Loket es un pintoresco pueblo situado en la región de Bohemia, al oeste de la República Checa. Su casco histórico está protegido como monumento nacional y alberga unos 3.100 habitantes. Se puede visitar tranquilamente en un día, lo que lo convierte en una excursión ideal si pasamos un fin de semana en Karlovy Vary, ya que esta famosa ciudad balneario se encuentra a tan solo media hora en autobús de Loket.
El nombre del pueblo significa “codo” en checo, y no es casualidad: su centro se ubica en una península de tierra en forma de gota, rodeada casi por completo por el río Ohře, cuyo cauce dibuja un codo a su alrededor.
¿Cómo llegar a Loket desde Karlovy Vary?
Si no disponéis de coche, la forma más sencilla de llegar a Loket desde Karlovy Vary es en autobús. Debéis tomar el autobús número 23 en dirección a Loket desde la estación de autobuses Karlovy Vary Tržnice, situada en la calle Varšavská. Este autobús circula únicamente los fines de semana entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre: los sábados a las 11:00, 14:00, 17:00 y 21:00, y los domingos a las 11:00, 14:00 y 17:00. El regreso sigue los mismos horarios, pero media hora más tarde: los sábados a las 11:30, 14:30, 17:30 y 21:30, y los domingos a las 11:30, 14:30 y 17:30. Para confirmar los horarios actuales, podéis consultar en la oficina de información turística de Karlovy Vary, ubicada en la calle Lázeňská, cerca de la Columnata del Mercado.
Los billetes se pueden comprar directamente al conductor en efectivo por 50 Kč por trayecto. También es posible pagar con tarjeta de crédito (solo contactless) en la máquina junto al conductor, lo que reduce el precio a 25 Kč por un trayecto de 60 minutos, que es el que necesitaréis. En esta misma máquina también se puede adquirir un ticket de 24 horas por 100 Kč.
El trayecto dura aproximadamente 30 minutos y hay que bajar en la última parada, llamada simplemente “Loket”, situada junto a la entrada de un enorme puente de hormigón con arcos. Una vez allí, solo queda cruzar el puente para llegar directamente al casco antiguo del pueblo.
¿Qué ver en Loket?
A la entrada del casco antiguo, lo primero que cruzaremos es un puente de hormigón. Originalmente, en este lugar se construyó un puente de cadenas en 1836, uno de los primeros de la región de Bohemia, que se elevaba 22 metros sobre el río Ohře. En los años 30 del siglo XX, este puente fue reemplazado por el que vemos actualmente.
El principal atractivo turístico de Loket es su magnífico castillo medieval (Hrad Loket), sin duda protagonista de todas las fotografías del pueblo y que atrae cada año a numerosos visitantes. La mejor vista para fotografiarlo se obtiene desde la carretera, prácticamente junto a la parada de autobús.
El castillo fue construido a finales del siglo XII y ampliado de manera continua en los siglos posteriores, lo que hace que sus distintos elementos combinen estilos románico y gótico. Originalmente sirvió como fortaleza fronteriza del Reino de Bohemia. A mediados del siglo XVII, el edificio ya se encontraba bastante deteriorado debido a sus múltiples ocupaciones. En ese periodo perdió importancia política y pasó a ser utilizado como almacén y, posteriormente, como prisión estatal en el siglo XIX.
Hoy en día, los interiores del castillo pueden visitarse, ya que albergan un museo y acogen diversos eventos. La entrada y el puesto de venta de billetes se encuentran en la calle Zámecká, en pleno centro de Loket. Podéis recorrer el castillo por vuestra cuenta o realizar una visita guiada; los precios y horarios actualizados están disponibles en su página web oficial. Al entrar, recibiréis un texto informativo en varios idiomas y un mapa esquemático de las distintas salas.
En el interior se pueden ver exposiciones de armas y otros objetos medievales, así como una amplia colección de piezas de cerámica. También destacan las vistas de la ciudad desde una de sus torres. La zona más llamativa es la prisión y las mazmorras, incluyendo la cámara de tortura, donde se muestran con maniquíes las macabras técnicas de castigo utilizadas en la Edad Media. Toda esta área se encuentra en los sótanos del castillo.
Puente de hormigón y castillo de Loket
A continuación, nos adentramos en el casco histórico del pueblo, que ha servido en varias ocasiones como escenario de películas y series. La más conocida es probablemente Casino Royale, de James Bond, que incluye algunas escenas rodadas en la Plaza del Mercado de Loket tal y como podéis ver en este vídeo.
En esta pintoresca plaza encontraremos varios puntos de interés: el Ayuntamiento (Radnice), un edificio barroco de finales del siglo XVII; la Columna de la Santísima Trinidad, erigida en 1719 como agradecimiento por haberse librado de un brote de peste en 1713 (muy similar a la que vimos en Karlovy Vary); y diversos restaurantes con agradables terrazas donde sentarse a descansar o comer. El único inconveniente es que la plaza no es peatonal, por lo que circulan coches y motos que pueden afectar un poco la belleza del entorno.
Plaza del Mercado: Ayuntamiento a la izq. y Columna de la Santísima Trinidad
Si atravesamos la plaza y continuamos por la calle T. G. Masaryka, llegaremos a la Torre Negra de Loket (Černá Věž v Lokti), una torre defensiva del antiguo recinto amurallado de la ciudad, a la que se puede subir por 30 Kč.
Hablando de murallas, si tomamos una calle perpendicular a la plaza central, en dirección contraria al castillo, encontraremos la zona mejor conservada de las murallas de Loket. Merece la pena desviarse un poco y recorrerlas a pie. Desde allí también se puede observar la Torre Robičská (Robičská věž), otra torre de la muralla, más moderna que la anterior.
Al final de la calle, donde prácticamente termina el pueblo, se alza la estatua de Goethe, el célebre escritor alemán que visitaba con frecuencia Loket y quedó fascinado con cada rincón de la ciudad, como lo demuestran varios de sus testimonios. Es más, en 1823 celebró su 74 cumpleaños en el castillo.
Por último, si os queda tiempo antes de tomar el autobús de regreso, podéis relajaros en el anfiteatro (Amfiteátr Loket), desde donde se obtienen unas vistas espectaculares del castillo. Este espacio se utiliza a lo largo del año para diversos eventos locales.
Con esto finaliza la breve pero encantadora visita a Loket, un pequeño tesoro medieval que merece ser descubierto.


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