A continuación visitamos la Botica Santa Teresita, una farmacia del siglo XIX que aún sigue en funcionamiento. No es una actividad turística, pero merece la pena entrar y echar un vistazo, aunque sea breve; si además necesitáis algún medicamento, matáis dos pájaros de un tiro.
Otra iglesia destacable es el Templo de San Francisco, cuya fachada recargada es un ejemplo perfecto del estilo churrigueresco, toda una obra maestra de escultura. La construcción se completó en 1799.
Finalmente, llegamos al centro neurálgico de San Miguel de Allende, el Jardín Allende, equivalente al Zócalo de Ciudad de México. Siempre hay buen ambiente: mariachis tocando, gente comiendo o bebiendo algo, o simplemente descansando a la sombra. Por la noche, la iluminación y las canciones de los mariachis crean una velada muy agradable. El precio estándar que estos cobran por canción es de 300 MXN, y entre las rancheras más populares se encuentran: Caminos de Michoacán, El Rey, El Mariachi Loco, La niña fresa (más moderna), Adiós Amor, La boda del huitlacoche y la clásica Cielito Lindo🎶.
En esta plaza también se encuentran los mejores puestos de helados ambulantes, aunque aquí se llaman nieves. Pueden ser a base de agua (normalmente los de frutas) o de leche, y los sabores son muy variados. Algunos que nos sorprendieron fueron tequila, mamey (fruta tropical mexicana), mantecado y chongos (tiene un sabor similar al arroz con leche).
Uno de los edificios más importantes que da a la plaza es el Palacio Municipal, histórico por varias razones. El edificio se construyó en 1736, aunque ha sufrido múltiples reformas y hoy queda poco de su aspecto original. Sin embargo, fue clave primero para organizaciones rebeldes en la lucha por la independencia, y más tarde, en 1810, albergó el primer ayuntamiento del México independiente. Actualmente, alberga el Consejo Turístico de San Miguel de Allende, oficina de turismo donde conseguir mapas o información sobre actividades y visitas en la ciudad.
En el lado opuesto de la plaza se encuentra la Parroquia de San Miguel Arcángel, el edificio más famoso y fotografiado de San Miguel de Allende. Lo más llamativo es que está construida con piedras provenientes de una cantera rosa, lo que le da su aspecto único y distintivo. El templo original, de finales del siglo XVII, es de estilo barroco, mientras que la fachada neogótica que vemos hoy se añadió en el siglo XIX. Por la noche, la iglesia luce aún más impresionante, aunque la cruz iluminada en la parte superior parece como si fuera sacada de Las Vegas. Frente a la parroquia se encuentra también la estatua de Fray Juan de San Miguel, el fraile franciscano que fundó la ciudad en 1542, entonces conocida como San Miguel el Grande.
A la izquierda de la Parroquia se halla una iglesia de menor tamaño, La Santa Escuela de Cristo, sencilla pero bonita. Ambas iglesias se pueden visitar gratuitamente.
Jardín Allende: Parroquia de San Miguel Arcángel
Nos desplazamos unos metros para visitar otro edificio destacado, esta vez más por su arquitectura que por su historia: la Casa del Mayorazgo de la Canal. Se trata de una casona de finales del siglo XVIII de estilo barroco, que perteneció a la familia “de la Canal”. Actualmente forma parte del Banco Nacional de México (Banamex).
Lo más impresionante es, sin duda, su fachada, aunque en el interior se puede visitar un pequeño museo temporal, que permite conocer un poco el edificio por dentro. Durante nuestra estancia, había una exposición de alebrijes oaxaqueños. La visita es gratuita.
La siguiente parada es el Centro Cultural Ignacio Ramírez El Nigromante, un centro cultural de acceso gratuito que alberga exposiciones temporales y permanentes. Durante nuestra visita había una exposición sobre Diego Rivera, además de otras permanentes dedicadas a los tres grandes muralistas mexicanos: Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros.
