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Artículo actualizado en: 2026-03-26T12:35:29Z

Islas Eolias

Las Islas Eolias (Isole Eolie) son un archipiélago de islas volcánicas situadas en el mar Tirreno y pertenecientes a la región de Sicilia. También se las conoce como Islas Lipari, ya que Lipari es la mayor de todas. Fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000.

    Introducción a las Islas Eolias

    Formadas por la colisión entre la placa africana y la europea, las Eolias se componen de siete islas principales y varios islotes menores, con una superficie total de 114,7 km². Las siete islas y sus superficies son: Lipari 37,5 km², Salina (26,8 km²), Vulcano (21,2 km²), Estrómboli (12,6 km²), Filicudi (9,5 km²), Alicudi (5,2 km²) y Panarea (3,4 km²). Si bien todas ellas son volcánicas y en casi todas se producen expulsiones de gases, las únicas activas son Vulcano y Estrómboli.

    El término técnico para referirse a ellas es “arco volcánico”, una cadena de volcanes formada en una zona de subducción, donde una placa tectónica se hunde bajo otra; en este caso, la placa africana bajo la euroasiática. Este proceso provoca terremotos y ascensión de magma, dando lugar a volcanes. El arco volcánico de las Eolias se extiende a lo largo de unos 140 km, con una disposición ligeramente curvada, casi con forma de Y.

    islas eolias mapa
    Mapa de las Islas Eolias. Fuente: wikipedia commons.
     
    Las islas han sido estudiadas por geólogos y vulcanólogos durante décadas, y es que, dos de los seis tipos de erupciones volcánicas reconocidos en todo el mundo toman el nombre de dos de estas islas: la vulcaniana y estromboliana. Los seis tipos son:
    • Hawaiana, presenta lava poco viscosa y ligera. Se mueve rápido pero no presenta actividad explosiva. Por ejemplo, los volcanes de Hawaii.
    • Estromboliana, consistente en pequeñas explosiones esporádicas poco violentas. Se emite material piroclástico, pero no hay una expulsión de lava de manera continuada. Aparte del Estrómboli, otros ejemplos son el de Tajogaite en La Palma (Islas Canarias) o el Popocatépetl (México).
    • Vulcaniana, donde se expulsa mucha ceniza y gases, y la lava es viscosa y poco fluida. Las erupciones son más violentas, pero en intervalos más largos. Proviene del volcán Vulcano de las Islas Eolias.
    • Pliniana o Vesuviano, el más peligroso, expulsa mucha lava y muy viscosa, así como gran cantidad de ceniza. El ejemplo más clásico es el volcán Vesubio (Vesuvio en italiano), cuya explosión en el año 79 d. C., cubrió Pompeya y Herculano de lava, ceniza y piedra pómez.
    • Peleana, característica porque la lava se solidifica muy rápido, llegándose a taponar el cráter. Entonces los gases tienen tanta presión por salir que provocan agujeros en las paredes laterales y la lava es expulsada por ahí. Es más habitual en volcanes de las islas del Caribe.
    • Hidrovolcánicas, procedentes de la interacción entre el agua y el magma.

    ¿Cómo llegar a las Islas Eolias?

    A las islas solo se puede llegar en ferry, lógicamente. Existe la opción de contratar una excursión de un día que sale desde Sicilia (normalmente desde Milazzo), recorre dos o tres islas y regresa al punto de partida al final del día. En portales como Civitatis o GetYourGuide, los precios suelen oscilar entre 70 y 120 € por persona, dependiendo de la duración y del número de islas que se visitan.

    La otra opción es hacerlo por libre, como hicimos nosotros. De precio no resulta mucho más barato, pero ofrece más flexibilidad y permite pasar una noche en las islas. Hay dos compañías que operan entre las islas: Liberty Lines y Siremar. En su página web podéis consultar horarios, precios y comprar los billetes. Los tickets pueden adquirirse por Internet —muy recomendable en temporada alta— o en las oficinas de los puertos antes de embarcar (Biglietteria Siremar y Aliscafi Liberty Lines, en Milazzo).

    Los puntos de partida más habituales para explorar las islas son Milazzo y Messina. Nosotros elegimos Milazzo, pasamos allí la noche y tomamos el ferry a primera hora de la mañana siguiente. Si llegáis en coche a Milazzo, podéis aparcar en zona azul (strisce blu) todo el tiempo que necesitéis, incluso varios días. Recordad que en esta zona se paga con la aplicación EasyPark. Para localizar el punto exacto desde donde salen los barcos, basta con buscar “Aliscafi Liberty Lines” en vuestra aplicación de mapas.

    ¿Qué ver en las Islas Eolias?

    Las islas más interesantes para visitar, por su ubicación, logística y las atracciones que ofrecen, son Vulcano, Lipari, Panarea y Estrómboli.

