Artículo actualizado en: 2023-12-27T12:49:28Z

Rothenburg ob der Tauber

Hoy visitamos Rothenburg ob der Tauber, para muchos el pueblo más bonito de Alemania. Cerca de 11.200 habitantes viven en él y está ubicado en la región de la Franconia Media (Mittelfranken), perteneciente al estado federado de Baviera (Bayern). El nombre principal es Rothenburg, mientras que la parte de “ob der Tauber” proviene de que se encuentra en una colina situada sobre el valle del río Tauber.

Rothenburg destaca por ser un pueblo con un casco antiguo precioso, rodeado de una muralla y torres medievales muy bien conservadas de cuando la ciudad fue una ciudad imperial libre. Forma parte de la llamada Ruta Romántica (Romantische Straße), una ruta creada en los 50 de 410 kilómetros que pasa por varios pueblos de Baviera y Baden-Württemberg, desde Wurzburgo hasta el Castillo de Neuschwanstein, y este es uno de los platos fuertes.

¿Cómo llegar a Rothenburg ob der Tauber?

Se puede llegar en transporte público, en los trenes de la Deutsche Bahn, la empresa de ferrocarriles alemana. Sin embargo, para lo turístico que es el pueblo, las conexiones no son las mejores. Podéis mirar los horarios y trayectos en la web de la Deutsche Bahn, poniendo en origen desde donde salgáis, y destino “Rothenburg ob der Tauber”.

Para viajar por Baviera, ya sabéis que la fórmula para ahorrar es comprar el Bayern-Ticket, un billete que te permite usar tantos trenes regionales como quieras durante un día, válido para una o más personas, hasta un máximo de 5. Este se puede comprar por internet o en las estaciones de trenes.

Mucha gente prefiere ir en coche, aunque en este caso lo complicado es aparcar. Hay bastantes aparcamientos, pero conviene no llegar muy tarde ya que las plazas son limitadas.

¿Qué ver en Rothenburg ob der Tauber?

Partiremos desde la estación de trenes. Desde aquí vamos a caminar unos 10 minutos hasta la puerta más cercana de entrada a la ciudad amurallada, la Röderbastei, junto con su correspondiente torre, Röderturm. Esta es la única a la que se puede subir y apreciar mejor los límites de la ciudad, divisar las otras torres y ver los tejados de las casas tan típicos de esta zona. No siempre está abierta, suele abrir solo en verano e incluso, a veces, únicamente en fin de semana, de 11 a 14h, y el precio es de 2,5€ por persona.

En vez de tomar la calle de la Röderturm, vamos a girar a la izquierda, por la Neugasse, hasta llegar al Plönlein, el lugar más fotografiado de la ciudad y que, sin duda, habremos visto alguna y otra vez en guías de Alemania 📸. Se conoce como Plönlein a la plaza, la cual incluye la casa de entramado de madera ligeramente torcida en el medio, y dos torres a los lados: la de la izquierda recibe el nombre de Siebersturm y separa el casco antiguo del barrio del hospital que surgió a finales de la Edad Media; a la derecha, un poco más al fondo, la Kobolzeller Turm, por la que se sale de la ciudad hacia el valle del Tauber.

rothenburg ob der tauber que ver
Plönlein

Sacar una foto del Plönlein sin apenas gente es casi tarea imposible, pues las hordas de turistas y tours se aglomeran aquí constantemente. Tanto esta plaza como Rothenburg en general han servido de inspiración para varias películas; por ejemplo, a Walt Disney, para crear el pueblo de Pinocho en su película de 1940.

A continuación, tiramos calle arriba tranquilamente, pues la Schmiedgasse es la principal arteria de la ciudad, es una de las calles comerciales con más ambiente. Aquí encontraremos tiendas de todo tipo, a nosotros nos llamaron la atención “Der Kleine Weihnachtsladen”, sobre la navidad y artículos decorativos y, un poco más arriba, la “Waffenkammer”, donde venden objetos de la Edad Media, sobre todo armas y vestimentas.

