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Artículo actualizado en: 2026-01-06T10:56:37Z

Oxford

Al oír hablar de Oxford, es casi inevitable que pensemos en la Universidad de Oxford. Y no es para menos: esta ciudad, situada en el condado de Oxfordshire y con unos 165.000 habitantes, tiene el privilegio de albergar la universidad más antigua del Reino Unido, fundada en 1096, y la quinta más antigua del mundo. En la actualidad, la Universidad de Oxford cuenta con aproximadamente 26.000 estudiantes y alrededor de 15.000 empleados. La propia ciudad de Oxford también posee una larga historia, ya que aparece documentada por primera vez en el año 912. Su nombre procede del inglés antiguo y significa “vado de los bueyes”.

Su cercanía a Londres convierte a esta ciudad universitaria en un destino habitual para excursiones de un día. Se encuentra a casi 100 kilómetros de la capital y es posible llegar en tren —normalmente desde la estación de Paddington— en alrededor de una hora y cuarto. También se puede viajar en autobús, generalmente desde London Victoria, aunque el trayecto suele ser algo más largo que en tren. Otra opción es el coche, aunque, según nos comentaron, aparcar en Oxford resulta bastante complicado, por lo que conviene evitarlo si es posible.

Dado que la ciudad es relativamente pequeña, las opciones para organizar un itinerario son muy variadas, por lo que no es imprescindible seguir el orden que recomendamos aquí. De hecho, el recorrido final suele venir condicionado por los horarios limitados de visita que tienen algunos colleges.

Breve información sobre la Universidad de Oxford y sus colleges

En Oxford existen dos universidades principales: la Universidad de Oxford y la Oxford Brookes University, además de varias instituciones de educación superior de menor tamaño. En esta sección nos centraremos en la Universidad de Oxford, la más antigua y conocida, cuya estructura se basa en los colleges.

La Universidad de Oxford no cuenta con una fecha oficial de fundación, aunque se sabe que la enseñanza comenzó hacia 1096, cuando maestros y estudiantes se reunían en la ciudad para debatir materias como teología, filosofía y retórica, ya que muchos de los primeros docentes eran clérigos. Con el paso del tiempo se fueron creando los colleges, instituciones con una doble función: actúan como residencias universitarias y como centros docentes donde los estudiantes reciben tutorías personalizadas y los investigadores desarrollan su trabajo. Todos los alumnos pertenecen a la universidad y a un college, lo que genera una comunidad académica muy marcada. Además, los colleges ofrecen alojamiento, comidas y un entorno social activo, con numerosos eventos, clubes y actividades, fomentando la diversidad de estudiantes de distintos países y carreras.

Oxford mantiene tradiciones singulares: los exámenes se realizan de forma anónima, identificando al estudiante con un código en lugar de su nombre, y se aplican sistemas de corrección y moderación para garantizar la objetividad. Además, durante las pruebas los alumnos deben vestir el llamado sub fusc, que incluye toga negra, birrete y atuendo formal, reforzando el carácter histórico y ceremonial de la institución. Casi todos los colleges tienen un patio interior de césped (“quad”), y en la mayoría de ellos está prohibido pisarlo salvo en ocasiones especiales.

El remo es uno de los deportes más emblemáticos de Oxford y Cambridge, con la célebre Boat Race que enfrenta a ambas universidades desde 1829 y que se celebra de forma anual desde 1856. Cada college cuenta con su propio club y embarcaciones. Entre las anécdotas más curiosas destaca que Stephen Hawking, durante sus años en Oxford, fue timonel del equipo de remo de University College, conocido por su estilo arriesgado al dirigir la embarcación.

La universidad y sus colleges reciben financiación tanto pública como privada, procedente del Estado, de las matrículas de los estudiantes, de donaciones —principalmente de antiguos alumnos— y de las rentas de propiedades en alquiler. Un curso cuesta unas 9.000 libras anuales. Los colleges, que en el pasado estaban segregados por sexo, hoy son todos mixtos en Oxford, mientras que en Cambridge aún existen dos femeninos: Newnham y Murray Edwards. Otra curiosidad es que casi todos los colleges cuentan con su propia capilla, generalmente de tradición anglicana.

