Hoy visitamos el famoso lago di Como, uno de los más bonitos de Italia, conocido por sus numerosos hoteles y villas de lujo donde se alojan muchos famosos. Las ciudades mejor conectadas con el lago son Milán y Bérgamo; en nuestro caso, nosotros fuimos desde Milán, así que explicaremos cómo llegar al lago desde esta ciudad.
Con una longitud de unos 46 km, el lago de Como es uno de los más largos y profundos de Europa, y está rodeado de numerosos pueblos que ofrecen una gran variedad de actividades y panoramas. Por ello, según el tiempo disponible, se puede planear la visita como una excursión de un solo día o aprovechar un fin de semana o un puente para pasar la noche en alguno de sus encantadores pueblos.
Dado que la manera de disfrutar del lago depende mucho de los gustos de cada persona, vamos a detallar un itinerario típico para una excursión de un día, indicando también opciones adicionales para quienes quieran hacer la visita más intensa o, por el contrario, más relajada, viendo menos lugares.
Excursión al lago di Como desde Milán
La forma más fácil y económica de llegar a los pueblos que rodean el lago di Como es el tren, aunque existen varias opciones según el destino y la estación de salida en Milán:
- Desde Milano Cadorna: Desde esta estación salen trenes hacia el pueblo de Como aproximadamente cada media hora. Los billetes se pueden comprar en la web de Trenitalia o en las máquinas de la estación. Debéis poner como estación de origen “Milano Cadorna” y como destino “Como Nord Lago”. Si no aparece ningún trayecto, probad con “Como Lago”. El trayecto es directo y dura alrededor de 1 hora.
- Desde Milano Centrale: También hay trenes hacia Como cada media hora, aunque en este caso llegan a la estación de San Giovanni, que está muy cerca de Como Nord Lago, por lo que no supone ningún problema. Para buscar los billetes, indicad “Milano Centrale” como origen y “Como S. Giovanni” como destino. Este trayecto directo dura aproximadamente 40 minutos.
- Desde Milano Centrale también se puede llegar al pueblo de Varenna. En este caso, la estación de origen sigue siendo “Milano Centrale” y la de destino “Varenna-Esino”. El trayecto es directo y dura aproximadamente 1 hora.
Nosotros compramos el billete de ida por Internet y la vuelta la adquirimos directamente en la estación, ya que no sabíamos con exactitud cuánto tiempo nos llevaría la excursión. Recordad que, si compráis los billetes en las máquinas de la estación, es obligatorio validarlos en el andén antes de subir al tren.
El Lago de Como tiene forma de Y invertida: su base se encuentra al sur en la ciudad de Como, mientras que los dos brazos se extienden hacia el norte. El brazo occidental llega hasta Colico, y el oriental termina en Lecco. El lago abarca dos provincias distintas de Lombardía: Como al sur y oeste, y Lecco al este y noreste, algo a tener en cuenta, ya que los servicios turísticos y de transporte podrían variar según la zona.
A continuación, os contamos el itinerario que seguimos nosotros en nuestra excursión de un día al lago di Como desde Milán:
- Milán → Como
- Como → Bellagio
- Bellagio → Menaggio
- Menaggio → Varenna
- Varenna → Milán
1) Primero tomamos el tren desde Milano Centrale hasta Como S. Giovanni para visitar la ciudad de Como. Madrugamos un poco para aprovechar al máximo el día y la luz. Una vez allí, nos dirigimos al casco antiguo. El centro se concentra en la zona del puerto, el paseo marítimo y la Catedral de Como (Duomo di Como), también conocida como Cattedrale di Santa Maria Assunta. Pasear por esta área no lleva mucho tiempo, ya que es pequeña y se puede recorrer tranquilamente en menos de una hora. Aunque Como no es de los pueblos más pintorescos del lago, es el mejor comunicado con las grandes ciudades, por lo que casi siempre se convierte en una parada obligatoria en cualquier excursión.
Opcional: Después de recorrer el centro, bordeando el lago por la derecha y a pocos metros del puerto, se encuentra el Funicolare Como-Brunate, un funicular que sube a la montaña hasta la localidad de Brunate. Los funiculares pasan aproximadamente cada media hora, el trayecto dura unos 10 minutos y el billete de ida y vuelta (andata e ritorno) cuesta 7,20 €, un precio razonable. Desde el funicular se pueden disfrutar bonitas vistas de la ciudad, del lago y de los Alpes al fondo. Sin embargo, la panorámica más espectacular se obtiene realizando la caminata de unos 45 minutos hasta el Faro Voltiano, desde donde se contemplan impresionantes vistas del lago, aunque no de la ciudad de Como. El recorrido de ida y vuelta hasta el faro suele tomar unas 2 horas. Muchos visitantes se limitan a pasar el día en Como, sin tomar barco ni visitar otros pueblos, por lo que en ese caso esta caminata es perfecta para disfrutar de la naturaleza y hacer una parada para comer en La Polentería, muy recomendable.
Si vuestra intención es subir al faro y luego visitar otros pueblos del lago, conviene madrugar; de lo contrario, podéis limitar la visita al casco antiguo de Como y prescindir del funicular, según preferencias de cada uno.
Al regresar del funicular, nos dirigimos a la estación de ferris. Las colas para comprar los billetes suelen ser largas, especialmente en verano, por lo que es muy recomendable adquirirlos en cuanto lleguéis por la mañana, antes de comenzar el recorrido turístico por el pueblo.
Vistas de Como desde el funicular
2) Desde Como tomamos el barco en dirección a Bellagio. En la web de la compañía se pueden consultar todos los horarios. Es importante que, al buscar el trayecto Como → Bellagio, seleccionéis la opción de servicio rápido (includi servizio rapido), ya que de lo contrario solo aparecerán los barcos lentos, llamados battello en italiano.
