Mainz (Maguncia en español) es una ciudad de aproximadamente 200.000 habitantes, capital del estado federado de Renania-Palatinado (Rheinland-Pfalz). Es una localidad con bastante vida, dentro de los estándares alemanes, ya que es una ciudad universitaria y también un lugar de residencia para quienes trabajan en Frankfurt, buscando un ambiente más tranquilo y asequible.
Mainz es ideal para una
excursión de un día si te encuentras en ciudades más grandes como
Frankfurt o
Stuttgart. También es una parada obligada para quienes estén haciendo una
ruta o crucero por el río Rin (Rhein en alemán), el principal río de la ciudad.
La ciudad tiene su origen en tiempos romanos, fundada como campamento militar en el 12 a. C. bajo el nombre de Mogontiacum, aunque la zona ya había estado habitada previamente por pueblos celtas. Mainz fue una de las ciudades más dañadas durante la Segunda Guerra Mundial, con alrededor del 80 % de la ciudad destruida. Como resultado, prácticamente todo lo que vemos hoy está reconstruido.
Mainz se divide en dos zonas principales: la Altstadt, el centro histórico, encantador y acogedor, y la Neustadt, más moderna, con calles amplias, cafeterías, restaurantes y tiendas, perfecta para pasear por la vida urbana de la ciudad. Nosotros nos centraremos en la Altstadt, una zona relativamente pequeña, por lo que no será difícil recorrerla y ver sus principales puntos de interés en un solo día. Nosotros la visitamos en época navideña, lo cual la hizo aún más encantadora.
Una curiosidad de la ciudad que nos ayudará a orientarnos es que los carteles de las calles tienen colores distintos. Las señales rojas indican calles perpendiculares al río, mientras que las azules son paralelas.
Teatro Estatal de Maguncia
Si seguimos nuestro recorrido, llegamos a la Plaza del Mercado (Marktplatz), el centro neurálgico de la ciudad. Aquí se celebran muchos de los grandes eventos de Mainz: el carnaval y su gran desfile Lunes de Rosas (Rosenmontagszug), el mercadillo de Navidad y el mercado semanal que tiene lugar los martes, viernes y sábados, de 07:00 a 14:00. Antes había vías de tranvía cruzando la plaza, pero se retiraron cuando se rediseñó el espacio en la década de 1970.
En ella se encuentra una notable fuente renacentista (Historischer Renaissance-Marktbrunnen) de 1526, así como la Heunensäule, una columna circular de arenisca del siglo XI, estaba destinada originalmente a la construcción de la catedral de Mainz, pero nunca llegó a utilizarse. Fue traída a esta plaza en 1975.
En esta misma plaza también se erige la imponente Catedral de Maguncia (Mainzer Dom), uno de los símbolos más representativos de la ciudad y una de las joyas de la arquitectura románica en Alemania. Construida en arenisca roja, un material típico de la región, la catedral comenzó a levantarse en 975 y se completó en 1037, aunque a lo largo de los siglos ha experimentado varias renovaciones y ampliaciones. Su grandiosidad no solo es exterior, sino que también impresiona en su interior, donde se han celebrado numerosas coronaciones de reyes, especialmente durante la Edad Media.
Aunque en Alemania no existe una religión oficial, las dos confesiones mayoritarias son la católica y la protestante, y la Catedral de Maguncia es de culto católico. Las iglesias en Alemania se financian con los impuestos religiosos que pagan los ciudadanos, aunque solo aquellos que se han declarado miembros de una iglesia específica contribuyen. Los ateos no pagan este impuesto. El acceso al interior de la catedral requiere de una entrada de pago, y sus horarios de apertura son de 9:00 a 17:00 de lunes a sábado, y de 13:00 a 17:00 los domingos y festivos.
Justo al lado de
Marktplatz, llegamos a
Liebfrauenplatz, donde se encuentra el
Museo Gutenberg (Gutenberg-Museum). Este museo está dedicado exclusivamente a
Johannes Gutenberg (1400-1468), el célebre inventor de la imprenta, quien es originario de Mainz. Después de una etapa en
Estrasburgo, Gutenberg regresó a Mainz en
1448, donde contrató a unos 20 empleados y montó su primera imprenta. En
1450, logró imprimir las primeras páginas
de su famosa Biblia de Gutenberg, aunque algunos historiadores creen que lo consiguió antes. La invención de la imprenta supuso una
revolución en el mundo de los libros, ya que hasta ese momento los monjes eran los encargados de
copiar los libros a mano, un proceso que podía llevar hasta diez años. A nivel social, también fue clave para
combatir el analfabetismo, pues antes la mayoría de las personas no sabían leer y la información se transmitía de forma oral.
