Artículo actualizado en: 24 marzo 2025

Viena

Hoy os presentamos Viena –Wien en alemán–, capital del estado federado homónimo y del país, Austria, así como ciudad más poblada del país con 1,8 millones de habitantes.
 
Es una ciudad ideal para visitar en un fin de semana largo, mejor aún si hay algún puente de por medio, ya que tiene bastantes cosas que ver, incluida una oferta cultural interesantísima con más de cien museos. También es una de las ciudades que suelen encabezar las clasificaciones de ciudades con mayor calidad de vida, aunque en el otro de lado de la balanza, sus habitantes tampoco tienen fama de destacar por su simpatía.

Breve historia de Viena y personajes ilustres

Para empezar, vamos a repasar brevemente algunos acontecimientos de la historia de la ciudad y del país ya que nos serán muy útiles durante nuestra visita.

En primer lugar hay que hablar de la Casa de Habsburgo (siglo XI-1780), la principal dinastía real que reinó muchos territorios de Europa a lo largo de su historia. Desde 1440 hasta 1740, los Habsburgo reinaron en el Sacro Imperio Romano Germánico (962-1806). También reinaron el Imperio Español: Maximiliano I (1459-1519) de Habsburgo tuvo un hijo, Felipe IV –también conocido como Felipe el hermoso– quien se casó con Juana I de Castilla –también conocida como Juana la loca–, hija de los Reyes Católicos. Su hijo, Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, fue el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico desde 1520 a 1558. La rama austriaca que reinó el Imperio Español finalizaría en 1700 al morir Carlos II de España mientras que la rama austriaca que reinó el Sacro Imperio Romano Germánico acabaría en 1780 al morir la emperatriz María Teresa I de Austria.

Años más tarde, con la formación del Imperio austrohúngaro en 1867, Viena se convirtió en su capital. Fue toda una potencia dentro de Europa ya que además de lo que hoy se conoce como Austria y Hungría, el Imperio contaba con más territorios entre los que destacan Chequia, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia y Bosnia y Herzegovina. Al finalizar la Primera Guerra Mundial, el Imperio austrohúngaro acabó disolviéndose (1919).

Durante este último imperio, destacó la figura de la emperatriz Sissi (1837-1898), conocida formalmente como Isabel de Baviera (Elisabeth von Bayern) o Isabel de Austria (Elisabeth von Österreich-Ungarn). Nació en Múnich y era nieta del rey Maximiliano I de Baviera, por lo que perteneció a la Casa de los Wittelsbach. Los planes de su madre, Ludovica de Baviera, eran que su hija Elena de Baviera, hermana mayor de Sissi, contrajera matrimonio con su primo el emperador Francisco José I de Austria (1830-1916). Sin embargo, Francisco José se enamoró de Sissi, con la que finalmente contrajo matrimonio en 1854, convirtiéndose esta última en emperatriz de Austria (1854-1898) y reina de Hungría (1867-1898).

Circular en Austria

Para circular por las carreteras austriacas es necesario llevar una pegatina, también conocida como viñeta (Vignette en alemán). Estas se compran en las gasolineras, tanto en las primeras nada más cruzar la frontera como en algunas que nos encontremos según nos aproximemos a los límites del país. La viñeta ha de estar adherida al parabrisas, como cualquier pegatina de la ITV. No obstante, estas son solo obligatorias para conducir por autopistas y autovías –no por carreteras secundarias– y para vehículos de hasta 3,5 toneladas. Existen tres modalidades: para 10 días seguidos, para 2 meses y para 1 año; todo la información al respecto la podréis ver más detalladamente aquí, además de los precios correspondientes. Vehículos de peso superior a 3,5 toneladas, incluidas caravanas, han de comprar un dispositivo electrónico, cuya información la tenéis también en el anterior enlace.

Además de personalmente en gasolineras, también se pueden comprar online en la página web oficial, introduciendo la matrícula del coche y el número de días. Es lo más cómodo para evitar colas o paradas en gasolineras. Una vez has comprado la Digitale Vignette, el segundo paso es, si se quiere, activar el Digitale Streckenmaut FLEX, que es para pasar por la zona de peaje automático, para lo que primero necesitas decir por qué tramo de autopista se va a pasar.

En caso de que alquiléis un coche en la propia Austria, normalmente estos ya tienen incluida la viñeta, aunque siempre es mejor consultarlo con la agencia para asegurarse.

¿Cómo moverse en Viena?

