La hermosa ciudad balneario de Karlovy Vary se encuentra al oeste de la República Checa, en la histórica región de Bohemia. Cuenta con una población de alrededor de 50.000 habitantes y se ubica en la confluencia del río Teplá con el Ohře.
Aunque la República Checa forma parte de la Unión Europea, su moneda es propia: la corona checa (koruna česká o kč). Siempre conviene llevar algo de efectivo, aunque casi todos los establecimientos aceptan tarjeta y, en los puestos callejeros, también se pueden pagar euros, aunque a un cambio menos favorable.
Algo que llama la atención, como en otras ciudades balneario, es la gran presencia de turistas y residentes rusos. Tras la caída del Muro de Berlín, muchos ciudadanos de la clase alta y empresarios de la antigua Unión Soviética comenzaron a visitar Karlovy Vary en busca de sus balnearios, y con el tiempo varios se asentaron en la ciudad, mientras que otros continúan viniendo de manera regular cada año. Por ello, no os extrañe ver carteles en cirílico o escuchar ruso en numerosos rincones de la ciudad.
Karlovy Vary puede visitarse perfectamente en un día, pero lo recomendable es pasar un fin de semana para alojarse en alguno de sus típicos hoteles spa y disfrutar de la ciudad y sus alrededores con más calma.
Karlovy Vary puede visitarse perfectamente en un día, pero lo recomendable es pasar un fin de semana para alojarse en alguno de sus típicos hoteles spa y disfrutar de la ciudad y sus alrededores con más calma.
Un poco de historia de Karlovy Vary
Karlovy Vary, o Karlsbad en alemán, es famosa en toda Europa por sus aguas termales, que han atraído visitantes desde el siglo XIV, cuando se descubrieron los manantiales. Según una leyenda local, un ciervo sediento fue quien los halló por casualidad. Poco después, el rey bohemio y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Carlos IV de Luxemburgo, elevó la población a Ciudad Real y le dio su nombre: Karlovy Vary, que significa “balneario de Carlos”. Inicialmente, las aguas se usaban en balnearios, y a partir del siglo XVI también como bebida, tras registrarse los primeros manuscritos sobre sus beneficios curativos.
Durante los siglos XVI y XVII, Karlovy Vary sufrió graves daños por inundaciones, incendios y la Guerra de los Treinta Años, quedando casi destruida y tardando mucho en recuperarse. A principios del siglo XVIII se fortaleció el negocio de los spas con la construcción de balnearios y la visita de aristócratas como el zar ruso Pedro el Grande. Décadas después, un nuevo incendio obligó a cobrar tarifas por el uso de las aguas termales para ayudar a la reconstrucción de la ciudad.
A mediados del siglo XIX, la ciudad ganó fama internacional gracias a publicaciones sobre las propiedades de sus aguas, y el desarrollo de varias líneas de tren impulsó aún más su auge. A finales del siglo XIX, Karlovy Vary recibía un promedio de 26.000 huéspedes, cifra que se triplicó en las décadas siguientes.
En 1910, más del 95% de la población era alemana y el resto checos, por lo que la Primera Guerra Mundial marcó un punto de inflexión. Tras el conflicto, en 1918 se creó Checoslovaquia y en 1919 se integraron los territorios de la Bohemia alemana. En 1938, Karlovy Vary fue ocupada por los nazis y se incorporó al Tercer Reich. Durante la Segunda Guerra Mundial, los spas cerraron y la ciudad se convirtió en refugio hospitalario; gran parte de la ciudad y varios trenes hospital fueron bombardeados en 1944-1945, sobreviviendo principalmente el distrito de los balnearios. Tras la liberación y ocupación por el Ejército Rojo, en 1945 se expropió y expulsó a la población germano-bohemia, y en 1946 se nacionalizaron los balnearios. Con la caída del régimen comunista en 1989, los spas volvieron a orientarse hacia un público internacional.
¿Cómo llegar a Karlovy Vary desde Praga?
Karlovy Vary cuenta con una estación de tren y una estación de autobuses, ambas situadas a poca distancia del centro. De este modo, es fácil llegar en transporte público desde otras ciudades cercanas como Praga, Dresde o Núremberg. Desde Praga, la opción más recomendable es el autobús, ya que el trayecto dura aproximadamente dos horas y cuarto y lo operan compañías como Regiojet o Flixbus. Si viajáis desde Alemania, lo más práctico suele ser hacerlo en tren, consultando directamente los horarios y conexiones en la web de la Deutsche Bahn.
