Mientras seguimos callejeando por el centro, merece la pena fijarse en algunos detalles singulares, como la calle más estrecha de Estocolmo, Mårten Trotzigs Gränd, que en su punto más angosto mide tan solo 90 centímetros. Su nombre proviene de un comerciante alemán que poseía dos casas en esta misma calle. Otra curiosidad es la estatua más pequeña de la ciudad, Järnpojken, que representa a un niño mirando la luna. Mide apenas 15 centímetros y fue creada en 1954. Se encuentra en Trädgårdsgatan 2, en una pequeña y tranquila plaza a la que se accede desde Slottsbacken. Algunas personas supersticiosas la consideran un amuleto de buena suerte, especialmente relacionado con la fertilidad, por lo que no es raro ver monedas depositadas a su alrededor.
Tanto de postre como para merendar, es imprescindible probar un dulce tradicional sueco que veréis en muchas tiendas: el kanelbullar, un delicioso bollo de canela.
Continuando desde Helgelandsholmen y girando inmediatamente a la izquierda llegamos a Kungsholmen, la isla donde se encuentra el Ayuntamiento de Estocolmo (Stadshuset). Su aspecto exterior recuerda un poco al de una prisión, pero la realidad es muy distinta: aquí se celebran las bodas civiles de la ciudad. Como curiosidad, en Suecia estas ceremonias tienen una duración máxima de seis minutos.
El ayuntamiento también alberga cada 10 de diciembre —fecha de la muerte de Alfred Nobel— el banquete de los Premios Nobel. La ceremonia de entrega propiamente dicha tiene lugar antes, en la sala de conciertos Konserthuset Stockholm, situada en Norrmalm.
El Ayuntamiento solo puede visitarse mediante visitas guiadas, disponibles en inglés y sueco.
Ayuntamiento de Estocolmo
Para quienes dispongan de más tiempo y quieran explorar Kungsholmen con tranquilidad, podéis continuar el paseo hasta el parque Rålambshovsparken, un agradable espacio verde junto al agua.
NORRMALM
Norrmalm es la isla que encontramos nada más salir de Helgelandsholmen y una de las principales de Estocolmo. Lo primero que llama la atención al llegar es la plaza Gustav Adolfs Torg, nombrada en honor a Gustavo II Adolfo de Suecia, cuya estatua ecuestre preside el centro de la plaza.
Sin embargo, el edificio más espectacular de la plaza es la
Ópera Real de Estocolmo (
Kungliga Operan). Inaugurada en 1898, se puede visitar asistiendo a alguna de sus actuaciones o participando en una
visita guiada, disponible los sábados.
A mano izquierda de la plaza nace la calle Strömgatan, y en el número 18 se encuentra la Casa Sager (Sagerska huset o Sager House), la residencia oficial del primer ministro sueco. Como es lógico, no es posible visitarla por dentro, por lo que solo se puede contemplar desde el exterior.
A la derecha de la plaza de la Ópera se encuentra el Kungsträdgården, que se traduce literalmente como “Jardín Real”. Es una zona muy agradable para pasear y disfrutar del ambiente.
Al sureste hay una pequeña península llamada
Blasieholmen, considerada
generalmente una extensión de Östermalm, donde destaca el Museo Nacional de Estocolmo (Nationalmuseum). Se fundó en 1792 (como “Kungliga Museet”) y desde 1866 ocupa su edificio actual. Su colección alberga más de 700.000 objetos, con obras de artistas suecos y otros europeos como Goya, Rembrandt y Rubens. Uno de los cuadros más emblemáticos es un mural ubicado sobre la escalera principal llamado Gustav Vasa Enters Stockholm 1523 — pintado en 1908 por Carl Larsson — que representa simbólicamente la entrada del rey Gustav Vasa tras la liberación de Estocolmo, un momento clave en la historia sueca. En su página web podéis ver sus precios.
