Salamanca es una ciudad española, capital
de la propia provincia de Salamanca de la comunidad autónoma de Castilla y
León. Tiene unos 150.000 habitantes, lo que la convierte en la tercera ciudad
más grande de la comunidad autónoma, después de Burgos y Valladolid.
Salamanca es una de esas ciudades que a
lo mejor no está dentro del grupo de ciudades más visitadas de España, pero
tiene un gran ambiente y una gran cantidad de cosas para hacer. Además, al ser
una ciudad muy universitaria, posee descuentos para estudiantes en casi todas
las entradas a iglesias, catedrales y demás.
¿Qué ver en Salamanca?
Para cualquier recorrido que vayas a
hacer por Salamanca, lo mejor es partir de la Plaza Mayor. Los principales
atractivos de la ciudad se encuentran en el casco antiguo, por lo que es
fácilmente "caminable" siempre que te alojes cerca de dicho centro.
Plaza Mayor. Como decíamos, es el centro de Salamanca,
punto de reunión de miles de turistas y propios salmantinos. Esta plaza, compuesta de 88 arcos de
medio punto y construida en el siglo XVIII por los arquitectos barrocos
españoles Joaquín y Alberto Churriguera, tiene un cierto parecido con la Plaza
Mayor de Madrid.
Plaza Mayor de Salamanca
En ella se encuentran numerosos bares de
tapas –con altos precios como podrás imaginar–, tiendas de souvenirs y, lo
más importante, la oficina de turismo. En ella debes coger un mapa gratuito con
todas las cosas que puedes ver. Además, pide una hoja con todos los horarios y
precios por edades de las principales atracciones turísticas, muy útil.
En la cara norte de la plaza, podrás ver
el actual Ayuntamiento de Salamanca, declarado Patrimonio de la Humanidad por
la Unesco en 1988 y en el que se celebran muchas bodas anualmente. Imprescindible es también verla iluminada de noche.
Universidad de Salamanca. Salamanca ostenta
con orgullo la universidad, en activo, más antigua de España, fundada por
Alfonso IX de León en 1218. Su fachada, perteneciente al edificio de la
universidad “Escuelas Mayores”, es una verdadera obra de arte. La podrás
encontrar en el Patio de las Escuelas. Algo típico es buscar una rana encima de
una calavera en dicha fachada. Con suerte, verás a mucha gente señalándola y
haciéndole fotos. Dicha rana proviene de una antigua leyenda y hoy en día es
símbolo único de la ciudad, como podrás ver en las tiendas de souvenirs. La
calavera representa la muerte del hijo de los Reyes Católicos, y la rana, según
un estudio, representaba la burla a la inquisición por dicha muerte.
En ese mismo Patio, presidido por una
estatua de Fray Luis de León de 1869, se encuentra el Rectorado y las “Escuelas
Menores”, entre otros. Este último edificio, cuyo nombre proviene por acoger
estudios menores, merece especial atención. En él, además, se encuentra el
llamado “Cielo de Salamanca”, una famosa pintura del siglo XV.
Algunos de los personajes ilustres que
pasaron por esta universidad fueron Fray Luis de León, Francisco de Vitoria,
Fernando de Rojas, San Juan de la Cruz, Antonio de Nebrija, Hernan Cortés, Mateo
Alemán, Luis de Góngora, el Conde-Duque de Olivares, Calderón de la Barca,
Azorín, Miguel de Unamuno, Enrique Tierno Galván y Adolfo Suárez, entre muchos
otros.
Fachada principal de la Universidad de Salamanca
La Clerecía. Esta Iglesia, una de las
primeras que nos encontraremos tras salir de la Plaza Mayor, es una iglesia
barroca construida en el siglo XVIII. Es conocida por albergar, desde su creación
en 1940, la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), instituida por el papa
Pío XII. Se trata de una universidad privada católica. Además, debéis subir a la torre, ya que desde la parte más alta se obtiene una vista única de toda Salamanca como veréis un poco más abajo.
La Clerecía se encuentra justo frente a
la llamada casa de las Conchas, un edificio gótico del siglo XVI conocido por
la gran cantidad de conchas de Santiago pegadas en su fachada. Fue construido
por encargo de un caballero de la Orden de Santiago, Rodrigo Maldonado de Talavera,
motivo por el cual hay tantas conchas en las fachadas.
Casa de las Conchas
Catedrales Nueva y Vieja. A menudo escucharéis hablar de ambas
catedrales, pero en realidad, a pesar de ser dos edificios separados, están
unidos y la entrada permite la visita de las dos.
La Catedral Vieja, cuyo nombre es la Catedral de Santa María, fue construida en estilo románico y gótico en el siglo
XIV.