Conviene tener en cuenta que la ciudad dispone de dos estaciones de tren: una situada al norte del río Ohře, llamada Horní Nádraží, y otra al sur, Karlovy Vary, Terminál, aunque ambas se encuentran relativamente cerca entre sí. Nuestro tren llegó a la estación superior (Horní Nádraží), que está a unos 30 minutos a pie del centro. Las conexiones peatonales pueden resultar algo confusas, pero una vez salgáis del edificio por la puerta principal, encontraréis una zona arbolada que desciende hacia el río Ohře. Basta con atravesarla siguiendo las escaleras y los caminos peatonales y, al llegar al río, cruzar uno de sus puentes para estar ya junto al centro de la ciudad.
Por su parte, la estación de autobuses (Karlovy Vary, Tržnice) está muy bien situada, en una zona céntrica junto a la calle Varšavská, desde donde se llega en pocos minutos caminando al río Teplá.
¿Qué ver en Karlovy Vary?
La espina dorsal de Karlovy Vary la marca el cauce del río Teplá. A ambos lados se extiende el distrito de los balnearios, cuyos edificios elegantes y muy bien cuidados, con fachadas de colores pastel, son los protagonistas indiscutibles de cualquier postal de la ciudad.
Al oeste del río se desarrollan las zonas más modernas, frecuentadas principalmente por los locales, que se articulan en torno a la calle Masaryka. Esta vía cruza el sector desde el río Teplá hasta el río Ohře y concentra buena parte de la vida cotidiana de la ciudad.
Nuestra visita comienza en el casco antiguo o ciudad balneario. Aquí se encuentran los monumentos más representativos de Karlovy Vary: las conocidas columnatas o instalaciones balnearias. Se trata de pabellones, generalmente de una sola planta, abiertos y con columnas en la fachada, que albergan eventos y, sobre todo, las fuentes de las que brotan las aguas termales. Todas ellas datan de la segunda mitad del siglo XIX o de principios del siglo XX y se conservan en un estado excelente. La temperatura del agua que emana de estas fuentes suele rondar los 60 grados.
Una de las tradiciones más arraigadas de Karlovy Vary consiste en comprar un vaso de porcelana, plano y con un pitorro en el asa, e ir recorriendo las distintas columnatas para probar el agua que fluye continuamente de sus manantiales. Algunas personas incluso llenan botellas para beberla a lo largo del día, ya que, según la tradición, posee numerosos beneficios para la salud. Estos vasos de porcelana se venden en prácticamente todas las tiendas de recuerdos y puestos situados a lo largo de ambas orillas del río Teplá, en una gran variedad de colores y diseños. Otro recuerdo típico de la ciudad es la prestigiosa cristalería Moser, muy presente también en las figuritas expuestas en los escaparates de souvenirs. Para los interesados, es posible visitar el Museo Moser, ubicado a las afueras de la ciudad y abierto de lunes a sábado de 9:00 a 16:00.
En Karlovy Vary existen seis columnatas: la columnata del Parque (Park Colonnade), la columnata de la Libertad (Freedom Spring Colonnade), la columnata del Molino (Mill Colonnade), la columnata del Mercado (Market Colonnade), la columnata del Castillo (Castle Colonnade) y la columnata de las Aguas Termales (Hot Spring Colonnade). Todas ellas se encuentran en el centro de la ciudad, a pocos minutos a pie unas de otras.
Nuestro recorrido por las columnatas lo realizaremos de norte a sur, siguiendo el cauce del río Teplá y comenzando en el parque Dvořákovy sady, situado frente al Spa Hotel Thermal. Este edificio se reconoce fácilmente por su gran torre gris, bastante poco agraciada, que sobresale sobre el resto de construcciones. En él se celebran habitualmente numerosos eventos, como conciertos, mercados e incluso el famoso Karlovy Vary International Film Festival.