Con tanto turismo como tiene, lo cierto es que Viena está bien preparada para que los visitantes podamos movernos por la ciudad en todos los medios de transporte que dispone: autobús, metro y tranvía. Por ello, existen los siguientes tipos de billetes que se pueden comprar en las máquinas de metro o por internet:
  • Sencillo: 2,40 €
  • 24 horas: 8,00 €
  • 48 horas: 14,10 €
  • 72 horas: 17,10 €
No es ningún secreto que Viena es una ciudad bastante cara, por lo que para los que quieran entrar en todos los museos y atracciones turísticas quizás les compense comprar la tarjeta Viena City Card, válida para 24, 48 ó 72 horas. Aquí se pueden comprar onlineEstas son las atracciones incluidas con descuentos.

¿Qué ver en Viena?

Primeramente vamos a ver lo que queda dentro del casco antiguo, el cual está delimitado por la calle circular Ringstraße y el canal Donaukanal paralelo al río del que proviene, el Danubio. Por eso, es posible que a veces oigamos hablar del centro como “el Ring”.

Una buena opción para conocerlo es subiéndote a los tranvías públicos 1 y 2, haciendo transbordo en Schwedenplatz. Si tenemos el ticket de día o varios días, no nos supondrá ningún coste adicional.

Vamos a dividir lo que ver entre lo que es el distrito 1 (1. Gemeindebezirk) o centro de la ciudad (Innere Stadt) y fuera de él.

¿Qué ver en el centro de la ciudad de Viena (distrito 1)?

Empezaremos por centro neurálgico de la ciudad, la catedral de San Esteban (Stephansdom). De estilo gótico, estamos ante el edificio religioso más destacado de la ciudad y sin duda es conocido por su curioso tejado de colores y líneas que tan llamativo contraste crea con el resto de la estructura. Se comenzó a construir en el siglo XIV en el lugar donde antes estaba una iglesia románica del siglo XII dedicada a San Esteban. Sobrevivió a múltiples guerras, incluida la Primera Guerra Mundial, aunque no pudo hacer lo propio con la Segunda Guerra Mundial, pues resultó gravemente dañada en 1945. Se puede entrar a su interior gratuitamente si bien solo se tiene acceso a una parte, para ver la iglesia al completo hay que pagar 7€. En su interior destaca la gran cantidad de altares que tiene, prestando especial atención al altar mayor así como a la gran cantidad de obras de arte que hay en las bóvedas. Por otro lado, hemos de fijarnos en el púlpito de piedra –la estructura en alto sobre la que se lee o predica– en el que se aprecian varias figuras: el enfrentamiento entre los sapos, animales que representan el bien, y los lagartos, animales que representan el mal, mientras que en la parte superior, el perro trata de evitar que estos influyan en el predicador. Atención también al llamado “mirón” en la parte inferior.

Para completar la visita, se puede entrar a las catacumbas (7€), ver la Campana Pummerin en la torre norte (7€) y subir a la torre sur de 136 metros de altura (6,5€), apodada con cariño Steffl por los locales, ya que es la torre más emblemática de la catedral. Todas estas atracciones son de pago. Si decidís subir, desde arriba se puede ver una panorámica de toda la ciudad así como las coloridas tejas mucho más de cerca. Hay también una entrada conjunta que incluye la parte de pago del interior de la iglesia, las catacumbas, la campana de la torre norte y la torre sur, todo ello por 25€.

Como curiosidad, la catedral de San Esteban es la imagen de la moneda de 10 céntimos del país y se encuentra en Stephansplatz, 3.

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Catedral de San Esteban

Saliendo de la catedral, a escasos metros podemos acercarnos a ver la iglesia de San Pedro (Katholische Kirche St. Peter), construida en 1733 en estilo barroco y acceso gratuito. Su horario es de lunes a viernes de 7:00 a 20:00 y sábados, domingos y festivos de 9:00 a 21:00.

La calle Kärntner, que conecta la catedral de San Esteban con la Ópera, es la calle comercial por antonomasia de Viena, pasando por el Hotel y Café Sacher donde podrás probar la tarta Sacher (Sachertorte), la mundialmente famosa tarta de chocolate típica de Austria.

El Reloj Anker (Ankeruhr). Es una muestra del estilo art nouveau en Viena construido en 1914, ubicado en la plaza Hoher Markt. Todos los días a las 12 horas el reloj representa un pequeño teatro musical de 12 figuritas de personajes históricos como emperadores romanos, los Habsburgo e incluso músicos.

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Reloj Anker

La siguiente parada es la Michaelerplatz, veréis también ruinas romanas con restos arqueológicos (Ausgrabungen Michaelerplatz) de cuando la ciudad perteneció al Imperio Romano. De hecho esta ciudad fue muy importante ya que el gran emperador romano Marco Aurelio (121-180) murió aquí, entonces llamada Vindobona.

