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Artículo actualizado en: 2026-01-28T12:35:23Z

Pilsen

Pilsen (Plzeň en checo) es una ciudad mundialmente conocida por su cerveza local, la Pilsner Urquell. En este artículo os contamos cómo visitar su famosa fábrica y qué otras actividades turísticas se pueden hacer para aprovechar al máximo la visita.

La ciudad es pequeña y se puede recorrer perfectamente en un solo día. Aunque no es de las más bonitas de la República Checa, si te encuentras cerca, sí merece la pena hacer una breve parada. Además, nos gustó mucho lo bien organizado que está el turismo: hay varios tours disponibles y todos se pueden comprar fácilmente online desde una misma página web o directamente en el propio lugar, sin necesidad de recurrir a empresas intermediarias.

¿Cómo llegar a Pilsen?

🚌Desde Praga, la opción más económica es el autobús con la compañía Flixbus. Algunos servicios salen desde la estación de autobuses de Florenc, en el centro de la ciudad, y otros desde Zličín, al oeste; todos llegan a la estación de Plzeň (CAN Husova). El trayecto dura aproximadamente 1 hora y 30 minutos desde Florenc y 1 hora desde ZličínOtra alternativa es Regiojet, cuyos autobuses son algo más cómodos y ofrecen café a bordo, aunque en este caso la única estación de salida en Praga es la de Zličín.

🚄El tren es una opción ligeramente más rápida: tarda alrededor de 1 hora y 20 minutos y el precio es similar al del autobús. Los billetes se compran en la web de České dráhy, la empresa nacional de ferrocarriles checa, indicando como origen Praha hl.n. y como destino Plzeň hl.n..

Si viajamos desde Baviera (Alemania), existe un billete especial llamado Bayern-Böhmen-Ticket, que permite viajar de forma ilimitada durante un día en trenes regionales por las regiones de Baviera (Bayern) y Bohemia (Böhmen). El billete tiene un precio fijo por persona, con un suplemento adicional por cada viajero extra, hasta un máximo de cinco personas. Al comprar el billete en la web de Deutsche Bahn, la empresa nacional de trenes alemana, la tarifa del Bayern-Böhmen-Ticket se aplica automáticamente. Desde Baviera hay conexiones directas desde Múnich (4 h)Ratisbona (2 h 30 min). No obstante, en este caso recomendamos pasar al menos una noche en Pilsen, ya que las distancias son algo largas para hacer ida y vuelta en el mismo día, especialmente desde Múnich.

¿Qué ver en Pilsen?

El casco antiguo de Pilsen se encuentra en el distrito Plzeň 3. Es una zona muy pequeña que se puede recorrer fácilmente a pie.

Comenzamos la visita en la Fábrica de Pilsner Urquell (Pivovar Plzeňský Prazdroj), el principal atractivo turístico de la ciudad. Si introducís “Pilsner Urquell Brewery” en vuestra aplicación de mapas, la encontraréis sin dificultad. Está situada a unos 10–15 minutos caminando desde el centro.

La fábrica solo se puede visitar mediante una visita guiada, disponible únicamente en inglés, alemán o checo. Las entradas se pueden comprar directamente en el lugar o reservar a través de su página web, en este caso con un suplemento de 50 céntimos. Recomendamos reservar online, ya que los tours en inglés no son muy numerosos y suelen agotarse con rapidez. Entre semana quizá no sea imprescindible, pero es aconsejable llevar la reserva hecha por si acaso. Los precios y horarios están disponibles en la web oficial. Si no hubiera disponibilidad en inglés y tuvierais que hacer la visita en checo, en las taquillas os pueden indicar una aplicación para descargar y seguir el recorrido con audios en inglés.