Oxford gira en torno a su universidad, pero los edificios centrales no destacan especialmente por su estética y suelen pasarse por alto en las visitas; lo verdaderamente relevante es la historia que representan. La Universidad de Oxford cuenta con alrededor de 69 premios Nobel vinculados a ella y nada menos que 28 primeros ministros británicos estudiaron en sus aulas, entre ellos Margaret Thatcher, Tony Blair, David Cameron, Theresa May y Boris Johnson. También pasaron por Oxford figuras como el expresidente estadounidense Bill Clinton; el físico Stephen Hawking —nacido en la propia ciudad—; el escritor J. R. R. Tolkien, que estudió en el Exeter College y más tarde fue profesor en la universidad; Lawrence de Arabia, que cursó historia y arqueología en el Jesus College; así como Oscar Wilde y T. S. Eliot. Incluso científicos como Albert Einstein y Erwin Schrödinger estuvieron vinculados como visitantes, y actores como Hugh Grant o Emma Watson estudiaron allí. En 1989, la reina Sofía de España fue nombrada Honorary Fellow en el Exeter College, que además creó la Queen Sofía Junior Fellowship para jóvenes investigadores en literatura española contemporánea.

Tradicionalmente, Oxford ha destacado más en humanidades, medicina y teología, mientras que Cambridge suele percibirse como más fuerte en matemáticas, física y ciencias naturales. El prestigio de Oxford también influye en la vida cotidiana: la ciudad resulta cara para vivir, en gran parte porque la mayoría de los pisos están destinados a estudiantes, lo que provoca escasez de vivienda. De hecho, Oxford presenta una de las peores relaciones entre el precio de la vivienda y los salarios —el denominado affordability ratio— de todo el Reino Unido.

¿Qué ver en Oxford?

Nada más entrar en el centro, nos daremos cuenta de que estamos en una ciudad encantadora. En verano se llena de turistas —está en el top tres de ciudades inglesas más visitadas junto a Londres y Cambridge— y, si tenéis suerte y sale el sol, se crea un ambiente ideal para pasar un día en ella.

Oxford cuenta con hasta 39 colleges, que constituyen, sin duda, lo más atractivo para visitar en la ciudad. De entre todos ellos, el primero que visitaremos será el Christ Church College, fundado en 1525. Es el más grande de Oxford y uno de los más famosos, ya que de él han salido 13 primeros ministros británicos y varios premios Nobel.

El acceso se realiza cruzando su torre, la Tom Tower, que recibe su nombre de la campana que alberga, conocida como Great Tom. La torre fue diseñada por el arquitecto Christopher Wren y construida en 1681. La peculiaridad de esta campana es que suena todos los días 101 veces —en referencia a los 101 estudiantes que tenía la universidad en sus orígenes, en el siglo XVII— a las 21:05, un horario que equivale a las 21:00 que tenía antiguamente Oxford. Aunque en 1852 se adoptó oficialmente el horario GMT (Greenwich Mean Time), el Christ Church College decidió conservar su hora tradicional, cinco minutos anterior a la de Greenwich. Estas campanadas servían antiguamente como señal para que los estudiantes regresaran al college antes del cierre nocturno de sus puertas.

También es uno de los colleges más ricos de la ciudad, con una gran dotación y numerosas propiedades, incluido un prado llamado Christ Church Meadow, donde pastan vacas de la raza Old English Longhorn. Según la leyenda, los trabajadores de Christ Church ordeñaban vacas cada mañana para proporcionar leche fresca a los profesores y fellows, aunque hoy en día eso ya no sucede; quizás sí ocurría en tiempos pasados.
 
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Tom Quad en el Christ Church College

Tras atravesar la torre, llegamos al patio central, conocido como Tom Quad por su forma cuadrangular. Este espacio está rodeado por los edificios donde residen los miembros de la dirección y la administración de la catedral, así como por la propia capilla, que es también la catedral de la ciudad de Oxford; por ello, este college es el único de la ciudad que alberga una catedral dentro de sus instalaciones, además de tratarse de una de las más pequeñas de Inglaterra.

La iglesia original comenzó a construirse en torno a 1120, y se fue desarrollando a lo largo de ese siglo. El conjunto cuenta también con la Christ Church Picture Gallery, una galería de pago que alberga obras de artistas como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Alberto Durero, Rafael o Rubens, entre otros.

