El castillo de Hohenzollern (Burg Hohenzollern) es, junto al castillo de Lichtenstein, uno de los más destacados del estado de Baden-Württemberg. A continuación, os contamos cómo visitarlo y disfrutar de la experiencia.
¿Cómo llegar al castillo de Hohenzollern?
Si vais en transporte público, primero hay que tomar un tren hasta la localidad de Hechingen. Una vez allí, hay que coger el autobús número 306, que sale desde la estación de autobuses situada junto a la estación de tren. Este autobús funciona como un minibús o furgoneta shuttle y solo realiza este trayecto hasta el castillo, por lo que conviene estar atentos para identificarlo. No siempre muestra un letrero con el número 306, así que es recomendable preguntar al conductor si va hacia Burg Hohenzollern antes de subir.
Para consultar los horarios, se puede usar la página de la Deutsche Bahn, indicando como origen vuestra ubicación y como destino “Burg Hohenzollern, Hechingen”. Hay normalmente uno o dos servicios diarios, por lo que es importante planificar el viaje con antelación y tener en cuenta posibles retrasos de los trenes de la Deutsche Bahn. También conviene confirmar la hora de regreso con el conductor al subir, ya que normalmente será la misma que pone en la web. Si se pierde el autobús, siempre es posible tomar un taxi desde la estación hasta el castillo, ya que la distancia no es muy larga y no debería salir muy caro.
¿Cómo visitar el castillo de Hohenzollern?
Lo más recomendable es reservar la entrada online, aunque en taquilla también se venden las entradas restantes si no se han agotado por internet. El precio es alto, más de 20 €, y solo se permite el acceso a unas cuantas habitaciones del castillo. No hay tarifas reducidas para recorrer solo el recinto exterior, sino que la entrada es única para toda la visita. Aun así, las salas que se visitan son bonitas y las vistas del valle desde lo alto del castillo son fabulosas.
El autobús o furgoneta que llega desde Hechingen deja en el aparacamiento del castillo, desde donde hay una subida de unos 20 minutos a pie por carretera. Para quienes prefieran no caminar, hay un shuttle bus que realiza este trayecto y cuyo precio está incluido en la entrada. De hecho, el minibús que viene de Hechingen y el shuttle son el mismo vehículo: si subiste en él desde la estación, no hace falta bajarse. Si llegasteis en coche y aparcasteis en el parking, el shuttle se toma a la derecha de la oficina de tickets y souvenirs, donde pone “Pendelbus zur Burg”. Antes de subir, os pedirán escanear el código de la entrada. Los shuttles suben y bajan cada 10 minutos, haciendo muy cómodo el acceso.
¿Qué ver en el castillo de Hohenzollern?
El castillo de Hohenzollern ha pertenecido históricamente a la influyente familia Hohenzollern, que dio varios emperadores prusianos y reyes alemanes, así como importantes figuras políticas, entre ellas algunos cancilleres. El primer castillo levantado en este emplazamiento data aproximadamente del siglo XI, aunque fue destruido y reconstruido en varias ocasiones a lo largo de los siglos. La estructura actual corresponde a la reconstrucción realizada entre 1846 y 1867, diseñada por Friedrich August Stüler, nombrado arquitecto real en 1842 y sucesor del célebre Karl Friedrich Schinkel, especialmente conocido por su obra en Berlín.
Patio interior del castillo de Hohenzollern
La visita al castillo es libre, sin guías ni turnos obligatorios. Está permitido hacer fotografías sin flash en casi todas las estancias, excepto en la tesorería. El recorrido no es especialmente largo y, en media hora o una hora, se pueden visitar todas las salas abiertas al público.
El acceso comienza subiendo unas escaleras que conducen al salón del árbol genealógico (Stammbaumhalle), donde se representa gráficamente el linaje de la familia Hohenzollern. A continuación, se recorren la sala del Conde (Grafensaal), el salón del Rey (Salon des Königs), el salón de la Reina (Salon der Königin) y la sala de los sirvientes (Dienerschaftshalle). En la mayoría de las estancias hay paneles informativos en alemán e inglés, y para quien lo desee, existe una audioguía disponible a través de la aplicación oficial del castillo, que se puede descargar allí mismo gracias a la conexión wifi.
Además de estas salas, que constituyen el núcleo de la visita, también se pueden ver la armería y tesorería (Waffen- und Schatzkammer), así como dos capillas. Por último, el recinto cuenta con un restaurante donde comer y una tienda de souvenirs.
Hoy en día, además de para el turismo, se usa para bodas, eventos culturales como cine al aire libre, conciertos y un mercadillo de Navidad llamado Königlicher Winterzauber.

No hay comentarios:
Publicar un comentario