Nosotros hicimos el tour en inglés y la guía se entendía bastante bien, salvo por algunas palabras que no forman parte del vocabulario cotidiano, como cebada (barley), lúpulo (hops), levadura (yeast) o malta (malt). Aunque la duración teórica es de 1 hora y 20 minutos, en nuestro caso se alargó hasta casi dos horas, ya que los grupos son numerosos —de hasta 40 personas— y los desplazamientos entre espacios resultan más lentos. El recorrido comienza en el Visitor Center, donde también hay taquillas que funcionan con monedas de 10 o 20 Kč, por si alguien necesita dejar mochilas o bolsos.

Durante la visita se explica el proceso de elaboración de la cerveza, se repasa la historia de la empresa y se finaliza en las bodegas, con una cata de un tercio de Pilsner Urquell de barril, exclusiva para mayores de 18 años. Si visitáis la fábrica en verano, conviene llevar una chaqueta, ya que en las bodegas la temperatura es sensiblemente más baja.

Como apunte histórico, la cerveza se conoce internacionalmente como Pilsner Urquell, mientras que en checo recibe el nombre de Plzeňský Prazdroj; en ambos casos se trata de la misma cerveza, de ahí el nombre de su página web. En los bares locales es habitual encontrarla escrita de una u otra forma. El primer maestro cervecero y creador de la Pilsner Urquell fue el alemán y bávaro Josef Groll, quien la elaboró por primera vez en 1842. Con ella nació un nuevo tipo de cerveza, la pilsner o pils, considerada la primera cerveza de tipo pale lager de la historia.

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Recinto de la fábrica de Pilsner Urquell

Proseguimos nuestra visita por la ciudad dirigiéndonos a su corazón: la Plaza de la República (Náměstí Republiky). Se trata de una plaza muy bonita, rodeada por hileras de elegantes casas de estilo gótico y renacentista, y presidida en el centro por la catedral. En ella conviene fijarse especialmente en los siguientes puntos de interés:
  • La catedral de San Bartolomé (Katedrála svatého Bartoloměje). Esta catedral de estilo gótico fue erigida en torno al año 1300, aunque su aspecto ha ido cambiando a lo largo de los siglos debido a diversas reformas. En la actualidad, con sus 103 metros de altura, es la iglesia más alta de toda la República Checa. El interior puede visitarse de forma gratuita de lunes a viernes de 10:00 a 18:00, y los fines de semana y festivos de 13:00 a 18:00. No obstante, más que el interior, lo que realmente merece la pena es subir a su torre, una experiencia que tiene un coste de 120 Kč (60 Kč la entrada reducida) y un horario de 10:00 a 18:30, con última subida a las 18:00, todos los días. El ascenso se realiza por una escalera angosta, aunque no resulta especialmente duro, ya que solo se alcanza una altura de 62 metros. Además, en una de las vallas de la fachada de la catedral se puede ver una pequeña cara de ángel, muy desgastada por el paso del tiempo, a la que la tradición atribuye el poder de cumplir deseos si se la toca mientras se pide uno.
  • El Ayuntamiento de Pilsen. Se trata de un destacado edificio de estilo renacentista, construido en 1558 sobre el mismo emplazamiento que ocupaba el antiguo ayuntamiento, destruido por un incendio en 1507. En su fachada pueden verse representados el escudo de la ciudad de Pilsen y las figuras de tres reyes de Bohemia: Wenceslao II, Juan I y Rodolfo II. Es posible entrar de manera gratuita para visitar su interior y contemplar, en una sala situada tras el vestíbulo, una maqueta del centro histórico de la ciudad, aunque esta no siempre está abierta al público.
  • Las tres fuentes doradas. Situadas en tres de las esquinas de la plaza, estas fuentes representan figuras heráldicas presentes en el escudo de armas de Pilsen: un ángel, un camello y un galgo. Fueron inauguradas en 2010, tras un concurso de arquitectura, aunque la plaza siempre había contado históricamente con fuentes en sus esquinas. El diseño elegido generó bastante controversia y oposición entre la población local, si bien finalmente se llevó a cabo.
  • La columna de la peste. Ubicada en la cuarta esquina de la plaza, la única que no cuenta con una fuente dorada, esta columna fue construida en 1681 con la finalidad de proteger a los habitantes de Pilsen de la peste. Está coronada por una réplica barroca de la llamada “Madona de Pilsen”, una escultura de la Virgen María con el Niño Jesús en brazos. La obra original se conserva en el interior de la catedral.