Además de la catedral, el gran atractivo del college es el Great Dining Hall, que sirvió de inspiración para recrear el Gran Comedor de Harry Potter. Este salón, junto con otros escenarios, fue reproducido en el Warner Bros Studio Tour London para el rodaje de las películas de la saga. Para los aficionados a las aventuras del joven mago, conviene señalar que en Oxford existen varios lugares donde se filmaron distintas escenas.

En el Great Dining Hall los estudiantes de este college desayunan, comen y cenan a diario, mientras que los profesores lo hacen en la high table, una mesa central elevada situada en uno de los extremos de la sala. Las escaleras que preceden al salón, conocidas como staircase hall, también fueron utilizadas como escenario para rodar algunas escenas de Hogwarts en Harry Potter.

Eso sí, no esperéis que sea tan grande como se muestra en las películas, ya que en realidad es bastante más pequeño, aunque el ambiente resulta muy similar. La visita puede realizarse mediante una visita guiada o con audioguía en varios idiomas, entre ellos el español, en un recorrido autoguiado. Los horarios cambian según el día y la época del año, y los precios también varían en función del día de la semana, siendo además bastante elevados; toda esta información puede consultarse en su página web.

Antes de reservar, recomendamos echar un ojo a esta página donde se indican los horarios en los que el Great Hall y la catedral permanecen cerrados, ya que pueden estar en uso por los propios estudiantes del college o cerrados por vacaciones. Por ejemplo, entre semana el hall suele cerrarse de 12:00 a 14:00, y los sábados de 10:30 a 14:00, coincidiendo con las horas de comida de los estudiantes. Una vez confirmado que todo estará abierto en el horario deseado, ya se puede proceder con la reserva.

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Great Dining Hall dentro del Christ Church College

A continuación pasaremos por el Ayuntamiento de Oxford (Oxford Town Hall), un edificio de estilo victoriano de finales del siglo XIX, construido sobre otros dos ayuntamientos anteriores de los siglos XII y XV. Su construcción costó unas £100.000, una suma considerable para la época. En su interior se encuentra el Museo de Oxford (Museum of Oxford), dedicado a la historia de la ciudad y que alberga una amplia colección de objetos y reliquias.

Entre sus piezas destacan pertenencias de Alice Liddell, la niña que inspiró a Lewis Carroll para escribir Alicia en el país de las maravillas, como explicamos al final del artículo, así como instrumentos utilizados por Alexander Fleming para cultivar el hongo Penicillium, con el que descubriría la penicilina y sus propiedades antibacterianas en 1928. Aunque el hallazgo tuvo lugar en el Hospital St Mary de Londres, fue un equipo de la Universidad de Oxford el que desempeñó un papel clave en el desarrollo de los fármacos derivados de dicho hongo.

El museo es de acceso gratuito, aunque se recomienda una donación de £5, y abre de lunes a sábado de 10:00 a 17:00. En determinadas ocasiones también es posible visitar algunas de las salas del propio ayuntamiento, como la Court Room o la Council Chamber; para ello, conviene preguntar directamente cuando se esté allí.

Tanto el Christ Church College como el Ayuntamiento se encuentran en la calle St Aldate's, donde encontraremos la emblemática tienda de Alice’s Shop, inspirada en los libros de Lewis Carroll; antes de que Harry Potter alcanzara su fama mundial, los libros de Alice eran probablemente los más emblemáticos de Oxford.

La siguiente parada es Carfax, el principal punto de encuentro en Oxford y un cruce de las calles más importantes del centro. En el corazón de esta plaza se alza la Torre Carfax (Carfax Tower), construida en el siglo XIII y lo único que se conserva de la antigua iglesia de St Martin. Uno de los atractivos de la torre es subir a su cima, ya que con sus 23 metros de altura ofrece una vista panorámica de toda la ciudad. La torre está abierta al público en verano (hasta octubre) de 10:00 a 17:30 y en invierno hasta las 15:30. Junto a ella todavía se conserva una clásica cabina de teléfono roja londinense, que se ha querido mantener como recuerdo, ya que este tipo de cabinas prácticamente ha desaparecido del centro de la ciudad.

Una de las calles que parte del cruce de Carfax es Cornmarket Street, una de las más céntricas y concurridas de Oxford. En el número 24 se encuentra la casa más antigua de la ciudad, construida en entramado de madera. Data de finales del siglo XIV y constituye uno de los ejemplos mejor conservados de la arquitectura medieval en Oxford.