Llegamos al fin a la Plaza del Mercado (Marktplatz), el centro neurálgico de Rothenburg y lugar de celebración de los principales eventos que tienen lugar en la ciudad, como los mercadillos de navidad. Son varios los edificios que rodean la Plaza del Mercado, pero el principal es el Ayuntamiento (Rathaus), situado a mano izquierda según hemos subido. Tiene la peculiaridad de que consta de dos partes unidas: el edificio blanco de estilo gótico del siglo XIV, el original, en el que se encuentra la Torre del Ayuntamiento (Rathausturm), y otro renacentista construido en 1578, cuya fachada principal da a la Plaza del Mercado. Están conectadas por dentro, aunque también están separadas por un patio.

rothenburg alemania que ver y hacer
Plaza del Ayuntamiento durante los mercadillos de navidad

Si no tenéis claustrofobia ni vértigo recomendamos subir a la torre de 170 metros de altura, pues desde lo alto se tienen vistas panorámicas de toda la ciudad, de su muralla, y del valle del Tauber. Decimos lo de la claustrofobia porque las escaleras se van haciendo más angostas a medida que vamos subiendo. Además, son las mismas para ambos sentidos, por lo que hay muchas veces que esperar en descansillos a que baje gente antes de poder seguir. Dada la gran cantidad de visitantes que hay, han puesto dos semáforos para regular el acceso. Uno al principio, de tal manera que hasta que no está en verde no te permiten empezar la subida, y otro al final, en el último tramo de escalera, puesto que en la plataforma no caben más de 15-20 personas como muchísimo. Curiosamente se paga arriba del todo, el precio es de 2,5€. Para subir a la torre tenéis que entrar por la entrada principal del edificio renacentista, es decir, el que da directamente a la Plaza del Mercado.

que ver en rothenburg ob der tauber
Vistas de Rothenburg desde la Torre del Ayuntamiento

Además del Ayuntamiento, en la Plaza del Mercado destaca el edificio Ratstrinkstube, que antaño sirvió como posada donde los concejales y empleados municipales venían a beber vino y cerveza. Más que por su estructura o arquitectura, lo atractivo es sus tres relojes, uno encima de otro, y una especie de carrillón que tiene lugar a cada hora, de 10 a 22h. No es un carrillón típico como el que podemos ver en Múnich, sino que cuando suenen las campanadas, se abren las dos ventanas que están a ambos lados del reloj y la figura de la izquierda ofrece una copa de vino al de la derecha, quien levanta su copa y bebe. Lo que se representa es una leyenda que cuenta que, durante la guerra de los Treinta Años (1618-1648) que enfrentó a católicos y protestantes en el Sacro Imperio Romano Germánico, en 1631 concretamente, la ciudad fue sometida por las tropas católicas del general Tilly. Este decidió hacer una apuesta con el, por aquel entonces, alcalde de la ciudad, Georg Nusch. Si el alcalde conseguía beberse de un trago tres litros y medio de vino, el general liberaría la ciudad y no la saquearía. El señor lo consiguió y, por ende, salvó a la ciudadanía 🍷.

Vamos ahora a ver otra de las torres de la ciudad, la Weißer Turm, construida aproximadamente en el 1200 y que forma parte del primer anillo de murallas medievales. Esta parte de la ciudad fue antiguamente un asentamiento y, por eso, justo detrás de la torre, hay un jardín donde hay lápidas de ciudadanos judíos de Rothenburg que fueron expulsados de la ciudad entre 1933 y 1938 durante el auge del nacionalsocialismo.

que ver y hacer en rothenburg alemania
Torre Weißer Turm

Seguimos recorriendo la ciudad desplazándonos hasta la Iglesia de Santiago (St.-Jakobs-Kirche). Una escultura a la entrada del Apóstol Santiago nos da la bienvenida a la iglesia, y es que uno de los caminos de la red alemana del Camino de Santiago, que parte desde Núremberg, pasa por aquí. Los peregrinos acuden a esta iglesia a sellar su credencial del peregrino para continuar con los 2463 kilómetros que separan a Rothenburg de Santiago de Compostela. La iglesia se terminó de construir en 1484 en estilo gótico y es, actualmente, de culto protestante. Se puede acceder gratuitamente a una pequeña área al final desde donde se puede ver más o menos la iglesia. Si queréis verla al completo y pasear por ella, hay que pagar una entrada de 3,5€, aunque los que lo hagan tendrán la oportunidad de ver el famoso Altar de la Santa Sangre (Heilig-Blut-Altar). Abre a las 10 y, dependiendo de la época del año, cierra más o menos tarde (a las 16, 17 ó 18h).