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Plaza de la República: catedral a la izquierda, ayuntamiento a la derecha, fuente dorada en primer plano y edificios renacentistas de fondo

Más allá de la Plaza de la República, merece la pena acercarse a la Gran Sinagoga (Velká synagoga), considerada una de las sinagogas más grandes del mundo tanto por su tamaño como por su capacidad. Fue construida en 1893 en un llamativo estilo morisco-románico. Tras la Segunda Guerra Mundial sufrió un importante deterioro y permaneció prácticamente cerrada hasta 1995, año en el que se decidió llevar a cabo su restauración. Dado que la comunidad judía en Pilsen es reducida, el edificio pasó largos periodos en desuso y, en la actualidad, se utiliza también como espacio para eventos culturalesLa visita es de pago.

Cabe señalar que esta no es la única sinagoga de la ciudad. Pilsen cuenta también con la Vieja Sinagoga (Stará synagoga), un edificio mucho más modesto, pero igualmente interesante para quienes deseen visitarlo. Se puede visitar mediante el pago de una entrada.

Los horarios y precios actualizados de ambas sinagogas se pueden consultar en esta página web.

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Gran Sinagoga de Pilsen

Otro lugar interesante que visitar es el Nástěnná malba Theatrum Mundi, un enorme mural de unos 200 m², creado en 2001, que representa a diversos personajes ilustres locales, como el rey Wenceslao II (1271–1305), fundador de la ciudad. Se encuentra en un emplazamiento privilegiado, ya que está situado junto a la única parte original de la antigua muralla medieval que aún se conserva en pie.

La siguiente actividad que proponemos es el tour por los túneles de la ciudad antigua de Pilsen (Pilsen Historical Underground Tour). Se trata de una visita guiada por una histórica red de túneles subterráneos que se extiende bajo la ciudad desde el siglo XIV y que ha sido acondicionada para poder mostrarse al público. Durante el recorrido se ofrece información sobre la formación de la ciudad y su historia. Para nosotros fue una de las experiencias más interesantes, quizá porque se trata de una actividad diferente a las habituales en otros destinos.

Al igual que el tour de la cervecería, este recorrido se puede reservar a través de la misma web o in situ. Nosotros lo contratamos un par de horas antes en el propio lugar, ya que no es tan popular como el de la fábrica de cerveza y no suele agotarse con tanta rapidez, aunque sí termina llenándose. Los precios y horarios pueden consultarse en la web oficial, y el punto de inicio se encuentra en la calle Veleslavínova 58.

Las visitas se realizan únicamente en alemán, checo e inglés, y es recomendable situarse lo más cerca posible de la guía, ya que los túneles son estrechos, el recorrido se hace en fila india y, al tratarse de grupos de hasta 20 personas, solo los primeros escuchan con claridad. Si se sufre de claustrofobia, puede que no sea la actividad más adecuada. Este tour es más económico que el de la cervecería, tiene una duración aproximada de 50 minutos e incluye un vale para una cerveza gratuita, canjeable en cuatro restaurantes que se indican al finalizar la visita.

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Túneles subterráneos de Pilsen

En el mismo lugar donde se realiza el tour de los túneles se encuentra también el Museo de la Cerveza (Pivotéka a Pivovarské muzeum), ubicado en una antigua cervecería del siglo XV. Si ya has visitado la fábrica de Pilsner Urquell, este museo puede resultar algo redundante, especialmente si dispones de poco tiempo. Los horarios y tickets se pueden consultar y adquirir en la misma página web.

Otro museo destacado es el Patton Memorial Pilsen, dedicado a la historia de la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial y su liberación por parte de Estados Unidos en 1945, concretamente por el regimiento del general George Patton, de quien toma el nombre el museo.