El principal atractivo del centro es el mural inacabado de Siqueiros, titulado Vida y obras del generalísimo Don Ignacio Allende. Siqueiros lo pintó aquí junto a sus alumnos durante su estancia como profesor de muralismo en la Escuela de Bellas Artes en la década de 1940. Sin embargo, por desavenencias con el director y el cierre de la escuela en 1949, la obra quedó incompleta. El mural destaca por su uso de perspectivas y geometría de formas muy particulares. Para apreciarlo mejor, podéis probar lo siguiente:
- Haced una foto con el móvil a la pila bautismal; veréis cómo la perspectiva se percibe más claramente.
- Repetid lo mismo con la fuente.
- Mirad desde la entrada la figura situada arriba a la izquierda: parecen círculos y corazones, pero al acercarse se nota que están deformados intencionadamente.
- La primera imagen del mural es una burla a Diego Rivera, ya que Siqueiros y él tenían una relación conflictiva; al caminar desde la entrada hacia la pila bautismal, la cara en el mural parece estirarse.
- En la parte de fondo hay una figura que representa una caracola, utilizada por los indígenas para emitir sonido; no es un pez ni una estrella como podría parecer a simple vista.
- Curiosamente, ninguna parte del mural tiene ángulos rectos, lo que contribuye a su efecto visual único.
Mural inacabado de Siqueiros
Justo al lado se encuentra el Templo de la Purísima Concepción, conocido popularmente como Las Monjas, ya que se construyó como convento para las monjas de la Inmaculada Concepción en 1770. Su fachada amarilla destaca desde el exterior, mientras que en el interior llaman la atención las pinturas al óleo que alberga. La visita es gratuita, aunque no siempre es fácil encontrarlo abierto.
A continuación, nos dirigimos a una de las atracciones turísticas más importantes de la ciudad: el Museo Histórico Casa de Allende, lugar de nacimiento de Ignacio Allende, uno de los líderes de la independencia de México. El museo es muy completo, pues combina la exposición de muebles y pertenencias de la familia Allende con un recorrido por la historia de la ciudad, desde su fundación como San Miguel el Grande hasta 1826, año en que cambió su nombre en honor a Ignacio Allende. Abre de miércoles a sábado de 9:00 a 17:00 y el precio de entrada es de 75 MXN.
Más allá de museos e iglesias, uno de los mayores encantos de San Miguel de Allende es pasear por sus calles y admirar los edificios coloniales. Algunas de las calles más bonitas que no debéis perderos son Jesús, Cuna de Allende, Cuadrante, Recreo y Aldama. Las tres primeras están contiguas y probablemente ya las habréis recorrido mientras os desplazáis por la ciudad.
Calle Recreo con la Parroquia de San Miguel Arcángel al fondo
Para la última hora de la tarde, cuando la mayoría de los comercios ya haya cerrado, recomendamos subir hasta el Parque Benito Juárez, situado a unos 10 minutos a pie desde el centro, según el punto de partida. Se trata de un lugar mucho más tranquilo y menos turístico. Podéis subir por alguna de las calles Diez de Sollano y Dávalos o Aldama, ambas muy pintorescas y agradables para pasear.
A pocos metros del parque se encuentra el Callejón del Chorro, un sitio cargado de historia. Fue aquí donde el fraile franciscano Fray Juan de San Miguel decidió fundar la ciudad en el siglo XVI, tras descubrir un manantial de agua en la zona. Más adelante, en el siglo XVIII, la familia de la Canal, cuya casa visitamos anteriormente, construyó un conjunto de lavaderos más abajo del callejón, hoy conocidos como Lavaderos del Chorro, situados en una agradable plaza. El nombre “el chorro” proviene del chorro de agua formado por la tubería y que se utilizaba para lavar la ropa.
Paseo del Chorro
Os habréis dado cuenta de que no hemos dejado de subir, y eso nos acerca al Mirador San Miguel de Allende. Se trata de un hermoso mirador con vistas panorámicas al centro de SMA. Vale la pena visitarlo al atardecer, cuando la luz resalta los tonos de las fachadas y las calles, aunque hay que tener en cuenta que en ese momento también suele estar más concurrido.
