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Artículo actualizado en: 2026-01-22T13:30:10Z

Coburgo

Al norte del estado federado de Baviera (Bayern), prácticamente en el límite con Turingia (Thüringen), se encuentra la ciudad de Coburgo (Coburg).

Coburgo es conocida por ser la ciudad en la que nació el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha (1819-1861), esposo de la reina Victoria del Reino Unido, y puede visitarse tranquilamente en un solo día.

¿Cómo llegar a Coburgo?

Los aeropuertos más cercanos son los de Núremberg y Múnich, ambos en Baviera, y el de Erfurt-Weimar, en Turingia. Desde cualquiera de ellos, las únicas opciones de transporte público para llegar a Coburgo son el autobús y el tren. 

Para moverse por Baviera, la opción más económica en la mayoría de los casos es el Bayern-Ticket, un billete válido para viajar de forma ilimitada durante un día en trenes regionales dentro del estado. Este billete tiene un precio fijo para una persona, al que se añade un coste adicional por cada viajero extra, hasta un máximo de cinco personas viajando juntas. Los billetes pueden comprarse por Internet o en las máquinas expendedoras de las estaciones centrales (Hauptbahnhof) de las ciudades.

Los horarios de los trenes pueden consultarse en la página web de Deutsche Bahn, indicando el punto de origen y escribiendo “Coburg” como destino. Si se va a utilizar el Bayern-Ticket, conviene marcar la opción de “Solo transporte de cercanías” para asegurarse de que únicamente se muestren trenes regionales.

En cualquier caso, se llega a la estación de trenes de Coburg. Un detalle importante a tener en cuenta es que esta estación no dispone de taquillas para equipaje, algo relevante para quienes estén de paso y necesiten dejar sus maletas.

¿Qué ver en Coburgo?

Partiremos de la estación de trenes, principal punto de llegada a la ciudad, con destino a la plaza principal. En el camino atravesaremos la Spitaltor, una puerta medieval construida entre los siglos XIII y XIV que antiguamente marcaba el acceso norte de Coburgo. Desde allí continuaremos por la calle Spitalgasse hasta llegar a la Plaza del Mercado (Marktplatz).

La plaza es espectacular, especialmente por los dos edificios que se alzan uno frente al otro. Por un lado, se encuentra el Ayuntamiento de Coburgo (Coburger Rathaus), fácilmente reconocible por sus característicos colores azul y crema, sus cuatro plantas con buhardilla y su tejado a cuatro aguas. En el lado opuesto se sitúa el Stadthaus, un precioso edificio renacentista construido entre 1597 y 1601. Su rasgo más distintivo son los ventanales circulares cubiertos situados en las esquinas, conocidos como Coburger Erker. Actualmente alberga dependencias administrativas y cuenta con una galería comercial en la planta baja.

En el centro de la plaza se alza la estatua del príncipe Alberto (Prinz-Albert-Denkmal), un regalo de la reina Victoria a la ciudad en memoria de su difunto esposo. La propia reina Victoria asistió a la inauguración del monumento el 26 de agosto de 1865, coincidiendo con su quinta visita a Coburgo.

También en medio de la plaza se encuentra un pequeño puesto de salchichas, el Bratwurstbude am Coburger Marktplatz. A primera vista puede pasar desapercibido —¿cuántos puestos de salchichas puede haber en Alemania?—, pero la salchicha de Coburgo (Coburger Bratwurst) no es una cualquiera. Es famosa por su excelente calidad y su extraordinario tamaño. Aunque puede encontrarse en muchos restaurantes tradicionales de la ciudad, no hay mejor lugar para probarla que en plena Marktplatz.

Plaza del Mercado Coburgo
Marktplatz: Ayuntamiento y estatua del príncipe Alberto

Desde la Marktplatz nace una calle muy significativa, la Judengasse, que atraviesa la puerta Judentor y que antiguamente daba acceso al barrio judío de la ciudad. Coburgo fue una ciudad profundamente marcada por el nazismo. En 1931, un nacionalsocialista fue elegido alcalde, y al año siguiente Coburgo se convirtió en la primera ciudad alemana en nombrar a Adolf Hitler ciudadano de honor. Este temprano apoyo al régimen le valió, en 1939, el título propagandístico de “Primera ciudad nacionalsocialista de Alemania”.