1 - Columnata del Parque (Sadová kolonáda): Se encuentra en la esquina sur del parque Dvořákovy sady, cuyo nombre rinde homenaje al célebre compositor checo Antonín Dvořák y cuya estatua preside el recinto. La columnata es un pabellón longitudinal de hierro pintado de blanco, ricamente decorado, con una elegante estructura de arcos y columnas que desemboca en dos cuerpos hexagonales a ambos lados, donde se sitúan las fuentes de aguas termales. Fue construida en 1881 y originalmente formaba parte de un conjunto mayor compuesto por una galería de dos brazos y un pabellón principal. Sin embargo, debido a su deterioro, la mayor parte del complejo fue demolida en 1965, conservándose únicamente la estructura que puede verse en la actualidad.
Columnata del Parque
2 - Columnata de la Libertad (Altán pramene Svoboda): Al salir del parque Dvořákovy sady y continuar el recorrido hacia el sur por la orilla del río Teplá, encontraremos muy pronto, a mano derecha, esta pequeña columnata. Se trata de una pérgola octogonal con columnas de madera, situada en un ensanchamiento del paseo y que protege una fuente de aguas termales. Fue construida en 1865.
Aunque no está señalizado, a la izquierda de la columnata parten unas escaleras que conducen a un pequeño mirador desde el que se obtienen unas vistas espectaculares de esta zona céntrica de Karlovy Vary.
Vistas de la calle Mlýnské nábř. desde el mirador
3 - Columnata del Molino (Mlýnská kolonáda): Justo junto a la columnata anterior se alza la Columnata del Molino, un imponente edificio de estilo neorrenacentista construido en piedra entre 1871 y 1881. Se trata de la columnata más grande de Karlovy Vary y destaca por su elegante estructura de múltiples columnas corintias, que cubren un total de cinco manantiales. En el tejado se dispone una amplia terraza mirador, rodeada por una balaustrada y decorada con 12 estatuas de piedra arenisca que representan los meses del año.
En este mismo emplazamiento se levantó, a finales del siglo XIX, la primera columnata de la ciudad, que permitía a los visitantes disfrutar de las aguas termales incluso en días de mal tiempo. Aquella primera estructura, realizada en madera, fue sustituida posteriormente por el edificio actual.
4 - Columnata del Mercado (Tržní Kolonáda): Tras la Columnata del Molino, el paseo junto al río conduce a la calle Lázeňská, donde se encuentra la siguiente parada: la Columnata del Mercado, una de las más fotografiadas de Karlovy Vary.
Según la tradición, fue con las aguas del manantial situado bajo este pabellón con las que el emperador Carlos IV, fundador de la ciudad, se curó de sus dolencias en las extremidades. Además, en este lugar se encontraba el balneario más antiguo de Karlovy Vary. La actual columnata, de madera ricamente decorada, se construyó entre 1882 y 1883, bajo la torre del castillo y en el espacio donde tradicionalmente se celebraba el mercado de la ciudad. A comienzos de la década de 1990 el edificio fue reconstruido por completo, y en su interior brotan actualmente tres manantiales.
Columnata del Mercado
5 - Columnata del castillo (Zámecká kolonáda): Situada justo detrás de la columnata del Mercado y accesible por unas monumentales escaleras, la columnata del Castillo se levanta sobre un manantial donde ya en 1797 se construyó un primer pabellón. En 1910 fue sustituido por una columnata de estilo art nouveau formada por varios edificios conectados entre sí y con la columnata del Mercado. Con el paso del tiempo el conjunto se deterioró y, en los años 2000, fue reconstruido y transformado en un spa privado. En la actualidad, solo permanece abierto al público un pequeño pabellón circular situado en la parte alta del complejo, donde brota una de las fuentes. Junto a las escaleras de acceso se alza la Columna de la Santísima Trinidad, una columna barroca erigida en 1716 en agradecimiento por haberse librado de un brote de peste en 1713, que embellece aún más la plaza.
Columna de la Santísima Trinidad y escaleras que llevan a la columnata del castillo
6 - Columnata de las Aguas Termales (Vřídelní kolonáda), también llamado Pabellón de las Fuentes Termales: Es la columnata más moderna de Karlovy Vary. El actual edificio, construido en hormigón armado en 1975, se sitúa frente a la columnata del Mercado, junto al cauce del río Teplá, y presenta una gran planta en forma de L. En su interior, bajo una cúpula de prismas de vidrio, se encuentra el manantial más famoso de la ciudad, la fuente de Vřídlo, un géiser que expulsa el agua termal hasta 12 metros de altura.