Una historia popular cuenta que observó las prensas utilizadas para exprimir uvas en la producción de vino del valle del Rin, lo que le habría inspirado la idea de una prensa para transferir la tinta al papel. Aunque técnicamente tiene sentido, no está probado que fuera así.
El
Museo Gutenberg, inaugurado en
1900, alberga una interesante colección de sus obras, una recreación de su taller y una exposición sobre la evolución de la imprenta a lo largo del tiempo. Entre los objetos más importantes del museo se encuentran
dos biblias originales de Gutenberg. Para obtener más detalles sobre horarios y precios, puedes consultar el
pie de página en su web oficial. Sin duda, es una visita
imprescindible.
Si seguimos un poco más por Rheinstrasse, casi llegando al río, llegamos al Ayuntamiento de Mainz (Mainzer Rathaus), en la plaza Jockel-Fuchs-Platz. Este edificio sorprende por su diseño moderno, diferente al ayuntamiento clásico típico de muchas ciudades alemanas. Es un edificio reciente, construido en la década de 1970.
Después de recorrer estas tres plazas principales, lo mejor es perderse por las encantadoras calles peatonales del casco antiguo (Altstadt). Una de las más animadas es Augustinerstrasse, repleta de casas históricas —muchas con entramado de madera (Fachwerk)— y llena de tiendas, cafeterías y restaurantes.
A un lado de Augustinerstrasse se abre la pintoresca plaza Kirschgarten, que significa literalmente “jardín de cerezos”. Durante mucho tiempo se pensó que su nombre procedía de un antiguo jardín de cerezos que habría existido en este lugar. Esta idea se reforzaba por los restos de un tronco de árbol expuestos en una esquina de la plaza, que durante años se creyó que pertenecían a un cerezo. Sin embargo, hoy se sabe que en realidad se trata de un roble, como indica la inscripción “historischer Eichenpoller”. Por tanto, el nombre de la plaza deriva en realidad de un manantial llamado Kirschborn, situado cerca del antiguo hospital de Rochus.
La plaza ya aparece mencionada en 1329 y sus edificios datan de entre los siglos XV y XVIII. Entre ellos destaca la Haus zum Aschaffenberg, construida hacia 1450, considerada la casa más antigua de la plaza.
En el centro se encuentra una fuente coronada por una estatua de la Virgen María, instalada posteriormente, en 1932, como parte de un proyecto de embellecimiento urbano.
Plaza Kirschgarten con la Haus zum Aschaffenberg al fondo
Para concluir la excursión, os recomendamos dar una vuelta por el paseo marítimo junto al río Rin, conocido como Rheinpromenade de Mainz. Gran parte de la ribera en esta zona cuenta con amplias praderas y, cuando hace buen tiempo, la gente se sienta en el césped para ver el atardecer, hacer un picnic o simplemente relajarse. Lo que no se recomienda es bañarse, ya que el Rin tiene corrientes muy fuertes y además navegan por él numerosos barcos de carga y cruceros.
Este agradable paseo es también un lugar habitual para eventos temporales, como festivales gastronómicos, mercados y ferias.
A lo largo del recorrido encontraréis algunas curiosidades, como una señalización que indica la dirección de distintas regiones vinícolas del mundo (como La Rioja o Burdeos), reflejo de la fuerte relación de la ciudad con el vino del Rin, o unas divertidas teclas musicales. Se trata de un rectángulo dividido en cuadrados, cada uno correspondiente a una nota musical, en el que podréis componer vuestra propia melodía simplemente pisándolos.
Rheinpromenade en invierno
Otras iglesias de Mainz
Además de la Catedral de Mainz, durante vuestro recorrido por la ciudad podréis encontrar otras iglesias que también merecen la pena visitar. A continuación, os mencionamos algunas de las más destacadas, por si decidís incluirlas en vuestro itinerario:
- Ruinas de la iglesia de San Cristóbal (Ruine und Gedenkstätte St. Christoph). Esta iglesia fue severamente dañada durante el Bombardeo de Mainz el 27 de febrero de 1945. Tras la destrucción, se decidió no reconstruirla y conservarla como un monumento y un testimonio de la Segunda Guerra Mundial.
- La iglesia de San Esteban (Katholische
Pfarrkirche St. Stephan), de estilo gótico y construida en el año 990. Está situada en la calle Stephanstrasse.
- La iglesia de Cristo (Evangelische Christuskirche), una iglesia luterana en la calle Kaiserstrasse. Es una de las más famosas de Mainz gracias a su impresionante arquitectura.
- La iglesia de San Pedro (St. Peter), una iglesia parroquial de estilo rococó construida entre 1749 y 1757. Es fácilmente reconocible por sus dos torres con cúpulas de forma de cebolla.
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