Los jardines Kungsträdgården que mencionamos antes desembocan en la plaza Norrmalmstorg, una plaza muy céntrica del distrito de Norrmalm que esconde una historia muy conocida. En uno de sus edificios, en la antigua sucursal del banco Kreditbanken, el 23 de agosto de 1973 tuvo lugar un intento de atraco protagonizado por un señor llamado Jan-Erik Olsson. Durante el asalto tomó a cuatro rehenes y el encierro se prolongó seis días, tiempo en el que los rehenes desarrollaron empatía y cierto vínculo emocional con el captor. Tras ser liberados, incluso defendieron públicamente al atracador y algunos mantuvieron contacto con él, un comportamiento que llevó al criminólogo Nils Bejerot a acuñar el término “síndrome de Estocolmo”. Y así es como se originó el famoso síndrome que conocemos hoy en día.
Al lado de Kungsträdgården se encuentra la plaza Nybroplan, donde destaca el edificio de estilo art nouveau con detalles dorados del Teatro Dramático Nacional (Kungliga Dramatiska Teatern), sede principal del teatro nacional de Suecia.
Subiendo en dirección norte llegamos a la plaza Sergels Torg, con la Casa de la Cultura (Kulturhuset), y la conocida calle comercial Drottninggatan, tristemente recordada por el atentado de 2017, cuando un individuo conduciendo un camión atropelló a varias personas.
En esta misma zona se puede ir de compras por la calle comercial Smålandsgatan, que termina en los grandes almacenes NK Stockholm (Nordiska Kompaniet). Este lugar es un atractivo tanto para locales como para turistas, especialmente en Navidad, cuando sus escaparates se convierten en auténticas obras de arte, llenas de luces, muñecos y escenas navideñas.
Otro punto de interés cercano es la plaza Hötorget, donde se encuentra la Sala de Conciertos de Estocolmo (Stockholms Konserthus) que hemos mencionado anteriormente y el Hötorgshallen, un precioso y histórico mercado de 1880 de dos plantas con puestos de comida de todo tipo y procedencia, especialmente gourmet. Es una excelente oportunidad para conocer productos locales, como la carne de alce (moose), que supera los 100 €/kg, las castañas suecas o los pescados más populares, entre ellos el salmón y otro llamado gösfile. En el exterior del mercado hay también un pequeño mercadillo de frutas y verduras.
En esta isla encontramos también la Estación Central de Estocolmo, tal y como hemos comentado al principio del artículo.
¿Dónde comer en Norrmalm?
En Norrmalm encontramos la hamburguesería Bastard Burgers, que destaca no solo por la calidad de sus hamburguesas, sino también por sus precios razonables dentro del estándar sueco. Es una cadena con varias sucursales en la isla; nosotros visitamos la ubicada en Hötorget 2-4.
Otra opción es comer en Restaurang Prinsen, un clásico de Estocolmo desde 1897, que ofrece platos típicos suecos como arenque (sill), las albóndigas (köttbullar) y el “caviar sueco” (Löjrom från Kalix). Este caviar no es tan caro como el tradicional de esturión, ya que se elabora con huevas de corégono, un pescado blanco de río que habita en lagos y ríos fríos. Sus huevas presentan un característico color naranja, que lo hace fácilmente reconocible.
ÖSTERMALM
Anexo a Norrmalm, se encuentra el distrito de Östermalm, uno de los barrios más exclusivos y elegantes de Estocolmo. Es también una de las zonas más densamente pobladas de la ciudad y destaca por su alto nivel de vida y por contar con algunos de los precios de vivienda más elevados de Suecia.
En la plaza Östermalmstorg destaca el Östermalms Saluhall, un histórico y bonito mercado inaugurado en 1888. Permaneció cerrado entre 2016 y 2020 por reformas, durante las cuales se montó un mercado temporal justo enfrente. Hoy luce completamente renovado, combinando pequeños restaurantes, bares, cafés y puestos gourmet.
En sus más de 3.000 m² se venden productos de alta calidad típicos de la región: carnes de reno, alce, jabalí o ciervo; quesos; pescados y mariscos; así como el tradicional salmón marinado con eneldo (gravlax). Lo más típico para comer aquí es la Toast Skagen, un pan tostado con gambas en una salsa cremosa a base de mayonesa y unas lonchas de salmón ahumado. No es un lugar económico —la Toast Skagen ronda los 30 €—, pero sin duda es uno de los más recomendados para quienes quieran probar la gastronomía local. Entre las 11:00 y las 13:00, la hora típica del almuerzo en Suecia, el mercado se llena de locales disfrutando de su comida.