¿Dónde comer en San Miguel de Allende?
Como mencionábamos al principio del artículo, los restaurantes del centro de San Miguel de Allende suelen ser bastante caros para los estándares mexicanos, con precios más cercanos a los europeos, y no siempre ofrecen la experiencia más auténtica. Aun así, hay varios por el centro, así que podéis echar un vistazo a las cartas y escoger el que más os llame la atención.
Si os alejáis un poco del centro, por ejemplo hacia el sur, encontraréis cantinas frecuentadas únicamente por locales, donde seguramente la comida mexicana sea más auténtica y el ambiente más relajado.
Algunos lugares que nos gustaron especialmente fueron:
El Manantial – La cantina más antigua de San Miguel de Allende, aunque el interior fue renovado recientemente y ahora parece un bar moderno. Se come y se bebe muy bien; tienen varios tipos de cerveza y cócteles, y unas tostadas de pulpo espectaculares.
Café y Churrería San Agustín – Ideal para desayunar o comer, siempre está lleno. Son famosos por sus churros, muy típicos en México, pero también ofrecen platos mexicanos como chilaquiles, enchiladas u omelettes. No reservan mesa, así que hay que apuntarse en la lista de espera y esperar a que os llamen; para llevar, en cambio, es más rápido.
Panio – Panadería y pastelería de estilo francés/europeo. Tienen conchas (pan dulce típico mexicano), croissants, palmeras, pain au chocolat… Precios europeos, pero todo muy bueno.
Además, en SMA son muy populares los rooftops. Entre semana suelen estar tranquilos, pero los fines de semana se llenan, así que conviene reservar. Nosotros estuvimos en Cielo Rooftop SMA, con vistas increíbles a la Parroquia de San Miguel Arcángel, y también en La Azotea, ideal para tomar cócteles y tapas.
Si preferís un ambiente más local y tradicional, podéis visitar La 21unica, una cantina mexicana donde probamos unos cócteles una noche y la experiencia estuvo muy bien🍸.
Vistas desde el Cielo Rooftop
Excursiones desde San Miguel de Allende
➣Una visita muy recomendable cerca de SMA es el Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco, conocido como la Capilla Sixtina de América Latina debido a la gran cantidad de frescos que cubren paredes y techos mostrando escenas de la pasión de Cristo. El santuario tiene dos partes:
- El templo, de acceso gratuito.
- La capilla, que se encuentra entrando a mano izquierda, con un precio de 20 MXN, y es realmente la parte más impresionante.
Es Patrimonio de la Humanidad y está situado a 12 km de San Miguel de Allende, en el municipio de Atotonilco. El horario es de 10:00 a 17:00, aunque a veces hay misa, y entonces hay que esperar a que termine para poder visitarla.
¿Cómo llegar a Atotonilco?
🚌Autobús urbano: Se toma en la parada frente al restaurante “Clásico San Miguel” de SMA. Salen aproximadamente cada hora a las y cuarto, aunque los horarios no siempre se cumplen. En el cristal indica Santuario de Atotonilco, así que no tiene pérdida. Precio: 17 MXN. Preguntad al llegar cuándo será la vuelta.
🚗Uber: Cuesta entre 100 y 200 MXN, según demanda. Para la ida suele ser fácil, pero para la vuelta puede tocar algo de paciencia, esperando que algún Uber venga a la zona a dejar a clientes en las termas que hay por aquí o en el propio santuario.
Capilla del Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco
➣Otra excursión muy popular desde SMA es a Dolores Hidalgo, conocida como la Cuna de la Independencia Nacional. Está a 45 km de San Miguel de Allende y es famosa por su historia ligada al inicio de la independencia de México.
➣La
última excursión clásica que se suele hacer desde SMA es a
Guanajuato, una ciudad declarada
Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, famosa por su
arquitectura colonial, callejones coloridos y túneles subterráneos. Nosotros recomendamos
pasar al menos una noche allí para disfrutar del ambiente nocturno, las plazas y las panorámicas desde los miradores.
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