Esta plaza marca el final (o principio) del enorme complejo de 300.000 metros cuadrados que conforma nuestra siguiente visita, el Palacio de Hofburg. Fue la residencia de invierno de la Casa de los Habsburgo desde el siglo XIII hasta 1918 en Viena. Desde 1945 alberga la oficina de la Presidencia de Austria. Aquí nació y murió la emperatriz María Teresa de Austria, y también vivió en él la emperatriz Sissi, de la que se conservan algunos objetos. Recordemos que el emperador Francisco José I de Austria (Kaiser Franz Joseph I, 1830-1916) eligió a su prima Sissi (1837-1898) como su esposa en lugar de su también prima y hermana de Sissi, Elena, prendado de su amor nada más conocerla. Sissi, nacida en Baviera (Alemania), tuvo que mudarse muy joven a la corte en Viena, donde nunca fue feliz. Ella era muy deportista, le gustaba montar a caballo, hablaba cinco idiomas y, físicamente, llamaba mucho la atención su estrecha cintura de apenas cincuenta centímetros y su cuidado pelo. Algunos de sus objetos que podemos ver el Hofburg son prendas, como una réplica del vestido que llevó en su coronación como emperatriz en Hungría en 1867, algún corsé donde se puede apreciar esa cintura de avispa que tenía, y la capa negra que llevaba el día que murió, apuñalada en Ginebra (Suiza) por un anarquista italiano en 1898 a la edad de 60 años. Sissi fue enterrada en Viena, a pesar de que su deseo siempre fue que su cuerpo descansara en la isla griega de Corfú.

El museo consta de tres partes: la Platería de la Corte (Silberkammer) con múltiples vajillas que usaron los distintos emperadores; Apartamentos Imperiales (Kaiserappartements) que muestra habitaciones del palacio; y el Museo Sissi (Sisi Museum) que repasa la vida de la emperatriz. Es curioso que al pasar de los aposentos del emperador Francisco José a los de Sissi hay un timbre, y es que tenía que llamar antes de entrar, a pesar de ser marido y mujer, cosas de palacio. La visita incluye audioguía y dura unas 2 horas y cuarto aproximadamente. Estos son los precios y horarios.

Hay un billete especial llamado Sisi Ticket que incluye el Palacio de Hofburg, el grand tour del Palacio de Schönbrunn y el Museo del Mueble (Möbelmuseum Wien). Aunque solo vayáis a entrar a los palacios de Hofburg y Schönbrunn, que son los principales, es posible que salga mínimamente rentable. Aquí tenéis los precios. El ticket se puede comprar en cualquiera de los dos palacios.

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Fachada del Palacio de Hofburg vista desde la plaza Michaelerplatz

Nos desplazamos ahora a la Ópera Estatal de Viena (Wiener Staatsoper). Se construyó en estilo neorrenacentista y se inauguró el 25 de mayo de 1869 con la ópera de Mozart Don Giovanni  (que se basa en la historia del personaje de la literatura española don Juan), repitiendo el éxito total que tuvo en su estreno en el Teatro Estatal de Praga en 1787. Esta inauguración contó con la presencia, ni más ni menos, que el emperador Francisco José y la emperatriz Sissi.

Su construcción, sin embargo, tiene una macabra historia. Salió a concurso en 1860 y el proyecto ganador fue el presentado por los arquitectos Eduard van der NüllSicard von Sicardsburg. A mitad de la construcción el proyecto empezó a recibir muchas críticas debido a que no estaba alineado con los planes urbanísticos de la ciudad y estaba en una zona donde se estaba ligeramente hundido con respecto al nivel de la calle. También fue criticado por la mezcla de estilos gótico y renacentista. Total que Eduard van der Nüll cayó en depresión y, aun estando su mujer embarazada, se acabó suicidando en 1868, mientras que Sicard von Sicardsburg continuó en principio con el proyecto pero terminaría falleciendo diez semanas después de tuberculosis. En definitiva, que los dos principales arquitectos de la Ópera no la llegaron a ver nunca terminada.

Durante la Segunda Guerra Mundial el edificio de la Ópera Estatal quedó parcialmente destruido, inaugurándose en 1955 de nuevo tras tener que ser reconstruido. Por la amplia historia musical vienesa, esta Ópera es una de las más importantes del mundo junto con el Teatro alla Scala de Milán y la Metropolitan Opera House de Nueva York. Los mejores directores y solistas han pasado por aquí. Compositores de renombre como Gustav Mahler o Richard Strauss, entre otros, dirigieron la Ópera en el siglo XX, mientras que cantantes como Luciano Pavarotti o Plácido Domingo, también actuaron aquí. 

El programa anual de la ópera consta de unas 60 óperas distintas que se representan en, aproximadamente, 300 días, es decir, prácticamente todos los días del año a excepción de verano que se hace una breve pausa. Esto conlleva una carga de trabajo descomunal, a veces subestimada. La Ópera de Viena en concreto necesita cerca de 1000 empleados para las representaciones, entre decoradores, coristas, cantantes, músicos de la orquesta, etc. La plantilla de la orquesta, así como la del ballet y la del coro es siempre la misma.