El barco lento tarda unas 2 horas en llegar a Bellagio, mientras que el rápido lo hace en aproximadamente 50 minutos. Obviamente, el rápido es un poco más caro, pero merece la pena; en cualquier caso, los paisajes se disfrutan igual desde ambos. Los precios son: 14,80 € (rápido, solo ida) y 10,40 € (lento, solo ida).
Los billetes son válidos para un trayecto, pero no están asociados a un horario concreto, por lo que se pueden usar en cualquier barco que realice ese itinerario. También existe un ticket que permite tomar ferris ilimitados durante un día por la parte principal del lago, por 25,80 €, aunque no incluye el servicio rápido. En nuestra opinión, no resulta demasiado rentable a menos que planeéis hacer muchos trayectos en un solo día.
Vistas desde el barco en el trayecto Como - Bellagio
Lo dicho, nosotros llegamos a Como por la mañana, compramos el billete, visitamos todo lo que queríamos ver en la ciudad y, después, nos subimos al barco rápido a la hora que quisimos.
Bellagio fue, de los pueblos que visitamos, nuestro favorito. Situado en la punta del “triángulo” que forman las dos ramas del lago, es famoso por sus calles estrechas y empinadas, sus villas y palacios, sus balconadas con vistas espectaculares y su oferta de restaurantes, tiendas y heladerías. Su encanto fue la inspiración para el nombre del famoso Hotel Bellagio de Las Vegas, que busca evocar la elegancia y el estilo de este rincón del lago. Por todo ello, no es de extrañar que esté siempre muy concurrido.
Nada más atracar, nos dirigimos directamente hacia la parte alta del pueblo, donde se encuentra el casco antiguo. El recorrido nos llevó por la Piazza della Chiesa, la plaza principal, y paseamos por las estrechas callejuelas que conforman el centro.
Aunque había muchos restaurantes, no conseguimos encontrar ninguna mesa al aire libre, así que optamos por ir a una charcutería italiana, donde nos prepararon un bocadillo a nuestro gusto (en nuestro caso, de porchetta y formaggio), que luego disfrutamos en uno de los bancos frente al lago.
Piazza della Chiesa en Bellagio
Otra parte muy agradable de Bellagio es el paseo marítimo que se encuentra a la derecha según sales del barco. Es un recorrido ideal para dar un paseo, tomar un helado y disfrutar de las vistas del lago. Desde aquí también salen varios tours privados que recorren parte del lago, visitando las villas más lujosas donde veranean o incluso viven famosos y millonarios.
3) Desde Bellagio tomamos un nuevo barco con destino a Menaggio. Para ello, se pueden comprar los billetes en la estación de ferris donde llegamos desde Como, o bien en otra estación un poco más al sur, junto al paseo marítimo, que en los mapas aparece como “Gestione Navigazione Laghi”. Esta segunda estación suele estar menos concurrida. En este trayecto solo hay un tipo de barco, no hay opción rápida, y el precio es de 4,60 €. Hay barcos directos, que tardan unos 15 minutos, o barcos que hacen parada en Varenna, con un tiempo total aproximado de 50 minutos.
Menaggio es un pueblo más sencillo y, por tanto, mucho menos turístico. Para quienes tengan poco tiempo, esta parada podría considerarse prescindible. Al bajar del barco, nos dirigimos a la derecha durante unos 10 minutos hasta llegar al centro del pueblo. Este se organiza alrededor de un paseo marítimo que bordea un bonito puerto decorado con banderas de distintos países y de la Piazza Giuseppe Garibaldi, la plaza central. Allí se encuentran varias terrazas donde es agradable tomar algo mientras nuestra piel toma algo de color. Todo el centro se puede recorrer tranquilamente en menos de una hora, aunque conviene un poco más de tiempo si queremos sentarnos a tomar un aperitivo en alguna de sus terrazas.
Piazza Giuseppe Garibaldi de Menaggio
4) Barco de Menaggio a Varenna. Desde el único puerto de Menaggio compramos otro billete para ir a Varenna. El precio también es de 4,60 € y el trayecto dura aproximadamente 15 minutos.
Varenna es otro de los pueblos más bonitos del lago, y en nuestra opinión, el segundo después de Bellagio. Si vuestro barco viene directamente desde Bellagio, podréis disfrutar de unas vistas espectaculares de las hileras de casas frente al mar que conforman la zona más animada del pueblo. Nosotros llegamos desde Menaggio, y como nuestro trayecto Bellagio → Menaggio incluía parada en Varenna, pudimos deleitarnos con esta imagen sin prisa.
Vistas de Varenna desde el barco
Varenna se divide en dos partes. La primera es la zona frente al mar, que recorre la Riva Garibaldi, una zona realmente preciosa. Lo más complicado es encontrar sitio en las terrazas, ya que el espacio es reducido y normalmente hay más turistas que mesas libres donde tomar algo.
La segunda parte se encuentra en la parte alta del pueblo, en la Piazza San Giorgio, que corresponde al casco antiguo. Aquí se encuentra la principal iglesia de la ciudad, la Chiesa San Giorgio, y apenas llegan turistas, ya que no hay muchos bares ni vistas al lago. Aun así, merece la pena subir y pasear por esta zona tranquila.
5) Tren de regreso a Milán desde Varenna. Tras una hora larga paseando por Varenna, nos dirigimos a la estación de trenes Varenna-Esino y tomamos el tren de vuelta a Milán. Como no sabíamos la hora exacta de regreso, compramos los billetes directamente en las máquinas de la estación y no con antelación.
Este itinerario es intenso, con muchas paradas y trayectos, y nos ocupó todo el día. Aun así, mereció completamente la pena, aunque terminamos agotados.





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