Aprovechando el espléndido tiempo veraniego, decidimos visitar la pequeña ciudad de Passau, pronunciada Pássau. Se sitúa en Baviera, en el extremo oriental del estado, junto a la frontera de Alemania con Austria y muy cerca también de la frontera con la República Checa. Es una excursión perfecta de un día desde Múnich, ya que se encuentra a unos 190 km al noreste de la capital bávara y es posible desplazarse de centro a centro en tren en aproximadamente dos horas.
Lo más destacable de Passau es, sin duda, su privilegiada ubicación geográfica, ya que se encuentra en el punto exacto donde confluyen tres ríos: el Danubio (Donau), el Eno (Inn) y el Ilz. Esta singularidad hizo que la ciudad recibiera el sobrenombre de “Ciudad de los tres ríos”. Resulta especialmente curioso observar el lugar donde se unen los dos ríos más caudalosos —el Danubio y el Eno—, ya que sus aguas presentan colores diferentes y forman una línea de separación muy marcada en el punto de confluencia.
Por otro lado, Passau alberga una de las universidades más importantes de Baviera, la Universität Passau, destacada especialmente en el ámbito del derecho. El campus se encuentra a orillas del río Eno, lo que le confiere un entorno especialmente atractivo.
¿Cómo llegar a Passau desde Múnich en tren?
La forma más rápida y económica de llegar a Passau desde cualquier punto de Baviera, como por ejemplo Múnich, es en tren utilizando el Bayern-Ticket. Este billete permite viajar durante un día completo en trenes regionales (no en los de alta velocidad como ICE o EC) por todo el estado federado de Baviera, por lo que es válido tanto para la ida como para la vuelta. Los horarios se pueden consultar en la página web de la Deutsche Bahn introduciendo Passau Hbf como destino. Desde Múnich salen trenes regionales (RE) aproximadamente cada hora. El Bayern-Ticket puede adquirirse en las máquinas expendedoras de la estación central (München Hbf), en el centro de atención al cliente (DB Reisezentrum) de la propia estación o por Internet.
Desde Viena también es posible llegar fácilmente en tren de alta velocidad (ICE), con una duración aproximada de dos horas y cuarto. El tiempo de viaje es similar al trayecto desde Múnich, aunque en este caso resulta menos económico, ya que es necesario comprar billetes individuales y los trenes de alta velocidad suelen ser más caros.
¿Qué ver en Passau?
La ciudad de Passau cuenta con unos 53.000 habitantes y su casco urbano es relativamente pequeño, por lo que puede visitarse tranquilamente en un solo día. Se divide en tres zonas bien diferenciadas: Altstadt (el casco antiguo o parte central), Innstadt (situada junto al río Inn) e Ilzstadt (a orillas del río Ilz).
ALTSTADT
El centro histórico, o Altstadt, se asienta sobre una estrecha lengua de tierra rodeada a ambos lados por los ríos Danubio y Eno. Es aquí donde se concentran los principales atractivos turísticos de la ciudad.Nada más llegar a la estación central de trenes de Passau (Passau Hauptbahnhof), encontraremos varios carteles que indican el camino hacia el centro histórico. Basta con salir por la puerta principal, girar a la derecha y avanzar recto por las laberínticas calles del casco urbano. Tras cruzar la Bahnhofstrasse, la vía que sale directamente de la estación, llegamos a la Ludwigstrasse, una animada calle comercial repleta de tiendas y algunas cafeterías. Al final de esta calle se encuentra la iglesia católica de San Pablo (Kirche St. Paul), encajada entre varios edificios de viviendas. Justo a su izquierda aparece una terraza desde la que ya se puede disfrutar de una primera vista sobre el río Danubio.
Dejando atrás la iglesia, continuamos por el callejón Lugagogasse hasta llegar a una amplia plaza de tierra dominada por la imponente Catedral de San Esteban (Dom St. Stephan). Aunque su fachada pueda parecer relativamente sencilla, su interior es realmente espectacular y merece totalmente la visita. La entrada es gratuita.
Se trata de un edificio barroco del siglo XVII, cuyo techo está ricamente decorado con pinturas murales y estuco. Además, alberga el órgano de catedral más grande del mundo. Si tenéis la oportunidad de escucharlo, ya sea durante alguna misa o en uno de los frecuentes conciertos que se celebran allí, comprobaréis que su sonido es potente y claro. Sin lugar a dudas, la catedral es uno de los edificios más impresionantes del centro de Passau.
Catedral de San Esteban
Seguimos nuestro recorrido por el casco antiguo, adentrándonos en alguna de las callejuelas laterales que bordean la catedral hasta llegar a la Residenzplatz, una encantadora plaza donde, si el tiempo lo permite, podréis tomar un café o disfrutar de alguna comida en sus terrazas. Mientras tanto, es un buen momento para admirar la elegante fachada de la Residencia Episcopal (Fürstbischöfliche Residenz), que se compone de dos edificios: la Nueva Residencia (Neue Residenz), visible desde esta plaza, y la Antigua Residencia (Alte Residenz), de color ocre, que se aprecia mejor desde el río Eno, como podréis comprobar más adelante en el artículo.