Para verla tenemos dos opciones, mediante una visita guiada en español/inglés/alemán o yendo a una función. Las entradas para las funciones se pueden comprar aquí. El rango de precios oscila entre 18 y 250 euros, aproximadamente, si bien las más baratas son de visibilidad reducida que, según nos dijeron, no merecen en absoluto la pena. Sin embargo, existe una mejor opción y más económica. El teatro tiene una zona en la parte alta de sitios de pie (Stehplatz en alemán o Standing Room en inglés) los cuales no se venden con antelación y solo se pueden comprar en las taquillas que hay en el lateral izquierdo del edificio si nos situamos frente a él desde una hora y media antes de que empiece la ópera. Las colas suelen ser bastante largas así que mucha gente comienza la fila bastante antes de esa hora y media. Los precios son de tan solo 10 euros en tres zonas concretas (Parterre, los mejores, Galerie, los segundos mejores, y Balkon, los peores), un precio tirado para estar en la Ópera de Viena. Al ser sitios de pie, las filas están separadas por barandillas y no hay sitios fijos, por lo que la gente suele ir rápidamente en cuanto abren las puertas para coger las primeras filas.

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Ópera Estatal de Viena

A un lado de la Ópera, en el llamado Opernpassage, se encuentra el Paseo de la Fama de Viena (Wiener Walk of Fame), donde, al más puro estilo de Hollywood, vemos estrellas en el suelo dedicadas a los compositores y directores de orquesta más importantes. Podréis ver las estrellas de Antonio Vivaldi, Giuseppe Verdi, Ludwig van Beethoven, Richard Strauss, Franz Liszt, y otras quizás menos conocida como la de Karl Böhm, el director de orquesta que dirigió en 1955 la reapertura después de las obras posteriores a los destrozos de la IIGM, interpretando la ópera Fidelius, de Beethoven –su única ópera, por cierto–. 

El Musikverein Wien, traducido como club de música, un edificio inaugurado en 1870 que alberga los conciertos de la Orquesta Filarmónica de Viena, entre otros. En su interior se encuentran varias salas de conciertos, destacando la impresionante Sala dorada (Goldener Saal) que es donde tiene lugar el Concierto de Año Nuevo cada 1 de enero.

El Pabellón de la Secesión (Wiener Secessions). Este llamativo edificio de cúpula dorada es uno de los mejores ejemplos del estilo “Secesión vienesa”, una rama del modernismo. Este estilo, al igual que el propio Pabellón, fue fundado en 1897 y su primer presidente fue precisamente Gustav Klimt (1862-1918). Además es el edificio que da imagen a la moneda de 50 céntimos de Austria. Aquí tenéis los horarios y precios.

El Parlamento de Austria (Österreichisches Parlament). Este imponente edificio se construyó entre 1874 y 1883 inspirándose en la Grecia Clásica. En sus inicios fue sede del Parlamento del Imperio austrohúngaro, aunque solo de la parte austríaca, y durante la Segunda Guerra Mundial fue gravemente dañado por lo que se tuvo que reconstruir en 1956. Recordemos que Austria, igual que su vecina Alemania, es una república, consta de un presidente de la república, que ejerce de Jefe de Estado, y de un canciller, que ejerce de Jefe de Gobierno y quien tiene el poder ejecutivo. El Parlamento tiene de dos cámaras: el consejo nacional (Nationalrat) y el consejo federal (Bundesrat). Si entráis en su interior, podréis visitar la sala nacional (Sitzungssaal des Nationalrats), donde se celebra el pleno, y la sala federal (Sitzungssaal des Bundesrates). Aunque lo más impresionante es la Sala de reuniones histórica de la Asamblea Federal de Austria (Historischer Sitzungssaal), también decorada con motivos griegos clásicos.

El Parlamento se puede visitar por libre o por medio de una visita guiada, ambas opciones son gratuitas. Lógicamente, siendo gratuito, se recomienda participar en una visita guiada, que se recomienda reservar online con antelación, hay varios horarios e idiomas pero los que son en inglés y español se acaban rápido, el plazo de reservas se abre 28 días antes. También se puede ir in situ y apuntarse a la próxima visita que haya disponible. En cualquier caso, hace falta presentar un documento de identidad con foto. La visita acaba en la terraza, desde donde hay unas vistas fabulosas de la plaza y del Hofburg al fondo. Los horarios de apertura los podéis ver en su página web.
 
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Edificio del Parlamento de Austria

Aparte de este edificio, el Parlamento también usa el de al lado, llamado Palacio Epstein (Palais Epstein), el cual se puede ver con visita guiada los sábados a las 11:30 y a las 13:30 horas en inglés o a las 10:30 y 12:30 en alemán. Podéis reservarlo con antelación o pasaros espontáneamente a ver si hay hueco. La web de reservas es la misma que la del parlamento, solamente tenéis que buscar los sábados a la hora de reservar, pues es el único día en que se ofrecen los tours del Palacio Epstein.

