Escucha el artículo
New
Artículo actualizado en:
2026-03-10T10:43:38Z
Burg Eltz
El Castillo de Eltz (Burg Eltz en alemán) es un auténtico castillo de cuento de hadas, el más famoso de la ruta del río Mosela y una de las grandes atracciones turísticas de Alemania.
A diferencia de muchos castillos, el Burg Eltz nunca fue destruido y cumplía una función defensiva, con torres de hasta 35‑40 metros de altura, murallas y un puente levadizo, y además servía como residencia de familias nobles. ¡De hecho, todavía hay personas viviendo en él! Esta fortaleza del siglo XII está construida sobre una roca de 70 metros de altura y, de manera sorprendente, ha pertenecido desde sus inicios a la misma familia: los Eltz, que la habitan desde hace 33 generaciones. El apellido proviene del valle del río Elzbach, que rodea el castillo.
En 1268 la familia se dividió en tres ramas, y cada una pasó a poseer un tercio del castillo: las casas Kempenich, Rübenach y Rodendorf. En 1786 se extinguió la línea masculina de la rama Rodendorf y, en 1815, la rama Kempenich adquirió la parte de la familia Rübenach, de modo que el castillo volvió a tener un único propietario. Actualmente el interior conserva la antigua división en tres partes y solo se pueden visitar las secciones correspondientes a las ramas Rübenach y Rodendorf, ya que la familia Kempenich continúa habitando su parte. Cada rama construía y decoraba su propia sección, lo que explica la variedad de estilos arquitectónicos.
Se puede acceder tanto en coche como en transporte público, aunque según el día de la semana puede resultar algo más complicado. Nosotros fuimos en transporte público, así que detallamos esa opción.
🚆Entre semana: De lunes a viernes, la única alternativa es subir caminando desde los pueblos más cercanos. Hay que tomar el tren regional que conecta Cochem y Coblenza (Koblenz Hbf) y bajarse en la parada Moselkern. Desde allí comienza una ruta de senderismo de algo más de una hora hasta el castillo.
🚌Fines de semana y festivos (mayo-octubre): Entre mayo y octubre, solo en fines de semana y festivos circula el autobús 330, que conecta el pueblo de Hatzenport con el aparcamiento del castillo (parada “Burg Eltz”, dirección “Burg Pyrmont, Roes”). Hatzenport se encuentra en la misma línea regional entre Cochem y Coblenza, por lo que es accesible en tren durante todo el año. También se puede tomar este autobús desde Treis-Karden. Conviene prestar especial atención a los horarios de regreso, ya que el servicio de autobús suele finalizar entre las 16:00 y las 17:00.
Para consultar horarios actualizados, lo mejor es utilizar la página web de Deutsche Bahn. Como origen podéis indicar “Cochem(Mosel)”, “Koblenz Hbf” o la ciudad desde la que partáis, y como destino “Burg Eltz, Wierschem”. Si viajáis entre semana o en invierno y no aparecen opciones directas, podéis buscar la ruta a pie desde Moselkern hasta el castillo en vuestra aplicación de mapas.
Si combináis tren y autobús (ida y vuelta), suele resultar más económico adquirir el Rheinland-Pfalz/Saarland-Ticket, válido durante un día para todos los trenes regionales (no de alta velocidad) y autobuses de Renania-Palatinado y Sarre. Tiene un precio base fijo para una persona y aumenta con un suplemento por cada pasajero adicional. Puede comprarse en las máquinas de las estaciones o por Internet. Si solo utilizáis el autobús, el billete se adquiere directamente al conductor.
🚗En coche: Si vais en coche, el aparcamiento oficial del castillo tiene un coste de 2 €.
Desde el aparcamiento o la parada del autobús hay que caminar unos 20 minutos (aproximadamente un kilómetro) hasta el castillo, aunque también existen microbuses de pago (unos 2 € por persona y trayecto). El camino está perfectamente señalizado, así que no tiene pérdida. Al llegar, es recomendable ponerse en la cola cuanto antes, ya que en verano suele haber bastante afluencia. Mientras esperáis —o después de la visita— podéis aprovechar para hacer fotografías📷: el castillo es extremadamente fotogénico y el entorno natural es espectacular.
Los horarios y precios de entrada pueden consultarse en su página web. En nuestra opinión, el castillo es mucho más bonito por fuera que por dentro, pero aun así merece la pena visitar su interior, aunque la entrada no sea especialmente barata. En cualquier caso, es una decisión personal: quien no quiera entrar tampoco se pierde nada imprescindible. Es importante tener en cuenta que el castillo solo abre en temporada alta (de primavera a otoño) y permanece cerrado de noviembre a marzo.
La visita al castillo no es muy larga, ya que no todo el edificio es accesible al público. La entrada incluye el acceso al recinto, una visita guiada por la parte visitable del castillo y el acceso a la sala del Tesoro (Schatzkammer). Las visitas guiadas comienzan cada 10-15 minutos y duran aproximadamente media hora. Se alternan en alemán e inglés, aunque en la entrada se puede solicitar un folleto en español. Si al llegar está a punto de comenzar una visita en alemán y no habláis este idioma, habrá que esperar unos minutos a la siguiente en inglés. No está permitido hacer fotografías en el interior.
Aunque no se pueda recorrer en su totalidad, el castillo es de grandes dimensiones: cuenta con entre 80 y 100 habitaciones y llegó a albergar hasta 100 personas. Resulta curioso que disponga de cerca de 40 chimeneas, casi una por cada dos estancias.
El recorrido comienza en la armería (Waffenkammer) de la rama Rübenach y continúa por diversas salas, siendo la más destacada la sala de los caballeros (Rittersaal). En ella se esconden dos símbolos curiosos: una pequeña cara de niño situada junto a una ventana, encima de una armadura, que representa la libertad de expresión —todo lo que se diga en la sala puede expresarse con libertad—; y una rosa tallada sobre la puerta de salida, símbolo del silencio, que indica que lo tratado en el interior no debe divulgarse fuera.
Alemania alberga numerosos castillos de ensueño, y el Burg Eltz es, sin duda, uno de los más impresionantes. No os lo perdáis.


No hay comentarios:
Publicar un comentario