La Catedral Nueva, cuyo nombre es la Catedral de Asunción de la Virgen, fue construida entre los
siglos XVI y XVIII en estilo renacentista y barroco. Es la actual sede de la
Diócesis de Salamanca. Es, por así decirlo, la más espectacular de las dos, la
más llamativa. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1988. El interior de
la misma alberga numerosas capillas y un espectacular coro de Joaquín
Churriguera (1674-1724) con dos órganos, uno renacentista y otro barroco.
En una de las puertas de la catedral, en la llamada puerta de Ramos, se
encuentran dos curiosos detalles en su fachada.
- La primera figura curiosa es el famoso Astronauta. Esta figura fue añadida en 1992 como parte de la restauración de la Puerta de Ramos, la cual estaba muy desgastada por el paso de los años. Para los que les resulte raro, hay que decir que es algo habitual el hecho de incorporar un detalle moderno en cada restauración.
- Justo debajo del astronauta se encuentra la otra figura esculpida: un dragón con un helado de tres bolas. Lo cierto es que choca ver ambos detalles en una catedral de siglos de antigüedad.
El precio para entrar incluye la entrada a las dos catedrales y una audioguía
explicativa. Entrada obligada. También se puede subir a sus torres,
llamadas Ieronimus, por un precio adicional. En su página web podéis encontrar todos los horarios y precios.
Vista de la catedral desde la torre de la Clerecía
Justo enfrente de dicha puerta se
encuentra el Palacio de Anaya, un edificio de estilo neoclásico finalizado en
1767. También se le conoce como Colegio Mayor de San Bartolomé. Hoy en día
alberga la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca.
Convento de San Esteban. Desde lo alto de la torre de la clerecía,
se divisan dos grandes monumentos: las catedrales y el convento de San Esteban.
Es un convento dominico cuya construcción finalizó en 1610. Aparte de por su mezcla de arquitecturas gótica y barroca y su impresionante fachada, este convento es famoso porque fue donde se trazó a finales del siglo XV la planificación del viaje a las Indias por parte de Cristóbal Colón, junto a Diego de Deza y Domingo Soto.
La entrada es barata y hay diversos tipos de descuentos tal y como se puede ver en su página web. También ahí podemos ver los horarios.
Convento de San Esteban
La casa Lis. Se trata de una pintoresca casa de coloridas vidrieras que acoge el museo de Art Nouveau y Art Déco.
En él se pueden ver obras de todo tipo: libros desplegables, cuadros, muñecas
varias, etc.
Algo que debes hacer es ir a la parte sur
del edificio, junto al río Tormes, donde se puede ver la fachada más bonita de
la casa.
Cerca de dicha parte, atravesado por el
río Tormes, se encuentra el famoso Puente Romano, el cual acaba en una
escultura del Lazarillo de Tormes, novela ambientada en su inicio en Salamanca.
¿Dónde comer y salir en Salamanca?
Para comer, en la Rua Mayor, una de las calles perpendiculares a la Plaza Mayor, hay varios restaurantes, casi todos con menús
del día entre 10 y 14€ que están bastante bien. Cuanto más nos acerquemos a la
Plaza Mayor, los bares y restaurantes se adaptan más al turismo, con el
incremento de precio que eso conlleva.
Salamanca, como habíamos dicho, tiene un
gran ambiente nocturno. En los alrededores de la Plaza Mayor hay varios pubs
donde tomar algo por la noche mientras que si buscas más bien discotecas tienes
que irte a la Gran Vía.
No te puedes ir sin probar el hornazo,
típico de Salamanca, o el jamón ibérico.
Más alternativas
Centro Documental de la Memoria Histórica. Se trata de una exposición creada a partir
del Archivo General de la Guerra Civil Española en el que se puede encontrar información
varia sobre los bandos, periódicos de la época, documentales, carteles, etc. También hay una exposición sobre la
Masonería.
Huerto de Calixto y Melibea. Se trata de un jardín llamado así porque
Fernando de Rojas lo eligió para ambientar su conocido libro “La Celestina”.
Fue inaugurado en 1981. En él también se puede encontrar un pequeño mirador
para ver parte de la ciudad de Salamanca.
Otros atractivos, menos conocidos, son la Cueva de Salamanca, donde hay un fantástico mirador al que se puede subir gratuitamente, la casa-museo de Unamuno y el Palacio de Monterrey.
Para completar tu estancia en
Salamanca, también podéis visitar otros conventos importantes (el de Dueñas,
por ejemplo) y otras iglesias.
Si quieres ir de compras, puedes pasear por la calle Toro, también perpendicular a la Plaza Mayor.
Por último, si dispones de muchos días en Salamanca,
qué mejor que darse una vuelta por pueblos cercanos increíbles como La Alberca (en la Sierra de Francia) o
Ciudad Rodrigo.
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