SKEPPSHOLMEN
Esta pequeña isla se encuentra al sur de Norrmalm y a la derecha de Gamla Stan, y es posible llegar a ella caminando desde ambos lugares en pocos minutos.
Lo más destacado de Skeppsholmen es el
Moderna Museet, el museo de arte moderno inaugurado en 1958. El edificio actual, sin embargo, data de la década de 1990 y fue diseñado por el arquitecto español
Rafael Moneo. Los
precios y horarios de visita pueden consultarse en su
página web.
SÖDERMALM
Esta isla se encuentra al sur del archipiélago, justo debajo de Gamla Stan. Históricamente, Södermalm fue una zona obrera e industrial, pero con el tiempo se ha transformado en un barrio bohemio y caro.
En la parte norte de la isla hay varios miradores, ya que las vistas de Gamla Stan desde aquí son excelentes. El más destacado es el Ascensor de Katarina (Katarinahissen), una estructura metálica que data de 1883 y fue reconstruida en 1935. Nos costó un poco encontrar la entrada: tuvimos que subir por unas escaleras hasta la zona más alta del barrio, donde finalmente dimos con la entrada al mirador. En el mirador hay un bar/cafetería algo caro, pero es posible atravesarlo sin consumir nada para acceder a la zona de las vistas. El acceso es gratuito.
Vistas desde el Ascensor de Katarina
Siguiendo por la zona norte de Södermalm encontramos otros miradores destacados: Monteliusvägen y Skinnarviksberget, situados casi uno tras otro.
También en el norte, pero hacia la parte este de la isla, se puede visitar el museo de fotografía Fotografiska, cuya entrada está incluida en el GoCity Stockholm Pass. Justo al lado se encuentra un monumento llamado La Mano (sí, en español), que rinde homenaje a los brigadistas suecos que lucharon en la Guerra Civil Española (1936-1939) del lado republicano, durante la resistencia al golpe de estado de Franco. El monumento representa algunas de las batallas y frentes en los que estos voluntarios participaron.
Además, Södermalm suele tener ambiente nocturno, con varios bares que ofrecen música en vivo, ideal para quienes quieran disfrutar de la vida nocturna de la ciudad.
DJURGÅRDEN
Para el final dejamos la isla más interesante, Djurgården, popularmente conocida como la “isla del ocio” porque alberga museos, parques y espacios recreativos, incluido el parque de atracciones Gröna Lund. Históricamente, la isla pertenecía a la monarquía sueca, y aunque sigue siendo propiedad del Estado y la Casa Real, hoy está abierta al público y es de libre acceso para todos los ciudadanos y visitantes.
Entraremos en Djurgården por su único acceso principal, el Djurgårdsbron, que significa literalmente “el puente de Djurgården” y está decorado con estatuas de reyes nórdicos en sus extremos. El primer museo que encontramos es el Nordiska Museet, dedicado a las tradiciones y costumbres suecas. Cuando llegamos, disponíamos de tiempo limitado, por lo que nos recomendaron visitar las exposiciones más populares: “Homes and Interiors”, “Table Settings”, “Power of Fashion”, “Traditions” y “The Folkhemmet Apartment”. El recorrido por el museo comienza en la última planta y va descendiendo, e incluye una audioguía gratuita con la entrada. Toda la visita dura aproximadamente una hora, aunque quienes dispongan de menos tiempo pueden centrarse en estas salas principales para aprovechar al máximo el GoCity Stockholm Pass, que incluye la entrada. Para quienes prefieran visitarlo por su cuenta, los precios y horarios
actualizados están disponibles en la página web del museo.
