro Parque, llegó a ser considerado el número 1 del mundo en su categoría según TripAdvisor. Está ambientado en la cultura tailandesa, tanto en su arquitectura como en su decoración. De hecho, fue inaugurado en 2008 por la princesa de Tailandia Maha Chakri Sirindhorn.
Como curiosidad, el fundador de ambos parques —así como del acuario Poema del Mar en
Las Palmas de Gran Canaria— es el empresario alemán Wolfgang Kiessling. Tanto en la web oficial como en numerosas agencias turísticas y puntos de venta repartidos por Tenerife (en Santa Cruz hay varios) suelen ofrecer distintos tipos de descuentos si tenéis intención de visitar ambos parques.
Hola. Te felicito por tu post, está muy completo e interesante, es que hay muchos lugares hermosos por visitar en Tenerife. La verdad es que en Canarias no hay desperdicio cuando de turismo se trata, es que cuenta con muchas opciones a la hora de hospedarse, en lo particular puedo recomendar las casas rurales en Canarias, que son muy lindas y cómodas. Saludos.
ResponderEliminarUn blog muy completo, tanto para locales como para turistas, a los que yo les recomendaría evitar los meses de verano para viajar! Así evitan aglomeraciones y el calor excesivo
ResponderEliminarBrutal <3
ResponderEliminar