La Antigua Residencia data del siglo XIII y fue durante siglos el alojamiento de los príncipes obispos que gobernaban la ciudad de Passau. Desde 1879, alberga un tribunal de justicia. Por su parte, la Nueva Residencia, de estilo neoclásico, data de 1730.
Continuamos caminando paralelos a los dos ríos hasta girar a la izquierda por la calle Schrottgasse, que cruza perpendicularmente la península de tierra, bajando hasta la orilla del río y desembocando en la Plaza del Ayuntamiento (Rathausplatz). Esta plaza está presidida por el Antiguo Ayuntamiento (Stadt Passau, Altes Rathaus), cuya torre de 40 metros de altura destaca sobre los edificios circundantes. Aquí se encuentra también un animado Biergarten, donde podréis disfrutar de unas cervezas junto al Danubio.
Como curiosidad histórica, debido a su ubicación junto a los tres ríos, Passau ha sufrido numerosas y graves inundaciones a lo largo de los siglos. En la fachada del Ayuntamiento se puede observar una línea que marca hasta qué altura llegó el agua durante los desastres naturales más importantes, siendo la inundación de 1954 una de las peores del siglo XX en Baviera. Además, en otras fachadas del casco antiguo también se indica la altura que alcanzó el agua durante estas crecidas.
Vista de la Plaza del Ayuntamiento con la Catedral al fondo
A la derecha del Ayuntamiento se encuentra el famoso Museo del Cristal de Passau (Glasmuseum Passau), ubicado en el edificio del Hotel Wilder Mann. Los precios y horarios se pueden consultar en su página web.
Para llegar al extremo final del Altstadt, podemos recorrer la orilla del río Danubio por un agradable paseo perimetral que bordea la península. Al final de esta lengua de tierra se encuentra un pequeño parque, situado justo en la punta, conocido como Dreiflüsseeck o “esquina de los tres ríos”. Desde este punto se obtiene una amplia vista de los ríos: el Danubio a la izquierda y el Eno a la derecha. El río Ilz se une al Danubio por un lateral, y a partir de este punto, el Danubio se impone como el río principal.
Si deseamos disfrutar de una panorámica aún más completa de los ríos y del casco antiguo, lo recomendable es subir a un mirador más elevado: la Veste Oberhaus, que ofrece unas vistas espectaculares de Passau y su confluencia fluvial.
ILZSTADT
Desde Dreiflüsseeck, volvemos por el paseo perimetral del río Danubio hasta llegar al puente Prinzregent-Luitpold, situado antes de la plaza del Ayuntamiento. Este puente nos conduce a Ilzstadt, la zona de la ciudad ubicada al otro lado del río Ilz. Desde aquí se pueden divisar dos fortalezas: a la derecha, la Veste Niederhaus, un castillo del siglo XIII que, lamentablemente, no se puede visitar; y a la izquierda, la mencionada Veste Oberhaus, que será nuestro próximo destino.
Al cruzar el puente, descubrimos que en el extremo opuesto nace un camino ascendente compuesto por varias escaleras, el cual nos llevará hasta la Veste Oberhaus. Esta fortaleza, fundada en el siglo XIII, sirvió históricamente como castillo y residencia del obispo de Passau. Hoy en día alberga el museo de la ciudad, cuyos precios y horarios pueden consultarse en su página web.
El recorrido hacia los miradores superiores está correctamente señalizado y su acceso es gratuito. Dentro del recinto encontramos un mirador junto al restaurante Das Oberhaus, y otro punto aún más elevado en el extremo opuesto del restaurante, al que se puede acceder mediante un ascensor interior. Desde estos miradores las vistas son espectaculares, y permiten apreciar con claridad la línea de intersección y la diferencia de colores entre los ríos Danubio y Eno.
Al regresar por el puente, os recomendamos atravesar el casco antiguo en perpendicular y recorrer la otra orilla del río. Desde este lado se aprecia mucho mejor la Antigua Residencia que mencionamos anteriormente, así como la iglesia de San Miguel (Kirche St. Michael), del siglo XVII, y la Torre de Schaibling (Schaiblingsturm), que data de la Edad Media. Finalmente, os animamos a cruzar el río Eno para adentraros en la última zona de la ciudad.
Vistas desde el río Eno: a la izquierda la Antigua Residencia, con la catedral detrás, y a la derecha la iglesia de San Miguel
INNSTADT
En esta orilla del río se encuentra Innstadt, cuyo nombre proviene de Inn —el río Eno— y Stadt —ciudad. Lo más destacado aquí es el Römermuseum Kastell Boiotro, que alberga restos de un antiguo campamento militar romano. El acceso al interior del museo cuesta 5 € (3 € para niños y estudiantes) y abre de martes a domingo, de 10:00 a 16:00.Después de explorar las callejuelas del casco, podemos regresar a la estación central siguiendo el paseo empedrado a lo largo del río Eno, que recorre este lado de la península.





No hay comentarios:
Publicar un comentario