El Ayuntamiento de Viena (Wiener Rathaus). Es otro de los edificios más destacados de la ciudad, construido en 1883 en estilo neogótico y coronado por una singular figurilla llamada Rathausmann, todo un icono de Viena. Bajo el edificio se halla un elegante restaurante, el Wiener Rathauskeller, literalmente “Sótano del Ayuntamiento”. Y en invierno, entre enero y marzo, justo delante, montan una bonita pista de patinaje sobre hielo.

El interior del Ayuntamiento se puede ver gratuitamente con visita guiada en alemán los lunes, miércoles y viernes a las 13:00, aunque hay audioguías gratis en otros idiomas, incluido español, para seguir el hilo de lo que cuentan.

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Ayuntamiento de Viena en invierno con la pista de hielo frente a él

El Teatro Imperial (Burgtheater), situado justo enfrente del Ayuntamiento, en el límite del Ring. Este majestuoso edificio se erigió en 1888, en el lugar donde antes había otro Burgtheater, de 1741. El original fue fundado por la Emperatriz María Teresa con el objetivo de tener un teatro cerca del palacio de Hofburg. Fue tal la importancia que Mozart estrenó aquí tres óperas, siendo la más famosa Las bodas de Fígaro, estrenada en 1786. Los amantes de la arquitectura se habrán dado cuenta de que el actual edificio de estilo neobarroco lleva el sello del arquitecto alemán Gottfried Semper –el mismo de la Ópera de Dresde–, en este caso junto con Karl Freiherr von Hasenauer. Un detalle curioso del edificio es el conjunto de nueve bustos de escritores que decoran la fachada. En la parte derecha y central se encuentran los bustos alemanes y austríacos: Halm, Grillparzer, Hebbel, Goethe, Lessing y Schiller; en la parte izquierda veremos tres internacionales: el francés Molière, el inglés William Shakespeare y el español Calderón de la Barca.

También se puede tomar un café en el café más antiguo de Viena, el Café Central, inaugurado en 1876. Es un sitio emblemático y bastante caro, pero merece la pena aunque sea tomarse un café y un dulce como el Apfelstrudel, una tarta Sacher o el Kaiserschmarrn. Está ubicado en la calle Herrengasse 14.

En la plaza Josefsplatz, merece la pena entrar en la Biblioteca Nacional de Austria (Österreichische Nationalbibliothek). Fue construida en el siglo XVIII por el emperador Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico como biblioteca para la corte, convirtiéndose en la biblioteca barroca más antigua de Europa. Su sala principal, la Prunksaal, es la joya de este lugar. Los precios los podéis encontrar en su página web.

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Sala Prunksaal en el interior de la Biblioteca Nacional de Austria

Museumsquertier, el barrio de los museos. En él destaca la plaza Maria-Theresien-Platz, donde hay un Monumento a María Teresa de Austria (Maria-Theresien-Denkmal), la única gobernadora mujer de toda la dinastía de los Habsburgo,emperatriz consorte del Sacro Imperio Romano Germánico y reina de Hungría, Croacia, Eslovenia y Bohemia entre los años 1740 a 1780. En 1780 falleció, poniéndose fin a la era de los Habsburgo y dando comienzo la era de la Casa de los Habsburgo-Lorena. En esta plaza, además del monumento central, vemos dos enormes edificios gemelos: a un lado, el Museo de Historia Natural de Viena (Naturhistorisches Museum Wien) y, al otro, el Museo de Historia del Arte de Viena (Kunsthistorisches Museum Wien), ambos inaugurados por el emperador Francisco José en 1889 y 1891, respectivamente. Ambos edificios son prácticamente copias, solo se diferencian en las estatuas de la fachada. En la parte final del artículo hablaremos más en detalle de los museos de Viena y en la parte de restaurantes hablaremos de un café precioso en el interior de uno de estos museos.

Por último, Stadtpark, el parque urbano dentro del casco antiguo de la ciudad. Destaca la estatua dorada de Johann Strauss (1825-1899), compositor vienés mundialmente conocido por sus valses, siendo El Danubio azul (1866) su obra más importante.

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Estatua de Johann Strauss en el parque Stadtpark

¿Qué ver fuera del centro de la ciudad?

La Estación Karlsplatz, prácticamente al lado de la Ópera. Se trata de la que fue estación de S-Bahn de Karlsplatz, una construcción del arquitecto austriaco Otto Wagner (1841-1918) inaugurada en 1899. En cuanto la vemos, lo que más llama la atención es su diseño y fachada ya que nada tiene que ver con las estaciones de metro convencionales. Hoy en día sirve como entrada al Pabellón de Otto Wagner (Otto Wagner Pavillon Karlsplatz), una galería sobre el artista, mientras que el otro edificio de la estación es un café. Solo abre de abril a octubre y cada primer domingo de mes la entrada es gratuita, el resto hay que pagar 5€ (4€ reducida).
 