De camino a la siguiente parada, podéis pasar por The Covered Market, creado en 1774 para reunir en un solo lugar cubierto todos los puestos de venta que antes estaban dispersos por las calles de Oxford. Hoy conserva su encanto histórico y alberga una gran variedad de puestos de alimentación, flores, souvenirs y artesanía local.

A tan solo cinco minutos a pie se encuentra Radcliffe Square, una plaza peatonal dominada por la imponente Radcliffe Camera, uno de los edificios más emblemáticos de Oxford y protagonista habitual de sus postales y fotografías. Este elegante edificio de planta circular y estilo palladiano forma parte de la Bodleian Library y funciona como sala de lectura para estudiantes e investigadores de la universidad, por lo que normalmente no está abierto al público general, aunque ocasionalmente se puede visitar con visitas guiadas. Fue construido entre 1737 y 1749 y recibe su nombre de John Radcliffe, médico de los reyes Guillermo III y María II, quien estudió en Oxford y, tras su muerte, legó gran parte de su fortuna a la universidad, contribuyendo así a la creación de este magnífico edificio.
 
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Radcliffe Camera

De esta plaza sale un callejón llamado St Mary's Passage, donde hay una puerta ornamentada de madera con un picaporte con forma de cabeza de león que, según dicen, inspiró el armario de Las Crónicas de Narnia (The Chronicles of Narnia) de C.S. Lewis, incluida la farola que ven los niños cuando salen del armario.

A un lado de Radcliffe Square se encuentra la iglesia de Santa María (Church of St Mary the Virgin), otro edificio emblemático de Oxford. Sus orígenes datan del siglo XIII, con la torre construida en el XIV, y ha sufrido varias remodelaciones y ampliaciones a lo largo de los siglos, incluida la reforma del siglo XVI. Su torre, de aproximadamente 58 m, es la más alta del casco antiguo, y la normativa municipal impide que los edificios del centro histórico superen determinadas alturas, lo que permite mantener intacto el característico skyline de Oxford. Merece la pena subir a lo alto para disfrutar de las vistas de la ciudad, conocida como «la ciudad de las agujas soñadoras» (the City of Dreaming Spires), un apelativo que hace referencia al característico perfil de sus numerosas torres de estilo gótico. En su página web podéis ver los horarios y precios para subir a la torre.

Sin embargo, el acceso a la iglesia sigue siendo gratuito, y en su interior destacan sus preciosas vidrieras. Como iglesia anglicana, no hay imágenes de santos; la decoración se centra en figuras de sabios y escenas bíblicas. Recordemos que, tras la Reforma iniciada por Enrique VIII, la iglesia se separó del catolicismo. Más adelante, durante el reinado de la reina María I (“María la Sanguinaria”), que era católica, varios sacerdotes anglicanos fueron juzgados por herejía: uno de estos juicios tuvo lugar en esta iglesia, mientras que otros terminaron con la ejecución de los acusados fuera del templo.

En el lado opuesto a la iglesia encontramos la Biblioteca Bodleiana (Bodleian Library). Se trata de un conjunto de 26 bibliotecas pertenecientes a la Universidad de Oxford y uno de los centros de investigación académica más importantes de Europa. Su nombre proviene de Thomas Bodley, quien proporcionó una gran cantidad de libros para su inauguración en 1602. Hoy en día, la Bodleian alberga más de 13 millones de libros y otros materiales, con aproximadamente 176 km de estanterías y 2.500 asientos de lectura. Gracias a su derecho de depósito legal, la biblioteca recibe una copia de todos los libros publicados en el Reino Unido, lo que convierte sus sótanos en un tesoro bibliográfico único. Además, su atmósfera histórica y sus impresionantes salas de lectura han servido como escenario de la Biblioteca de Hogwarts en las películas de Harry PotterSe puede visitar de forma gratuita el patio interior, mientras que el acceso a las salas de la biblioteca requiere entrada de pago.

Justo al lado de la biblioteca se encuentra la llamada Divinity School, un edificio del siglo XV de la Universidad donde antaño se impartían clases y se realizaban exámenes orales de teología. Lo más impresionante es su techo gótico, construido en 1480, decorado con los escudos de armas de quienes contribuyeron económicamente a su construcción. Es posible que os resulte familiar, ya que este espacio sirvió como escenario de la enfermería de Hogwarts en Harry Potter.