    Isla de Vulcano

    Si lo que buscáis son paisajes espectaculares y caminatas volcánicas, Vulcano es vuestra isla. Su nombre proviene del dios romano del fuego (Vulcanus). La isla está formada por varios estratovolcanes en el sur y un volcán principal, el Gran Cráter, cuya última erupción tuvo lugar entre 1888 y 1890. Aquella erupción, que duró casi dos años, destruyó parte del pueblo. Existe además un tercer volcán, Vulcanello, que originalmente era una isla independiente formada en el año 183 a. C. y que, tras sucesivas erupciones, terminó uniéndose a Vulcano alrededor del 1550 d. C. La isla tiene hoy una población de unos 450 habitantes.

    🥾Hay varias caminatas posibles en Vulcano, como la subida al cráter de Vulcanello, pero la ruta más popular —y la que nosotros hicimos— es la ascensión al Gran Cráter, que alcanza los 391 metros de altura. Podéis ver un modelo de la ruta en esta web.

    vulcano islas eolias
    Mapa de la isla de Vulcano con las distintas rutas

    La subida al cráter, desde la base del volcán, nos llevó aproximadamente una hora, más unos veinte minutos para descansar y hacer fotos, y unos tres cuartos de hora adicionales para rodearlo y descender. Diríamos que la dificultad es media; lo bueno es que no es una ruta muy larga, así que, aunque pueda suponer un esfuerzo para quienes no estén en forma, no se hace eterna. Al inicio del sendero hay un semáforo que regula el paso de senderistas. En verano, hasta finales de octubre, solo se puede subir antes de las 10:30 y después de las 16:00; entre esas horas está prohibido, probablemente para evitar golpes de calor. Aunque la multa por incumplir la norma es de 500 €, vimos a varias personas subiendo más tarde de las 10:30, ignorando el semáforo. En cualquier caso, llevad mucha agua y crema solar.

    La primera parte del camino, unos dos kilómetros, transcurre por un terreno de ceniza y lapilli. No os sorprendáis si veis cabras, ya que varias viven por la zona. A medida que ascendéis, el terreno cambia de color y aparece un fuerte olor a azufre; algunas personas incluso llevan mascarilla. El Gran Cráter de Vulcano es famoso por su campo de fumarolas (Piano delle Fumarole), que se extiende por el interior, el perímetro y los alrededores del cráter. Las vistas desde la cima son espectaculares: se aprecia el cráter en su totalidad y, al fondo, casi todas las Islas Eolias. Si miráis hacia el lado opuesto y el día está despejado, también se distingue el volcán Etna.

    Una vez abajo, podéis relajaros en la Playa de las Aguas Calientes (Spiaggia delle Acque Calde), situada sobre fumarolas submarinas que expulsan vapor caliente. Esto hace que haya zonas burbujeantes y que el agua esté algo más caliente de lo normal. Eso sí, el olor a azufre puede resultar intenso, por lo que no todo el mundo se queda mucho tiempo. A un lado de la playa veréis también una zona donde la gente se da baños de barro.

    Mucho más bonita, en nuestra opinión, es la playa La Baia Negra, de arena negra y suave, con algún chiringuito donde tomar algo. 

    🥪Para comer, hay varios restaurantes en la zona del puerto donde picar algo, o podéis comprar un bocadillo en la parte de charcutería del Supermercato Mandarano.

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    El Gran Cráter de Vulcano en primer plano, detrás Lipari, a la izquierda al fondo Salina, y a la derecha Panarea

    Isla de Lipari

    Es la más grande de todas las Eolias y donde vive la mayor parte de la población. Es la isla ideal si os gustan los pueblos pintorescos italianos con ambiente, especialmente si vais a pasar una noche. El casco antiguo de Lipari está dominado por su acrópolis fortificada, el Castello di Lipari, eje de la ciudad amurallada que fue en época medieval. Después podéis pasear por sus calles, visitar la Basilica Concattedrale di San Bartolomeo y sentaros a tomar algo en sus terrazas.

    Isla de Salina

    La isla de Salina debe su nombre a una antigua laguna costera donde se extraía sal, situada en la zona de Punta Lingua, un encantador pueblo costero al este de la isla. Es la segunda isla más grande del archipiélago de las Eolias y también la más verde y fértil. Alberga un parque natural que protege gran parte de su territorio, lo que la convierte en la mejor opción para quienes disfrutan de la naturaleza y el senderismo.

    Un plato típico de Salina es el pane cunzato: pan aliñado con atún, tomate, cebolla y alcaparras. Lo podéis acompañar de un vino Malvasía delle Lipari, elaborado en la isla. Este vino puede encontrarse en dos variedades: seco, ideal para las comidas, y dulce, perfecto para postres o degustaciones.

    Isla de Panarea

    Es la más pequeña de todas las Eolias, pero en verano se llena de turistas, sobre todo porque la mayoría de los tours hacen parada aquí. Apenas tiene unos 200 habitantes, repartidos entre sus tres pequeños pueblos: San Pietro, Ditella y Drauto. Panarea está rodeada por varios islotes menores —Basiluzzo, Dattilo, Lisca Bianca, Lisca Nera, Bottaro y Panarelli— que completan un paisaje costero muy característico.