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Estación de Karlsplatz

La iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche), situada a un lado de la plaza Karlsplatz, al borde del ring. Construida en 1737 en estilo barroco, esta iglesia se levantó bajo el mandato del emperador Carlos VI para celebrar el fin de la epidemia de peste que sufrió la ciudad en 1679. Y es que San Carlos Borromeo (1538-1584) fue un arzobispo italiano que ayudó al pueblo sin miedo a contagiarse cuando la peste asoló Milán entre 1576 y 1577, así que cuando dicha epidemia llegó posteriormente a Austria, Carlos VI quisó erigir una iglesia en su honor. En cuanto a la fachada, estamos ante, para muchos, la iglesia más bonita de la ciudad, presidida con las dos columnas de 33 metros inspiradas en columnas romanas, ya que, recordemos, estamos en época del Sacro Imperio Romano Germánico. Lo más destacado del interior son sus frescos. Abre en los siguientes horarios: de lunes a viernes: 7:30-19:00; sábados: 8:30-19:00; domingos: 9:00-19:00.

La población austriaca es principalmente católica y aquí, igual que sucede en Alemania, los que se declaran creyentes de una iglesia, han de pagar un impuesto llamado impuesto de la iglesia o Kirchensteuer que va destinado expresamente esa iglesia; es un porcentaje que te retienen de la nómina a fin de mes.
 
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Iglesia de San Carlos Borromeo
 
Naschmarkt, el mercado más grande de la ciudad, muy popular entre locales y turistas, y abarrotado los fines de semana. En sus orígenes (siglo XVI) se vendía leche, pero hoy en día se puede encontrar todo tipo de productos (frutas, verduras, etc.) de cualquier parte del mundo. También hay puestos donde tomarte un vino o algo para picar, un pequeño placer cuando el tiempo acompaña.

Majolikahaus. Otro edificio de Otto Wagner, el máximo exponente de art nouveau en Viena. Su construcción data de 1898 y la fachada es sencillamente impresionante.

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Fachada de la Casa Majolikahaus

Hundertwasserhaus. Se trata de un conjunto de casas de colores y formas atípicas, construido entre 1983 y 1986 por el artista vienés Friedensreich Hundertwasser (1928-2000), al que algunos apodan el Gaudí austriaco. Hundertwasser, además de escultor, fue también arquitecto, pintor e incluso ecologista. Estuvo de visita en España, donde quedó fascinado por la arquitectura modernista de Gaudí, de ahí que su obra esté influenciada por el estilo del artista catalán. En sus obras mezcla la construcción con la naturaleza, por eso podemos ver jardines en las terrazas e incluso árboles que crecen en el interior de las viviendas y cuyas ramas asoman por las ventanas. Tampoco le gustaban las líneas rectas, pues consideraba que no eran parte de la naturaleza. Las viviendas, por cierto, son viviendas sociales pero privadas, es decir, no se pueden visitar, solo ver por fuera. Se encuentran en la calle Kegelgasse 37 y la manera más fácil de llegar es con el tranvía número 1 hasta la estación de Hetzgasse.

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Hundertwasserhaus

Palacio de Schönbrunn (Schloss Schönbrunn). El palacio de verano de los Habsburgo, también conocido como el Versalles de Viena. Es más impresionante y majestuoso que el de Hofburg, por lo que, si no os da tiempo entrar a los dos, os recomendamos que elijáis este. Se trata de un palacio histórico ya que en él nació y murió Francisco José I de Austria e incluso Mozart se dio a conocer como niño prodigio dando un concierto el 13 de octubre de 1762 a los 6 años de edad delante de, nada más ni nada menos, que María Teresa de Habsburgo. Para el que no quiera entrar, simplemente acercarse a ver los jardines ya merece la pena, y es gratuito.

Hay tres tiques que permiten la visita al palacio, aunque hay que tener en cuenta que de las 1441 salas y habitaciones que hay, tan solo 45 están abiertas al público. Está el Sisi Ticket que comentábamos más arriba; el llamado Grand Tour, de una hora y media de duración que incluye 40 salas; y el Imperial Tour, que incluye 22 salas, dura poco menos de una hora y es más barato. Todos los tours son se hacen por libre con una audioguía. Aquí tenéis los horarios y aquí los precios de todos los billetes que hay. Se llega fácilmente en metro con la línea U4 hasta la estación Schönbrunn.

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Palacio de Schönbrunn

Museos en Viena

En este apartado, sin duda hay que destacar dos museos por delante del resto: la Albertina y el Palacio de Belvedere.