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Divinity School

Existen varios tours en inglés para visitar la Bodleian Library y la Divinity School, que varían en precio y duración. En verano suelen llenarse rápidamente, por lo que es recomendable reservar con antelación si no se quiere quedar sin plaza. La Bodleian Library solo se puede visitar con guía como parte de un tour: hay opciones de media hora, que incluyen únicamente la Duke Humfrey Library —la más impresionante de las 26— y la Divinity School; de una hora, que abarca más salas de la universidad; y de una hora y media, que permite visitar aún más dependencias. Sin guía, únicamente se puede acceder a la Divinity School por £2,5, con audioguía incluida.

También en Radcliffe Square, justo frente a la Radcliffe Camera, se encuentra el impresionante All Souls College, aunque no se puede acceder directamente desde la plaza, ya que su entrada principal está en la calle High Street. Destacan especialmente sus torres góticas, conocidas como Hawksmoor Towers, y el reloj solar situado en la fachada de la Codrington Library, diseñado por el célebre arquitecto Christopher Wren en 1658 durante su estancia en el college.

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All Souls College

All Souls es uno de los colegios más elitistas y ricos de Oxford, y el único que no tiene estudiantes de licenciatura. Está compuesto únicamente por Fellows —profesores, investigadores o académicos— y se caracteriza por su acceso extremadamente selectivo. Antiguamente, los fellows que deseaban alojarse en el college debían aprobar un examen famoso por su dificultad: el All Souls Prize Fellowship Examination, también conocido como The World’s Hardest Exam. Durante muchos años, el examen incluía una única pregunta, conocida como “The One-Word Essay Paper”, en la que se daba una palabra como “milagro” o “agua” y el candidato debía escribir un ensayo de cuatro horas sobre ella. En este enlace tenéis la lista de las palabras de cada año, para los que tengan curiosidad. Se dice que es el examen más difícil del mundo después del keju, el histórico examen imperial chino para acceder a la administración del estado. Cada año se elegían hasta dos ganadores, quienes se convertían en Prize Fellows durante siete años, con salario y derechos como miembros del college.

A partir de 2010, el formato cambió: ahora consta de cuatro exámenes de tres horas cada uno (dos generales y dos específicos). En los papeles generales pueden aparecer preguntas como “¿Puedes amar a alguien si no le respetas?” o “¿Por qué África ha obrado tan mal económicamente?”. Solo entre 1 y 2 candidatos de aproximadamente 50 aspirantes logran ingresar cada año, convirtiéndose automáticamente en miembros de la junta que administra el college, y permanecen en él hasta siete años, con un estipendio anual de unas 15.000 libras.

Como curiosidad, el escritor español Javier Marías fue profesor en la Universidad de Oxford entre 1983 y 1985, impartiendo clases de literatura española. De hecho, su novela “Todas las almas” (All Souls en inglés) está ambientada en un college de Oxford y toma inspiración de su experiencia allí.

El college se puede visitar de forma gratuita únicamente entre las 14:00 y las 16:00, excepto los sábados, cuando permanece cerrado. Durante la visita solo están accesibles la capilla y el patio principal.

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Patio del All Souls College con la Radcliffe Camera al fondo

Muy cerca de estos edificios, seguramente habremos pasado por el Sheldonian Theatre, un espacio donde se celebran numerosos actos y ceremonias de la Universidad de Oxford, además de conciertos. De hecho, el famoso compositor alemán Händel ofreció aquí conciertos de órgano. Sus orígenes se remontan a 1664, y su diseño es obra de Christopher Wren, arquitecto que hemos mencionado anteriormente. No obstante, el teatro recibe su nombre de Gilbert Sheldon, quien era rector de la universidad en aquella época. El edificio presenta dos fachadas muy distintas: una frontal, plana, y otra circular, la más conocida, que se puede contemplar desde Broad Street, junto al Museum of the History of Science.

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Sheldonian Theater

También, en esta misma zona, se encuentra una de las imágenes más emblemáticas de la ciudad: el Hertford Bridge, más conocido como el Puente de los Suspiros (Bridge of Sighs) por su parecido con el famoso puente de Venecia. Fue construido en 1913 para conectar las partes antiguas y nuevas del Hertford College. Una leyenda local afirma que su nombre proviene de que los estudiantes solían acudir al puente con sus parejas para disfrutar de una velada romántica, y cuando debían marcharse al cerrar los colleges por la noche, suspiraban de amor al tener que separarse.