Tras los Acuerdos de Múnich de 1938, y con la intención de evitar un conflicto bélico, los líderes del Reino Unido, Francia, Italia y Alemania decidieron entregar la región de los Sudetes —que pertenecía a Checoslovaquia— a Alemania, sin que Checoslovaquia estuviera siquiera presente en la reunión. Como consecuencia, Pilsen fue ocupada por el ejército nazi y durante la guerra la gran fábrica de Škoda de la ciudad se utilizó para producir armamento. Tanto la fábrica como la propia ciudad fueron bombardeadas en varias ocasiones, y no fue hasta el 6 de mayo de 1945 cuando el general Patton logró liberar Pilsen. Sin embargo, la Unión Soviética liberó el resto del país, y con el golpe de estado de Praga en 1948, el Partido Comunista de Checoslovaquia (KSČ) instauró el régimen comunista, vigente hasta 1989.

El museo profundiza en esta parte de la historia y puede recorrerse en unos 45 minutos, ya que cuenta con 4–5 salas. No dispone de audioguías, por lo que hay que leer los textos, que además de en checo, están disponibles en inglés. También se exhiben numerosos objetos militares originales. Sin duda, es un museo interesante y diferente, especialmente frente al principal atractivo de Pilsen: la cerveza.

La entrada cuesta 100 CZK para adultos con algún descuento para estudiantes, y solo se puede pagar en efectivo. El horario de visita es de miércoles a domingo, de 9:00 a 16:00.

Más alternativas en Pilsen

Con lo anterior, se puede pasar un día completo tranquilamente en Pilsen, que para nosotros representa lo más destacado de la ciudad. Sin embargo, si decidís pasar un fin de semana entero, habría que añadir algunas actividades adicionales. Entre ellas, podéis considerar:
  • Pasear por los alrededores del campo del Viktoria Pilsen, el equipo local de fútbol que juega en la primera división checa, ubicado prácticamente al lado del centro.
  • Visitar el West Bohemia Museum, que ofrece exposiciones sobre la historia, arqueología, arte y cultura de la región de Bohemia Occidental, donde nos encontramos.
  • Realizar el tour guiado de la cervecería Gambrinus (Pivovar Gambrinus), otra cerveza local cada vez más conocida, que también tiene su sede en Pilsen.

¿Dónde comer y tomar algo en Pilsen?

En primer lugar, hablemos de las microcervecerías, un concepto que se usa en Pilsen para referirse a las pequeñas cervecerías locales que viven a la sombra de Pilsner Urquell. Nosotros visitamos la Pivovar Raven y nos encantó: un local acogedor, con varios tipos de cerveza, precios económicos y un trato amable. Además, sirven comida como nachos, hamburguesas y otros platos sencillos.

Si lo que buscáis es comer algo más completo, nosotros probamos los siguientes lugares:
  • Šenk Na Parkánu – un restaurante de comida bohemia donde se pueden degustar platos típicos de la región. Además, este es uno de los locales donde podéis canjear el vale de una cerveza gratis que recibís con el Pilsen Historical Underground Tour. Si no, hay varios restaurantes en las calles perpendiculares a la Plaza de la República donde también podéis probar la comida checa. Aquí se pueden degustar tres tipos de Pilsner Urquell, muy populares en Pilsen:
    • HLADINKA: la cerveza estándar, de toda la vida, con aproximadamente un dedo de espuma.
    • ŠNYT: “cortada”, con un poco menos de media jarra de cerveza y el resto de espuma.
    • MLÍKO: “leche”, porque casi el 95 % es espuma, asemejándose a un vaso de leche.
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  • Pizzeria Da Pietro – una pizzería napolitana excelente, ideal si queréis variar un poco de la comida y cerveza checa.
  • Le Frenchie café – no es un restaurante, sino una cafetería estupenda para desayunar, hacer brunch, merendar o simplemente tomar un café.

Con esto finalizamos nuestra guía. ¡Que disfrutéis vuestra visita a Pilsen! Na zdraví (pronunciado nasdraví), como dicen los checos al brindar para desear salud 😊.

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