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Artículo actualizado en: 2026-02-25T13:58:02Z

Lago di Garda

Hoy visitamos el Lago di Garda, el lago más grande de Italia, con una superficie aproximada de 372 km². Se extiende por tres regiones: Lombardía (al oeste), Véneto (al este) y Trentino-Alto Adigio (al norte). Está considerado uno de los lagos más bonitos del país, junto con el lago di Como, y en varias zonas está rodeado de montañas, especialmente en el norte, donde comienzan los Prealpes. Las ciudades mejor conectadas con el lago son Brescia y Verona. En nuestro caso, partimos desde Verona, por lo que a continuación explicaremos las distintas formas de llegar al lago desde esta ciudad.

Son muchos los pueblos que rodean el lago, así como las actividades que se pueden realizar tanto en sus aguas como en los alrededores. Por ello, y en función del tiempo disponible, la visita puede organizarse como una excursión de un solo día o como una escapada de fin de semana o puente, pasando la noche en alguno de sus encantadores pueblos.

    Excursión al lago di Garda desde Verona

    Desde Verona es posible llegar a las inmediaciones del lago de varias maneras:
    • Tren🚄: Desde la estación de Verona Porta Nuova salen trenes hacia los pueblos de Peschiera del Garda y Desenzano del Garda, con una duración aproximada de entre 20 y 25 minutos. Los billetes se pueden comprar en la web de Trenitalia.
    • Autobús🚌: Cerca de la céntrica Piazza Bra parten autobuses con destino a Sirmione, Garda y Bardolino. El trayecto dura algo más de una hora en todos los casos.
    Para consultar horarios y obtener información más detallada, lo más recomendable es acercarse a la oficina de turismo, donde nos lo explicaron todo de forma muy clara.

    Este fue el itinerario que seguimos detalladamente durante nuestra excursión de un día al lago di Garda desde Verona:

    Sirmione

    En primer lugar, fuimos en autobús desde Verona hasta Sirmione, situado en una estrecha península que se adentra en el lago. Los billetes se pueden comprar directamente en el autobús o en un estanco, donde resultan ligeramente más baratos (3,60 €). El estanco donde los venden se encuentra junto a una sucursal de Unicredit, en el cruce de Via Roma con Via Dietro Listone, en una esquina de la Piazza Bra. Es fácil de identificar, ya que en el exterior del local aparece el cartel de TABACCHI.

    Una vez adquirido el billete, hay que dirigirse a la parada de autobús situada en Corso Porta Nuova, 39. El autobús que realiza este trayecto es el LN026, de color azul, operado por la compañía Arriva. En la parte superior del vehículo aparece el destino BRESCIA, ya que esta línea está gestionada por la red de transportes de dicha ciudad. Aquí podéis consultar los horarios de los autobuses (el que tomamos nosotros corresponde a la línea 26 Brescia–Verona), aunque, como siempre, es recomendable confirmarlos previamente en la oficina de turismo.

    lago di garda sirmione
    Entrada a Sirmione: Castello Scaligero de fondo

    El autobús no llega hasta la península que forma Sirmione, sino que se detiene un poco antes, cerca de la Piazza Campiello. El conductor suele avisarlo, ya que la mayoría de los pasajeros son turistas. Desde este punto, se puede optar por caminar paralelos al lago durante unos 30 minutos hasta alcanzar el centro de Sirmione, o bien tomar un shuttle bus que cuesta 2,50 € (solo circula entre abril y octubre). Si os encontráis con energía, recomendamos ir andando, ya que el paseo es muy agradable.

    En Sirmione nos encontramos con un pueblo muy turístico, numerosos barcos que ofrecen recorridos por el lago a partir de 10 € por persona, además de abundantes tiendas de souvenirs, heladerías, restaurantes y hoteles de lujo. Como ocurre en muchos destinos populares, pasear por sus calles puede resultar algo agobiante debido a la gran cantidad de gente.

    La entrada al centro histórico de Sirmione se realiza cruzando el puente levadizo del Castello Scaligero o Rocca Scaligera, sin duda la principal atracción de la ciudad. Este castillo, que data del siglo XIII, fue construido por la familia Scaligeri, gobernantes de Verona y sus alrededores durante la Edad Media, con claros fines defensivos. Su estratégica ubicación, completamente rodeada de agua, permitía controlar el acceso a la península de Sirmione y proteger el territorio frente a posibles invasiones. Recorrer su interior y subir a las torres permite comprender la importancia defensiva que tuvo la fortaleza, además de disfrutar de unas vistas privilegiadas del lago di Garda y del propio pueblo. Desde lo alto se aprecia también una de sus características más singulares: la dársena, que se abre directamente a las aguas del lago.

    El precio de la entrada es de 8 € para adultos, 2 € para jóvenes de entre 18 y 25 años, y gratuita para los menores de 18. Además, el primer domingo de cada mes la entrada es gratuita para todos. El castillo abre de martes a sábado, en horario de 8:30 a 19:15.

    Bardolino

    Desde Sirmione tomamos el barco con destino a Bardolino. Las embarcaciones salen del puerto situado en la Piazza Giosuè Carducci, y los billetes se pueden adquirir en un puesto ubicado en el mismo lugar (denominado Biglietteria en italiano). El precio varía según el destino; en nuestro caso, el trayecto hasta Bardolino costó 9,80 € por persona. Aquí podéis consultar los horarios para haceros una idea, aunque no es necesario llevar nada planificado ni comprado con antelación.

    Bardolino es un pequeño pueblo mucho más tranquilo que Sirmione, donde también encontraremos varias tiendas y heladerías.

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    Llegada a Bardolino

    Garda

    Desde Bardolino es posible ir caminando hasta Garda, bordeando el lago por un sendero perfectamente señalizado. El paseo resulta muy agradable, especialmente a media tarde, y a un ritmo tranquilo nos llevó alrededor de 50 minutos. En caso de no querer continuar hasta Garda, también se puede tomar el autobús de regreso a Verona desde la estación de autobuses situada en Piazzale Aldo Moro.

    Garda ofrece un ambiente similar, aunque destaca especialmente su paseo marítimo, con una larga fila de terrazas frente al lago, ideales para hacer una parada y disfrutar del entorno.

    Vuelta a Verona

    Desde Garda se puede tomar el autobús de vuelta a Verona en la parada que hay aquí.

    Existen varias líneas que realizan este trayecto, como las 162, 163, 165 y 185. Los billetes pueden adquirirse en las máquinas situadas en la estación. Aquí podéis consultar los horarios y el recorrido completo de las líneas y aquí los precios. Cabe destacar que estas mismas líneas efectúan parada tanto en Garda como en Bardolino.

    A pesar de que la combinación de autobuses, trenes y barcos puede parecer algo liosa al principio, una vez que la aclaremos en la oficina de turismo todo resulta bastante sencillo, y la excursión merece totalmente la pena por la belleza del lago y de sus pueblos.

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