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Hertford Bridge o el Puente de los Suspiros

Un último college que visitamos fue el Balliol College, con un precio de entrada de £6 para adultos y £3 para estudiantes. Lo especial de este college es que es el más antiguo de Oxford, fundado en 1263, y originalmente se caracterizaba por acoger a estudiantes con dificultades económicas, aunque esta función fue cambiando con el paso de los años. El recorrido comienza en el jardín principal y termina en el comedor, que solo está abierto a visitas entre las 14:00 y las 16:00. Su comedor recuerda bastante al del Christ Church College, aunque resulta quizá menos impresionante si se ha visitado primero aquel.

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Balliol College
Dejando de lado los colleges, otra atracción destacada es el Castillo de Oxford (Oxford Castle & Prison), una fortaleza normanda construida en 1071 por el barón Robert D’Oyly, poco después de la invasión normanda de 1066 liderada por Guillermo el Conquistador. Gran parte de lo que se conserva hoy no es original, ya que muchas de las estructuras iniciales del castillo no han sobrevivido.

La visita comienza por la cripta, donde aún se conservan piedras de la construcción original, y continúa por la antigua prisión, levantada en 1785 y que ¡siguió en funcionamiento hasta 1996! Sin embargo, hay constancia de que desde sus inicios el castillo ya albergaba una cárcel, utilizada también como lugar de torturas, especialmente durante el siglo XVI, en tiempos de la Reforma anglicana y la Contrarreforma católica.

Durante gran parte de su historia, la prisión estuvo gravemente sobrepoblada: en cada celda podían llegar a meter hasta cinco personas, ya que incluso por un pequeño hurto se podía acabar encarcelado. En épocas de extrema pobreza, los robos eran frecuentes. Las condiciones eran deplorables: apenas contaban con un cubo para las necesidades, otro para lavarse y una única fuente de luz. Un detalle curioso es que los presos debían pagar una tasa para financiar los servicios de la cárcel, de modo que quienes tenían más recursos podían acceder a celdas más amplias y cómodas. Tal fue el caso de Mary Blandy, encarcelada en 1751 por envenenar a su padre, que le prohibía casarse con el amor de su vida; su celda se reconoce fácilmente durante la visita.

Con semejante pasado, no sorprende que el castillo tenga fama de ser uno de los lugares más embrujados de Oxford, y muchos aseguran haber visto fantasmas o presencias extrañas en su interior.

La siguiente parada es la Torre de San Jorge (St. George’s Tower), a la que se accede tras subir 101 escalones. Construida en 1071 como torre de vigilancia del castillo normando, es uno de los edificios más antiguos de la ciudad y de lo poco que queda de la estructura original.

En lo alto ondea una gran bandera de Inglaterra, con la cruz roja de San Jorge sobre fondo blanco, y desde allí se disfrutan excelentes vistas de los principales monumentos de la ciudad —como la Bodleian Library, el Christ Church College o Carfax—, del skyline de Oxford y de todas las agujas de sus torres góticas mencionadas anteriormente. Desde la torre también se aprecia que el casco antiguo es relativamente pequeño, rodeado de extensas zonas verdes y bosques que realzan aún más la belleza de Oxford.

Más alternativas en Oxford

Hasta aquí hemos cubierto lo que se puede ver en un día, más o menos, según el tiempo que os guste dedicar a cada lugar. Si pasáis un fin de semana en la ciudad o volvéis en otra ocasión, podéis completar la visita con algunas de las siguientes opciones:

➤Si os habéis quedado con más ganas de colegios, otro muy famoso aparte de los tres que hemos comentado anteriormente es el Magdalen College, fundado en 1458 y por el que pasó el escritor irlandés Oscar Wilde. Para distinguirlo del college de Cambridge con el mismo nombre, en Oxford se pronuncia aproximadamente “Modelen College” en lugar de “Magdalen”. Este es otro ejemplo de la histórica rivalidad entre Oxford y Cambridge. Su patio central es como de cuento, precioso, rodeado de un pasillo cuadrangular cuyas puertas llevan directamente a las habitaciones de los estudiantes. El comedor o Great Hall es también impresionante, muy parecido a los de los otros colleges, con los cuadros de gente importante en su historia, como presidentes y miembros famosos. Los precios y horarios los podéis encontrar en su página web. Junto a este colegio hay un gran parque llamado The Grove que suele estar frecuentado por ciervos, por si queréis pasaros a verlos.