A continuación, llegaremos al Junibacken, un museo y centro cultural dedicado a los cuentos infantiles, pensado especialmente para los niños, aunque también resulta muy entretenido para adultos. Destaca sobre todo la obra de Astrid Lindgren, la escritora sueca más famosa de literatura infantil, fallecida en 2002 a los 94 años. Su personaje más conocido, Pippi Långstrump, es una de las estrellas del museo, y se pueden ver recreaciones de ambientes originales de sus historias, incluyendo una reproducción de su casa. Como curiosidad, en el billete sueco de 20 coronas aparece el retrato de Astrid Lindgren junto con ilustraciones relacionadas con Pippi, en homenaje a su legado. Otra de las atracciones principales del museo es Sagoresan (“el Tren de los Cuentos”), un recorrido en tren a través de escenas de distintos relatos infantiles suecos. Este museo no está incluido en el GoCity Stockholm Pass.
El siguiente museo es el Museo Vasa (Vasamuseet), uno de los más visitados de Escandinavia, con alrededor de 1,5 millones de visitantes al año. Sin duda, fue el que más nos sorprendió y nos gustó. Este museo se construyó exclusivamente para albergar el buque Vasa, encargado por el rey Gustavo II Adolfo de Suecia, quien quería un barco de guerra grande, imponente y ricamente decorado, destinado a mostrar el poderío naval sueco. Sin embargo, el barco se hizo famoso por hundirse apenas a 1,3 km del puerto en 1628, causando la muerte de unas 30 personas. El hundimiento se debió a un fallo de diseño: el peso no estaba correctamente equilibrado, lo que comprometió su estabilidad, y nunca se hizo una prueba en el agua antes de zarpar.
El Vasa permaneció sumergido 333 años hasta que fue rescatado en 1961. Gracias a la baja salinidad del mar Báltico, se ha conservado en un estado excepcional, convirtiéndose en el único barco del siglo XVII prácticamente intacto que se puede ver en el mundo. Los suecos están muy orgullosos del minucioso trabajo de recuperación, conservación y restauración del barco. Según la leyenda popular, el diseño del buque La Perla Negra, de Piratas del Caribe, se inspiró en el Vasa.
El museo está incluido en el GoCity Stockholm Pass, aunque los precios y horarios de entrada también se pueden consultar por separado
aquí.
El siguiente museo a visitar es Skansen, un museo al aire libre muy popular por la gran variedad de cosas que se pueden ver. Entre sus principales atractivos se encuentra un zoológico de animales nórdicos y la recreación de un pequeño pueblo sueco del siglo XIX-XX, ¡con actores que interpretan la vida cotidiana de la época!
Skansen es bastante grande, por lo que muchas personas dedican allí
toda la mañana o incluso el día. Si vais con el
GoCity Stockholm Pass (que también incluye este museo), conviene
moverse un poco rápido para poder visitar otros museos durante la jornada.
Para quienes no dispongan de la tarjeta, los precios de entrada se pueden consultar en la página web oficial del museo.
Una de las calles de Skansen
Continuando por Djurgårdsvägen, la calle principal de la isla, llegamos al Museo ABBA (ABBA The Museum), dedicado al famoso grupo sueco que saltó a la fama tras ganar el Festival de Eurovisión 1974 con la canción Waterloo. ABBA —acrónimo de los nombres de sus cuatro integrantes: Agnetha, Björn, Benny y Anni-Frid— lanzó más de 20 discos y es conocido tanto por sus canciones como por sus icónicos trajes y espectáculos. Nosotros no entramos, ya que no está incluido en el GoCity Stockholm Pass y preferimos priorizar los museos de la tarjeta. Inaugurado en 2013, el museo cuenta con una réplica del estudio de grabación y exposiciones sobre su trayectoria. El precio de la entrada es elevado; en su página web se pueden consultar horarios y comprar entradas.
Por último, para los amantes de los parques de atracciones o quienes viajen con niños, se encuentra el Gröna Lund, el parque de atracciones más antiguo de Suecia, inaugurado en 1883. Este sí está incluido en el GoCity Stockholm Pass.
¿Dónde comer en Djurgården?