La Albertina. Este antiguo palacio de los Habsburgo alberga, hoy en día, la colección de pintura más destacada de la ciudad. Aparte de una gran cantidad de obras de Alberto Durero, en el museo también se encuentran obras de Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael, El Bosco, Rubens, Van Dyck, Rembrandt y otras del siglo XX de Renoir, Cézanne o Klimt, entre muchos otros. Aquí tenéis los horarios y precios en castellano, al final de la página.

Palacio de Belvedere (Schloss Belvedere). Se trata de un antiguo palacio barroco, construido entre 1714 y 1723 como residencia de verano del príncipe Eugenio de Saboya (1663-1736), un noble francés al servicio de Sacro Imperio Romano Germánico durante muchos años, hoy en día convertido en museo. Alberga la mayor colección de cuadros del pintor austriaco Gustav Klimt en el mundo (24 pinturas), siendo la atracción principal su obra El beso. Para los que quieran aprender más sobre Klimt y la Galería Belvedere, os recomendamos antes de visitar Viena ver la película La dama de oro, una historia basada en hechos reales sobre el cuadro de Gustav Klimt Retrato de Adele Bloch-Bauer I. El complejo del palacio consta, en realidad, de dos palacios, el Belvedere Superior (Oberes Belvedere), que es el principal y que podéis ver en la siguiente imagen, y el Belvedere Inferior (Unteres Belvedere), ambos separados por unos hermosos jardines. El Belvedere Superior es la imagen de la moneda de 20 céntimos de Austria. Para llegar hasta aquí, la parada más cercana de metro es Südtiroler Platz, en la línea U1.
 
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Palacio de Belvedere

Aparte de estos hay muchos otros, Viena es una ciudad muy rica culturalmente. Los siguientes museos son gratis el primer domingo de cada mes: Wien Museum Karlsplatz; el Otto Wagner Pavillon, en Karlsplatz (mencionado antes); el Museo de Historia Militar (Heeresgeschichtliches Museum); el Museo Romano (Römermuseum), en Hoher Markt; Frescos Neidhart (Wien Museum Neidhart Festsaal), en la casa Tuchlauben; el palacio de Hermesvilla, en el Lainzer Tiergarten; el Museo del Reloj (Uhrenmuseum); el Museo del Prater (Pratermuseum); Virgilkapelle, en Stephansplatz; el Beethoven Museum; la Beethoven Pasqualatihaus, la vivienda de Strauss (Johann Strauss Wohnung), la casa de Schubert (Schubert Geburtshaus) y la casa de Haydn (Haydnhaus).

También en Viena hay varias viviendas de compositores, algunas de ellas gratis en el primero domingo de cada mes como acabamos de mencionar. Estas son todas: la casa de Mozart (Mozartwohnung), de Haydn (Haydnhaus), Strauss (Johann Strauss Wohnung), Schubert (Schubert Geburtshaus y Schubert Sterbewohnung) y Beethoven (Beethoven Museum, Beethoven Eroicahaus, Beethoven Pasqualatihaus).

Muchos de estos museos pertenecen al Museo de Viena (Wien Museum), aquí podéis ver una lista de todos ellos.

Otro museo interesante e independiente del Museo de Viena es el Museo Etnográfico de Viena (Weltmuseum Wien), museo que expone objetos de diferentes culturas y épocas, siendo el penacho de Moctezuma II, es decir, la corona de plumas del último emperador de México-Tenochtitlán antes de la conquista española. Obviamente es preciso mencionar que no está probado que perteneciera a él realmente. En su página web podéis ver sus horarios y precios. 

Más alternativas

Si ya habéis visto lo anterior y os sobra tiempo, podéis completar vuestra visita con alguno de estos lugares.

Cementerio Central de Viena (Wiener Zentralfriedhof). Construido en 1874, este enorme cementerio es el segundo más grande de Europa y uno de los más grandes del mundo, con cerca de tres millones de personas enterradas bajo sus suelos. Entre ellos hay muchos ilustres, como los compositores austriacos Franz Schubert, Wolfgang Amadeus Mozart (realmente aquí está su tumba, pero él fue enterrado en el cementerio de St. Marx que hoy es un parque) y Johann Strauss, o el compositor alemán Ludwig van Beethoven. Además de músicos, otra de las tumbas más buscadas es la de Hedy Lamarr (1914-200), actriz austro estadounidense que además era ingeniera, de hecho, sus estudios sobre la tecnología de salto de frecuencia están considerados como los precursores de la invención del WiFi, el GPS o el Bluetooth. En el cementerio también hay otra iglesia dedicada a San Carlos Borromeo, si bien poco tiene que ver con la del centro de la ciudad, estéticamente hablando.