➤Junto al Magdalen College podéis visitar también el Jardín Botánico de la Universidad de Oxford (University of Oxford Botanic Garden), el más antiguo del Reino Unido, creado en 1621. Aquí podéis ver sus horarios y precios.

Punting. Aunque no es tan famoso como en Cambridge, aquí en Oxford también se practica mucho. Consiste en pasear en una embarcación llamada punt, similar a una góndola, que se impulsa con una pértiga sobre el río. En Oxford este río es el Támesis, aunque en su paso por la ciudad recibe el nombre de Isis. Las barcas se pueden alquilar en el Magdalen Bridge, junto al Jardín Botánico, y una hora cuesta alrededor de 30 libras. 

Precisamente en un paseo en punt en 1862, el escritor y matemático Lewis Carroll —que vivía, estudiaba y enseñaba matemáticas en Christ Church College— encontró la inspiración para su célebre obra Alicia en el País de las Maravillas (Alice's Adventures in Wonderland). Durante aquella excursión por el río, Carroll acompañaba a un sacerdote y a las tres hijas de su amigo y decano de la Christ Church, Henry Liddell. A petición de una de ellas, la pequeña Alice Pleasance Liddell, les narró una historia titulada Las aventuras de Alicia bajo tierra (Alice's Adventures Under Ground), en la que una niña seguía a un conejo con reloj hasta perderse en su madriguera.

El Museo Ashmolean (Ashmolean Museum) es un museo dedicado al arte y la arqueología, y tiene el honor de ser el primer museo universitario del mundo y el primer museo público del Reino Unido. Se trata, por tanto, de una institución histórica y del museo más emblemático de Oxford. El edificio fue construido en 1682 para albergar la colección, que se inauguró oficialmente en 1683. Su origen se debe al político y anticuario Elias Ashmole, quien donó su colección privada a la Universidad de Oxford, dando así nacimiento al museo. En la actualidad, el Ashmolean cuenta con 77 salas que albergan una enorme variedad de objetos arqueológicos y artísticos de distintas épocas y culturas. La entrada es gratuita, aunque según el día es recomendable reservar previamente, y el museo abre todos los días de 10:00 a 17:00.

➤El Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford (Oxford University Museum of Natural History), inaugurado en 1855, es uno de los lugares más interesantes de la ciudad y su entrada es gratuita. Entre sus numerosas colecciones científicas, el objeto más famoso es sin duda el dodo, el ave no voladora endémica de las islas Mauricio que se extinguió a finales del siglo XVII. El museo exhibe un ejemplar reconstruido a partir de huesos de varios dodos, una pieza de enorme valor científico e histórico, ya que se trata de uno de los pocos ejemplares completos que existen en el mundo.

¿Dónde tomar algo en Oxford?

El Turf Tavern es uno de los pubs más emblemáticos y con más historia de Oxford. Escondido al final de un estrecho callejón, este local conserva todo el encanto de los lugares auténticos donde disfrutar de una buena pinta. Por sus mesas han pasado personajes célebres: se dice que incluso Bill Clinton estuvo aquí y que, según la leyenda, fumó un porro durante su visita. También se cuenta que el primer ministro australiano estableció en este pub el curioso récord de beberse una pinta en solo 11 segundos.🍺 

¿Dónde dejar la maleta en Oxford?

Si estáis de paso por Oxford y necesitáis un lugar donde dejar las maletas mientras visitáis la ciudad, hay algunas opciones. Muy cerca de la estación se encuentra Central Backpackers Oxford, donde es posible dejar la maleta por £5. Sin embargo, sobre todo en verano, suelen llenarse rápidamente y a menudo cuelgan el cartel de “no aceptamos más maletas”, que fue justo lo que nos pasó a nosotros.

Por suerte, más arriba en la misma calle conseguimos que nos guardaran las maletas de manera gratuita en el Eurohotel, como un favor, ya que no cuentan con un servicio de almacenamiento formal. En este caso, confiar en ellos es decisión de cada uno, porque no ofrecen recibo ni comprobante alguno, dado que no se trata de un servicio oficial de pago.

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