    Isla de Estrómboli

    Estrómboli, gracias a su volcán, es otra de las paradas obligatorias en una ruta por las Islas Eolias. Durante el día expulsa humo, pero lo realmente impresionante es que el volcán de Estrómboli produce pequeñas explosiones todas las noches, aproximadamente cada 5–10 minutos. Poder contemplarlas con tus propios ojos convierte la experiencia en algo único en el mundo.
     
    stromboli erupcion
    Explosión nocturna del volcán Estrómboli

    La isla ha estado habitada desde que los griegos poblaron Sicilia, aunque no fue hasta el siglo XVI cuando se fundó oficialmente la primera ciudad, junto a la iglesia de San Vincenzo. En aquella época, los habitantes se dedicaban principalmente a la agricultura de productos mediterráneos y a la pesca. Hacia 1930, tras una serie de erupciones y terremotos, la isla quedó parcialmente abandonada, aunque volvió a poblarse unos veinte años después. Hoy en día, su economía gira sobre todo en torno al turismo.

    La isla tiene dos núcleos habitados principales: Stromboli (donde se encuentra la iglesia de San Vincenzo Ferreri y la mejor ubicación para subir al volcán) y Ginostra. Stromboli es un pueblo construido en pendiente, con calles muy estrechas y sin coches; solo circulan pequeños vehículos de tres ruedas. De hecho, estos mismos vehículos hacen el servicio de subida y bajada de pasajeros desde el puerto hasta la parte alta del pueblo, donde se encuentran varios restaurantes y alojamientos. El punto neurálgico es la iglesia de San Vincenzo Ferreri, alrededor de la cual hay restaurantes con terrazas espectaculares con vistas al mar (y un suplemento por ello).

    Volviendo al volcán, la visita a Estrómboli se puede hacer de tres formas:
    • 🚤Excursión organizada en barco desde Milazzo. Suele costar alrededor de 120 € e incluye paradas en varias islas (normalmente Vulcano y Panarea) antes de llegar a Estrómboli a media tarde. Tendréis tiempo para pasear por el pueblo principal y, al caer la noche, todos vuelven al barco para ver las erupciones desde el mar, antes de regresar a Milazzo.
    • 🥾Caminata guiada. Es otra excursión, pero esta sale desde Estrómboli, por lo que debéis hacer noche en la isla. La ruta más interesante comienza sobre las 17:00, para llegar al punto de observación justo al anochecer y ver las explosiones. También existe una versión diurna, aunque tiene menos encanto. El precio ronda los 25 € por persona y, al ser en grupo, suele requerir un nivel físico mínimo. Algunas agencias que ofrecen este servicio son: Stromboli AdventuresMagma Trek, Stromboli Guide e Il Vulcano a Piedi.
    • 🚶Por libre. Quien prefiera ahorrar o ir a su ritmo puede subir al volcán por su cuenta. Eso sí, solo se puede ascender hasta los 290 metros. Con guía, en cambio, se puede llegar hasta los 400 metros. Incumplir esta norma conlleva una multa de 500 €. Dicho esto, desde los 290 metros se ve perfectamente el mirador de los 400 m, y la diferencia no es tan grande.

    Nosotros hicimos la caminata por nuestra cuenta y pasando la noche en uno de los varios Bed & Breakfast que hay por la isla. La caminata recibe el nombre de Sciara del fuoco, que es la ladera por la que se producen las explosiones. Podéis ver el camino que seguimos en este enlace

    volcan estromboli
    Sciara del fuoco

    En resumidas cuentas, el itinerario para la caminata de la Sciara del Fuoco es el siguiente:
    • La ida sigue esta ruta: Chiesa di San Vincenzo Ferreri → Via Soldato Francesco Natoli → Cimitero Vecchio → Punto panoramico – quota 290 m s.l.m.
    • La vuelta la hicimos por abajo: Punto panoramico – quota 290 m s.l.m. → Osservatorio → Via Vittorio Emanuele.

    La subida lleva entre 1,5 y 2 horas, siguiendo un camino marcado pero rodeado de maleza; el descenso lleva aproximadamente lo mismo, quizá un poco menos. La dificultad es media: más fácil que la caminata de Vulcano, pero más larga, por lo que al final se hace más exigente. También aquí encontraréis numerosas cabras, incluso en la ladera del volcán. A medida que uno se acerca, empieza a oír las explosiones del interior del cráter, una sensación que te hace sentir diminuto frente a semejante fuerza de la naturaleza.

    Recomendamos consultar la hora de la puesta de sol el día que estéis allí y salir unas dos horas antes, para llegar al mirador de 290 metros justo a tiempo para ver el atardecer y el inicio del espectáculo: las erupciones de lava en plena oscuridad. Además de agua, no olvidéis llevar linterna para la vuelta.

    🥪 Para cenar, nosotros nos llevamos unos bocadillos que nos prepararon en un supermercado con sección de charcutería en San Vincenzo, una opción práctica y perfecta para disfrutar en el mirador.

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