Incineradora de Basura de Hundertwasser (Müllverbrennungsanlage Spittelau). Si os han gustado las casas anteriores y el estilo arquitectónico de Hundertwasser, este edificio os va a parecer una pasada. Algo tan concreto como una incineradora de basura fue lo que eligió Hundertwasser para hacer su enésima obra. El edificio es de 1971 y la colorida fachada data de 1989 después de que sufriera un gran deterioro a causa de un incendio en 1887.

¿Dónde comer en Viena?

En algún momento de vuestro viaje debéis probar el plato estrella de la cocina austríaca:
  • El Schnitzel (filete empanado). Como veréis distintos precios para este plato, es preciso que sepáis las diferencias: el Wiener Schnitzel original es más caro ya que está hecho de ternera (Kalb). En cambio, el llamado Schnitzel "Wiener Art" está hecho de cerdo (Schwein), de ahí que este sea más barato que el primero. Es un plato sencillo aunque muy querido, y tiene su técnica: la carne es aplastada antes de empanarla y freirla, ya que un buen Schnitzel tiene que tener un grosor muy fino.
  • El Tafelspitz es otra especialidad de la cocina austriaca. Consiste en un trozo de ternera cocida en un caldo de verdura. Era el plato favorito del emperador Francisco José I.
  • Para los postres, aparte del súper famoso Apfelstrudel (hojaldre de manzana), están los Buchteln (masa en forma de cubos o bloques que se hace a la sartén, a veces rellenos de mermelada) y el dulce más querido de toda la región, el Kaiserschmarrn (crêpe troceada con compota o mermelada de fruta). Hay muchas leyendas sobre la creación de este último, una de las más creídas es que un día de 1854, el emperador Francisco José estaba cansado y desganado, su cocinero le quiso llevar algo contundente, un revuelto de cosas, en este caso una mezcla de masa frita, pasas y compota, con el resultado de que el emperador quedó fascinado. De ahí se quedó el nombre Kaiser (emperador) + Schmarrn (tontería). Otra leyenda parecida habla de que el cocinero se lo preparó a Sissi para que cogiera un poco de peso, pero ella no lo quiso y se lo comió Francisco José, a quien le encantó. También hay leyendas que cuentan que no tiene nada que ver con los emperadores.
Restaurantes hay muchos y de todo tipo aquí, a nosotros nos recomendaron estos y los que probamos estuvieron muy bien.

Figlmüller, la parada obligatoria para probar el Wiener Schnitzel; para muchos, el mejor de la ciudad.

Café Bierbeisl Einstein, al lado del ayuntamiento, de comida austriaca-alemana. Es un sitio céntrico, elegante y desde luego nada caro.

Zwolf Apostelkeller, otro muy buen sitio de comida austriaca, situada en el sótano de un edificio, lo cual le da un ambiente especial.

Plachutta, un elegante y selecto restaurante de comida austriaca, visitado por muchos famosos, por lo que el precio es bastante alto. La especialidad es el Tafelspitz, aunque también tienen destaca su Schnitzel. Tiene dos locales, si bien el Plachutta Wollzeile es el original.

Centimeter. Si algún día andáis con hambre y/o queréis comer barato, este es vuestro sitio, hay varios por la ciudad. Platos considerablemente grandes a bastante buen precio. Hay de todo: hamburguesas, platos austríacos, húngaros (gulash), etc. Tiene ambiente estudiantil.

Bitzinger Würstelstand Albertina. Si buscáis algo para comer rápido, un bocadillo de salchicha quizás sea una buena opción. Las de este puesto callejero son bastante famosas. Tenéis desde la típica Bratwurst que va a la brasa, hasta la Käsekrainer, que va rellena de queso, pasando por la súper popular Currywurst, con salsa de ketchup y curry.

Four Bells - Pub, por si queréis variar un poco de comida o por si no queréis gastar tanto en comer. Un típico pub irlandés que sirve buenas hamburguesas; los domingos tienen oferta y las sirven a 5,90€ (abre a partir de las 16:00).

Ferhat Döner. Es el mejor sitio de kebap de la ciudad, y lo consigue con un concepto distinto: la carne es de ternera y está súper jugosa. Las colas son largas pero merece la pena.

Café Demel. Esta es una cafetería pastelería, famosa por sus tartas (por ejemplo, la tarta Sacher) y por su Kaiserschmarrn. Es verdad que puede ser un poco caro para las cantidades que ponen, pero como pasa en muchos sitios en Viena, simplemente hay que aceptar que es una ciudad cara. Suele haber cola.

Café im Kunsthistorischen Museum Wien. Un café en el interior de un edificio impresionante. Lo único malo es que la cola que hay que esperar es enorme, pero si tenéis tiempo de sobra, podéis daros el lujo. Además de un café, podéis disfrutar de dulces como el Apfelstrudel, el Kaiserschmarrn o los Buchteln que hemos mencionado anteriormente.

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