En este mismo lugar se levantaron anteriormente otras columnatas que fueron sustituyéndose a lo largo de los siglos XIX y XX. La primera se construyó en 1826; en 1879 fue reemplazada por una columnata de hierro fundido de estilo neorrenacentista, que tuvo que ser desmantelada en 1939 debido a su deterioro y sustituida por una estructura provisional de madera durante casi 30 años. Finalmente, se erigió el edificio actual. La columnata está abierta todos los días de 6:30 a 19:00 y la entrada es gratuita.
Tras haber probado las aguas de los distintos manantiales durante nuestro recorrido por las columnatas, llega el momento de descubrir el resto de encantos que ofrece el distrito de los balnearios.
Tras salir del edificio de la Columnata de las Aguas Termales (Vřídelní kolonáda), continuaremos siguiendo el cauce del río Teplá en dirección sur. Antes, haremos una breve parada en la iglesia de María Magdalena (Kostel Maří Magdalény), situada justo enfrente de la columnata y fácilmente reconocible por sus dos torres simétricas. Se trata de un templo barroco de la primera mitad del siglo XVIII, declarado patrimonio nacional, cuyo interior se puede visitar de forma gratuita.
De vuelta a las orillas del río, podemos aprovechar para tomar una bonita foto desde el puente Teplá. Un poco más adelante, a mano izquierda, se alza el imponente Teatro de la Ciudad (Karlovarské městské divadlo), construido a finales del siglo XIX y con un interior decorado con pinturas de Gustav Klimt.
Desde este punto ya se divisa, al final de la calle y de este tramo del río Teplá, uno de los iconos más famosos y fotografiados de Karlovy Vary: el Gran Hotel Pupp. Se trata de un elegante edificio de estilo neobarroco construido a principios del siglo XX sobre la antigua posada de la familia Pupp, fundada en 1711. Durante el régimen comunista (1945–1989) fue nacionalizado y rebautizado como Gran Hotel Moskva, y tras 1989 fue privatizado y completamente restaurado, recuperando su nombre original. Entre sus huéspedes históricos destaca Ludwig van Beethoven, que se alojó en la posada original en 1812. Además, ha servido como escenario de rodaje para varias películas, entre ellas Casino Royale de James Bond, tal y como podéis ver en este vídeo.
Tras recorrer ambas orillas del río Teplá y el elegante distrito de los balnearios, nos dirigimos al centro de Karlovy Vary y a sus barrios más modernos, que son, en realidad, los más frecuentados por los locales.
La zona contemporánea se articula principalmente en torno a la calle Masaryka y sus alrededores. Se trata de una amplia vía peatonal que comienza en un puente sobre el río Teplá, al norte del Spa Hotel Thermal, y se prolonga durante unos 600 metros hasta uno de los principales puentes sobre el río Ohře. A lo largo de la calle encontraréis numerosas tiendas, restaurantes y cafeterías.
En uno de sus extremos, junto al río Ohře, se encuentra el Museo Becherovka, dedicado al licor más famoso de la ciudad, que se produce en Karlovy Vary desde 1807. Durante la visita es habitual encontrarse con su inconfundible botella verde por toda la ciudad, y merece la pena probarlo al menos una vez. Su sabor es ligeramente amargo, por lo que en algunos locales lo sirven con un toque de miel o limón. El que quiera puede visitar el museo y la fábrica, situados en la propia calle Masaryka, que ofrecen visitas guiadas en varios idiomas con degustación incluida, de unos 45 minutos de duración. Las entradas, precios y horarios pueden consultarse y reservarse con antelación en su página web.
Por último, nos acercamos a la calle más exclusiva de Karlovy Vary: Krále Jiřího, paralela a la calle Masaryka. Aquí podréis admirar elegantes palacetes y villas bien conservadas. Al final de la calle se encuentra la iglesia de San Pedro y San Pablo (Chrám sv. apoštolů Petra a Pavla), un templo ruso ortodoxo de estilo bizantino construido a finales del siglo XIX gracias a las donaciones de aristócratas serbios y rusos. Sus cinco cúpulas doradas destacan sobre las fachadas azul intenso del edificio, que se puede visitar todos los días de 9:00 a 18:00 de forma gratuita.
