Bad Tölz es una pequeña localidad situada a unos 50 kilómetros al sur de Múnich, en el valle del río Isar, el mismo que atraviesa la capital bávara. El Isar divide la ciudad en dos, dejando en la orilla este el casco antiguo, que es la zona más bonita y recomendable para visitar.
¿Cómo llegar a Bad Tölz?
La forma más rápida de llegar a Bad Tölz desde Múnich es en tren. Aunque el tren es el mismo, existen dos tipos de billetes que pueden resultar más económicos según el número de personas que viajen.
La primera opción es el clásico Bayern-Ticket, que permite utilizar de forma ilimitada los trenes regionales dentro de Baviera durante un día. Es válido para trenes regionales y de segunda clase, y tiene un precio fijo para un pasajero que se va incrementando por cada persona adicional, hasta un máximo de cinco viajeros. Los trenes BOB/BRB, que son los únicos que llegan a Bad Tölz, están incluidos en este billete. El Bayern-Ticket se puede comprar online o en las estaciones de tren.
Bad Tölz se encuentra en la zona 5, por lo que la segunda opción es el MVV-Ticket para las zonas M-5. En el mapa de zonas y tarifas del MVV se pueden consultar los detalles de este billete.
Al comparar el MVV-Ticket (M-5) con el Bayern-Ticket, solo resulta más conveniente este último si viajan dos personas; en el resto de los casos, el MVV-Ticket suele ser la mejor opción. Como ya hemos comentado, los trenes son los mismos (BRB), lo único que cambia es el tipo de billete utilizado.
Los horarios de los trenes pueden consultarse en la web de la Deutsche Bahn. El tren sale desde la estación central de Múnich (Hauptbahnhof) con destino a Lenggries.
¿Qué ver en Bad Tölz?
Desde la estación de tren de Bad Tölz, caminaremos por la Bahnhofstrasse y, a la altura de la iglesia Mühlfeldkirche, giraremos a la izquierda. No tiene pérdida: este recorrido nos llevará en unos 15 minutos a pie hasta el centro de Bad Tölz.
La principal atracción del pueblo es la calle Marktstrasse, una vía llena de vida, flanqueada por dos hileras de preciosas casas barrocas pintadas y decoradas con frescos, algo muy característico de esta zona de Baviera, como ya vimos en Oberammergau.
Calle Marktstrasse
Aunque todos los edificios resultan alegres y llamativos, la medalla de oro se la lleva el Marienstift, situado al final de la calle, prácticamente junto al río. Su fachada es sencillamente impresionante. El Marienstift funcionó como residencia de ancianos hasta 2006, cuando tuvo que cerrar porque el edificio ya no cumplía con la normativa antiincendios exigida para este tipo de centros. Desde entonces, alberga tanto espacios residenciales como comerciales.
El edificio Marienstift
En segundo lugar, cabe destacar el antiguo Ayuntamiento (Bürgerhaus, Marktstrasse 48), hoy convertido en el Museo de la Ciudad (Stadtmuseum). Llama especialmente la atención su doble fachada, ya que en origen estaba formado por dos casas independientes que fueron completamente rediseñadas en 1904. No debe confundirse este edificio con el situado un poco más abajo, en Marktstrasse 43, que también ejerció como antiguo Ayuntamiento hasta ese mismo año.
Una vez recorrida la Marktstrasse, os animamos a pasear por las calles paralelas y a visitar la iglesia de Mariä Himmelfahrt, de estilo gótico tardío. Esta parroquia católica fue construida en 1466 sobre el emplazamiento de una iglesia anterior que quedó destruida tras un incendio.
Junto al Marienstift se encuentra el río Isar. En verano resulta muy agradable comprar un helado en alguna de las heladerías de la Marktstrasse y sentarse a descansar a orillas del río.
Desde este punto se pueden ver dos iglesias situadas en lo alto de una colina conocida como el Kalvarienberg, a la que os recomendamos subir. Se trata, sin duda, de otro de los principales atractivos turísticos de Bad Tölz. La subida no es especialmente exigente y se completa en unos 10–15 minutos.
Desde la cima se disfrutan unas magníficas vistas de la ciudad y del río, con los Alpes como telón de fondo.
Vistas de Bad Tölz desde la colina Kalvarienberg
Como ya hemos comentado, en lo alto encontraremos una capilla, la Leonhardikapelle, y una iglesia, la Kalvarienbergkirche, que da nombre a la colina. Os recomendamos entrar en la iglesia barroca —la visita es gratuita—, ya que su construcción es especialmente curiosa: está formada por dos capillas independientes que fueron unidas, dando lugar a una iglesia doble.
Y con esto concluimos nuestro recorrido por la ciudad. En Navidad, Bad Tölz se convierte en uno de los destinos turísticos más populares de la zona gracias a su mercadillo navideño, realmente encantador, que recorre la arteria principal, la Marktstrasse. Por ello, cualquier época del año es buena para visitar Bad Tölz: en verano, cuando todo luce más bonito y se puede disfrutar mejor de la zona del río, o en invierno, con el ambiente de los mercadillos.
Más alternativas en Bad Tölz
Bad Tölz puede visitarse perfectamente en una mañana. Por ese motivo, decidimos ampliar la excursión con una caminata a lo largo del río Isar. En lugar de viajar directamente desde Múnich a Bad Tölz, llegamos en tren hasta Lenggries (atención, en este caso es zona 7 y se necesita un MVV-Ticket más amplio) y desde allí caminamos junto a la orilla del río hasta el pueblo. Existe, de hecho, un camino acondicionado para senderismo y ciclismo que discurre por esta zona. Si el tiempo acompaña, veréis a mucha gente recorriéndolo. El trayecto es de unos 10 kilómetros y nos llevó aproximadamente dos horas a pie.
También puede hacerse el recorrido a la inversa: visitar primero Bad Tölz y después caminar hasta Lenggries. Una ventaja de esta opción es que, a mitad de camino, se encuentra la estación de Obergries, de modo que quien se canse puede tomar el tren de vuelta desde allí. La línea del tren BRB conecta Múnich con Lenggries y realiza parada tanto en Bad Tölz como en Obergries.
Paisaje bávaro con los Alpes de fondo en el camino Lenggries - Bad Tölz
Si viajáis en coche, tanto a la ida como a la vuelta podéis hacer una parada en el Klosterbräustüberl Reutberg, un monasterio que elabora su propia cerveza y comida. Nosotros pedimos Bauerpfandl y Bierkutscher Schnitzel, y todo estaba exquisito. Además, desde este punto se disfruta nuevamente de un paisaje con los Alpes al fondo. Para quienes dispongan de más tiempo, existe la opción de dar un agradable paseo de algo más de media hora hasta el bonito lago Kirchsee, muy frecuentado por locales y nada turístico.




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