Para comer, nos recomendaron el Blå Porten - Restaurang & Café (Djurgårdsvägen 64), justo al lado del Museo ABBA, quizás lo veis anunciado en los carteles de la calle.
Otras atracciones destacables incluidas en el GoCity Stockholm All-Inclusive Pass
SkyView Stockholm. Inicialmente no teníamos pensado visitarlo, pero al ver que es una de las atracciones más populares de Estocolmo decidimos darle una oportunidad. Para llegar, hay que bajarse en la parada de metro Globen (línea verde), situada bajo la isla de Södermalm. El Avicii Arena (antes conocido como Globen), inaugurado en 1989, es el edificio esférico más grande del mundo, con un diámetro de 110 m y una altura de 85 m. Tiene capacidad para 16.000 espectadores y se utiliza para conciertos, galas y eventos deportivos como partidos de hockey sobre hielo.
Aprovechando su gran tamaño, en 2010 incorporaron el
SkyView, unas cápsulas similares a las del London Eye que suben hasta la parte más alta del edificio. Nuestra experiencia fue algo decepcionante, ya que las vistas no son espectaculares debido a la distancia de los lugares más emblemáticos de Estocolmo, como
Gamla Stan o
Djurgården. En definitiva, si tenéis el
GoCity Stockholm Pass, está bien, pero no recomendaríamos pagar la entrada por separado, ya que es bastante cara. Los
horarios y precios actualizados están disponibles en su
web oficial.
Stockholm Highlights Boat Tour. Se trata de un tour en barco de dos horas que recorre las aguas del lago Mälaren, ofreciendo vistas de varias islas. Nosotros lo hicimos y resultó entretenido, con panorámicas destacadas del Ayuntamiento y del Gröna Lund, entre otros lugares.
Parque de atracciones Gröna Lund visto desde el barco
Royal Djurgården Boat Tour (1 hour). Este pequeño crucero rodea únicamente la isla de Djurgården y tiene una duración de una hora, siendo ideal para quienes no dispongan de tiempo para el tour anterior.
Boat Tour to Drottningholm Palace. Este tour en barco te lleva al Palacio de Drottningholm, residencia de la realeza sueca y Patrimonio de la Humanidad desde 1991. Dado que el palacio se encuentra lejos del centro, el barco es la forma más práctica de llegar.
Estos tours no requieren reserva previa: basta con acudir el mismo día por la mañana al muelle de salida y reservar las entradas mostrando el GoCity Stockholm Pass o abonando su precio. Hay varios puestos de distintas empresas que realizan estos viajes; los incluidos en el pase corresponden a la compañía Stromma.
Más alternativas en Estocolmo
La decoración de las estaciones de metro. Algunas estaciones de metro de Estocolmo no solo son profundas, lo que les da aspecto de grutas, sino que también funcionan como auténticas galerías de arte. Cada estación fue diseñada por artistas locales, con estilos muy variados; algunas incluso incluyen elementos que parecen ruinas romanas, aunque en realidad son creaciones artísticas.
Nosotros aprovechamos la tarjeta SL Access de 24 horas, que compramos el primer día, para visitar algunas de las estaciones más llamativas. La que más nos impresionó fue T-Centralen (líneas azul, verde y roja), ambientada como si estuvieras bajo el mar. Otras estaciones destacadas fueron: Tekniska Högskolan y Stadion (línea roja); Fridhemsplan, Solna Centrum, decorada con un rojo intenso, y Kungsträdgården (línea azul), con toques que nos recuerdan a Gaudí.
Estación de metro T-Centralen
Buenas noches. Acabo de regresar de un viaje a Estocolmo donde he pasado 4 días y he utilizado la información que dais en vuestro blog. Quiero agradeceros el esfuerzo y deciros que me ha sido de gran utilidad. Me gustaría destacar vuestras recomendaciones a la hora de visitar las distintas islas que componen la ciudad que me han servido de gran ayuda en la organización y aprovechamiento del tiempo de mi corta estancia.
ResponderEliminarHola Araceli! Muchas gracias por tu comentario!! Espero que hayas disfrutado de tu viaje y nos alegra haberte servido de ayuda, un saludo! :)
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