Bordeando la iglesia, en uno de los extremos de una gran zona verde, se alza una estatua de Karl Marx (Socha Karla Marxe), erigida en 1988 para recordar el paso del filósofo alemán por la ciudad en 1874, 1875 y 1876.
¿Dónde comer en Karlovy Vary?
Durante nuestra visita a Karlovy Vary probamos varios restaurantes, tanto de comida tradicional checa como de otros tipos, y los que más nos gustaron fueron los siguientes:- Velkopopovická Pivnice Orion: Aunque está un poco alejado del centro y hay que subir una pequeña cuesta junto a la iglesia de María Magdalena, merece totalmente la pena. Allí se puede disfrutar de comida bohemia de calidad, especialmente platos de carne, a buen precio. El personal es muy amable, y nosotros aprovechamos para probar las cervezas nacionales (Pilsner Urquell, Kozel) y unos chupitos de Becherovka.
- Ristorante pizzeria Palermo: Ubicado en el barrio moderno, a unos 15 minutos a pie de la calle Masaryka. Las pizzas son deliciosas, aunque la carta solo está en checo; no obstante, el personal habla inglés perfectamente.
Por otro lado, no podéis iros sin probar las obleas (oplatky), un dulce típico que se encuentra en varios puestos por toda la ciudad. Se venden individualmente recién calentadas o en cajas para llevar. Nosotros fuimos probando distintos sabores durante el viaje —chocolate, vainilla, limón, manzana y canela, avellanas, tiramisú— y al final compramos tres o cuatro cajas de los que más nos gustaron. El mejor puesto para comprar obleas individuales es el que está frente a la Columnata del Mercado, ya que tienen todos los sabores disponibles para probar, mientras que otros puestos solo ofrecen un par. Para comprar cajas a mejor precio, fuimos a un mini market subiendo la calle que sale a la derecha de la Columnata del Castillo.
Puesto de obleas frente a la columnata del Mercado
Más alternativas en Karlovy Vary
Si queréis disfrutar de vistas panorámicas de Karlovy Vary, tenéis dos opciones: el mirador de la Torre de Diana y el mirador del Salto del Ciervo.- Torre de Diana (Rozhledna Diana): Se encuentra al sur de la ciudad y permite contemplar también los paisajes montañosos de los alrededores. Se puede subir a pie por un sendero de aproximadamente una hora o en funicular, que parte junto al Gran Hotel Pupp por la calle lateral Mariánská. Los horarios del funicular son: de 9:00 a 17:00 en invierno, de 9:00 a 18:00 en abril, mayo y octubre, y de 9:00 a 19:00 en verano. El funicular sale cada 15 minutos, y suele haber colas, por lo que conviene ir temprano. Encontraréis la lista de precios actualizada en este link. En la parte alta encontraréis una zona recreativa con restaurante, mini zoo, mariposario y la Torre de Diana, de cinco plantas con ascensor y acceso gratuito, desde donde se obtiene una vista espectacular de la ciudad y sus alrededores.
- Salto del Ciervo (Jelení skok): Este mirador destaca por la estatua de un ciervo, en recuerdo de la leyenda sobre el descubrimiento de los manantiales. Se sitúa en la ladera de la montaña detrás de la columnata del Mercado, en una explanada verde con caminos peatonales que ofrecen varias perspectivas del centro de Karlovy Vary.
Si disponéis de más tiempo, también podéis hacer una excursión al pintoresco pueblo de Loket y su famoso castillo, a solo media hora en autobús desde la estación Tržnice. El autobús número 23 solo circula los fines de semana entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre: sábados a las 11:00, 14:00, 17:00 y 21:00 y los domingos a las 11:00, 14:00, 17:00. Las vueltas son en los mismos horarios pero media hora más tarde, es decir, salen de Loket en dirección Karlovy Vary Tržnice los sábados a las 11:30, 14:30, 17:30 y 21:30 y los domingos a las 11:30, 14:30, 17:30. Para asegurarse de los horarios, consultad la oficina de información turística en la calle Lázeňská 14. Más detalles y recomendaciones se pueden encontrar en nuestro artículo sobre Loket.







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