De aquí vamos a dirigirnos a la puerta de la muralla Burgtor y a salir brevemente del recinto amurallado para ver los jardines del castillo (Burggarten). Realmente ya no existe un castillo, de hecho, el último castillo que hubo en Rothenburg en este lugar se destruyó en 1356 durante un terremoto. Hoy en día, los últimos resquicios de aquella fortaleza son la pequeña capilla Blasiuskapelle y un panel informativo a su lado. La capilla rinde homenaje a los fallecidos en las dos guerras mundiales. La capilla se encuentra rodeada de unos bonitos jardines y, lo mejor, unas vistas del skyline de la ciudad y de todo el valle del Tauber, incluido el famoso puente doble (Doppelbrücke) del siglo XIV, característico por tener dos filas de arcos superpuestas, una encima de otra. Si habéis venido en coche podéis bajar para ver el puente de cerca, y la ciudad de fondo, otra bonita estampa.

Justo enfrente de la capilla hay un memorial a los judíos fallecidos durante pogromo de Rintfleisch de 1298 en el que murieron cerca de 400 judíos. Es otro de los varios monumentos o detalles que nos deja la ciudad en memoria de los habitantes judíos de Rothenburg.

Otra de las cosas imprescindibles que hacer en Rothenburg es dar un paseo por la muralla medieval del siglo XIV (Stadtmauer Rothenburg), la cual recorre casi 4 kilómetros de distancia –solo 2,5 abiertos al público–, cruzando 42 torres, 6 puertas y varias puertas pequeñas de salida para peatones. Recorrerla entera nos puede llevar más de dos horas, así que, según el tiempo que quiera dedicarle cada uno, puede hacer todo el recorrido o simplemente un tramo. Veréis varios sitios por donde subir para iniciar el paseo, los más típicos es donde las torres.

rothenburg ob der tauber turismo
Vistas de la muralla de la ciudad

Por último, nos quedarían por visitar los dos museos principales de la ciudad.

El Museo de Navidad Käthe Wohlfahrt (Käthe Wohlfahrt – Weihnachtsdorf) 🎄. La navidad es uno de los periodos del año más queridos para los habitantes de Rothenburg y por eso encontramos hoy en día un museo y tienda de artículos navideños. Aunque el museo es mucho más que eso, hay paisajes animados, árboles de navidad, montones de chucherías y un sinfín de adornos. Aquí tenéis los horarios y precios.

Y de la navidad, pasamos a los instrumentos de tortura, dos polos totalmente opuestos. El otro museo más visitado de Rothenburg es el Museo del Crimen Medieval (Mittelalterliches Kriminalmuseum) 🔪, centrado en los instrumentos utilizados en la Edad Media para torturar a la gente, las habituales cazas de brujas, el derecho penal, y su evolución desde entonces hasta la actualidad. La visita suele llevar algo menos de una hora. En su web podéis ver los horarios y precios.

Si os sobra tiempo, no dudéis en perderos por el casco antiguo y descubrir cada callejuela, cada rincón y cada torre de la ciudad, casi todas ellas nos dejarán una foto preciosa como esta.

fotos de rothenburg ob der tauber
Calle Herrngasse vista desde cerca de la Burgtor

¿Qué comer en Rothenburg ob der Tauber?

La comida típica de Rothenburg es la comida típica de la región de Franconia (Franken), que es donde nos encontramos, es decir, la misma que encontraremos en Wurzburgo o Bamberg si ya hemos visitado esas ciudades.

Los más habituales son las salchichas de Franconia (fränkische Bratwurst) y el Schäufele, que es muy similar a un codillo de cerdo, servido con el hueso y la corteza, y acompañado de una bola de masa de patata. Además de estos, en los restaurantes también encontraremos otros populares de la región de Baviera, como el Schnitzel –escalope de cerdo empanado– o el Schweinebraten –láminas de cerdo estofadas–. Hay muchos restaurantes por el casco antiguo y por las calles salientes del mismo donde poder probar estos platos, todos más o menos de calidad similar.

En la parte dulce, lo más típico y que veremos en todas las pastelerías de Rothenburg, son las llamadas bolas de nieve (Schneebälle) hechas de masa quebrada y terminadas con azúcar glas, canela u otros tantos ingredientes y sabores. En nuestra opinión, están bien para probarlas una vez, aunque no son algo que nos entusiasmase. Hay varias cafeterías por el casco antiguo donde sentarse tranquilamente a tomar una o pedirlas para llevar, en caso de que haya mucha cola.

No hay comentarios:

Publicar un comentario