Las consecuencias para la comunidad judía fueron devastadoras. En 1925, la población judía de Coburgo alcanzó su máximo con 316 habitantes, mientras que en 1943 tan solo quedaban cuatro. Esta parte oscura de la historia de la ciudad se recuerda hoy a través de más de un centenar de placas conmemorativas colocadas frente a las viviendas donde residieron judíos antes de ser expulsados o asesinados durante el nazismo. Estas placas, conocidas como Stolpersteine, pueden encontrarse también en muchas otras ciudades alemanas, austríacas, checas y de otros países europeos.

De camino a nuestra siguiente parada, merece la pena detenerse en un edificio histórico situado en la Ketschengasse 7, la llamada Münzmeisterhaus. Construida en 1444, está considerada uno de los primeros edificios góticos con entramado de madera que se conservan en la ciudad.

Siguiendo la calle Ketschengasse llegamos a otra plaza importante de la ciudad, la Albertsplatz, que toma su nombre del príncipe Alberto. Como ya hemos comentado, Alberto nació en 1819 en Coburgo, concretamente en el Palacio de Rosenau (Schloss Rosenau), situado técnicamente a unos pocos kilómetros de los límites actuales de la ciudad.

En 1840 se casó con la reina Victoria de Inglaterra, quien además era su prima, algo bastante habitual en la realeza europea de la época. Tras el matrimonio, ambos se trasladaron a Londres, donde Alberto no se sintió cómodo al principio, ya que la Casa de Sajonia-Coburgo era considerada por muchos como una dinastía de segundo rango frente a la casa real británica. Sin embargo, con el tiempo supo ganarse el respeto de la sociedad y realizó importantes contribuciones al desarrollo y modernización de la monarquía británica. Falleció en 1861 en el Castillo de Windsor.

Inicialmente, la ciudad había previsto instalar en esta plaza la estatua de Alberto regalada por la reina Victoria, pero fue la propia reina quien decidió que su esposo debía presidir la plaza principal de Coburgo, es decir, la Marktplatz.

Desde la Albertsplatz nos dirigimos ahora a la iglesia de San Mauricio (Stadtkirche St. Moriz). Se trata de una iglesia evangélica luterana y, de hecho, la más antigua de Coburgo. En su interior puede verse un busto dedicado a Martín Lutero, padre de la Reforma protestante, quien vivió en la ciudad durante seis meses y predicó en esta iglesia en siete ocasiones en el año 1530.

La iglesia lleva el nombre de San Mauricio Tebano, un mártir cristiano del siglo III procedente del norte de Egipto y santo patrón de la ciudad. La imagen del rostro de San Mauricio es uno de los símbolos más reconocibles de Coburgo y puede verse, por ejemplo, en el escudo de armas de la ciudad (Stadtwappen), en su bandera amarilla y negra o incluso en las alcantarillas repartidas por toda la ciudad. En este contexto aparece representado como el Coburger Mohr, término histórico alemán que hace referencia a un moro, es decir, a una persona de origen africano, en alusión al origen egipcio del santo.

que ver en Coburgo
Iglesia de San Mauricio

Nos dirigimos ahora a uno de los grandes atractivos de Coburgo: el Palacio de Ehrenburg (Schloss Ehrenburg). Fue construido en 1543 sobre los restos de un antiguo monasterio franciscano. Tras un devastador incendio en 1690, el palacio fue profundamente reformado y transformado en un edificio de estilo barroco. Más tarde, ya en el siglo XIX y bajo el mandato del duque Ernesto I de Sajonia-Coburgo-Gotha, se le dio el aspecto neogótico que conserva en la actualidad, obra del arquitecto Karl Friedrich Schinkel, del que hablamos ampliamente en Berlín, ciudad donde desarrolló gran parte de su obra. A lo largo de los siglos, el palacio sirvió como residencia de los duques de Sajonia-Coburgo-Gotha. Hoy en día es posible visitar su interior; los horarios, precios y tipos de entrada pueden consultarse en su página web.

El palacio se sitúa en una amplia plaza conocida como Schlossplatz (plaza del Palacio). En ella se encuentra también un monumento dedicado al duque Ernesto I (Herzog Ernst I) y, en el lado opuesto, el Landestheater Coburg, el principal teatro de la ciudad. Se trata de un teatro en activo, por lo que quien lo desee puede consultar la programación y adquirir entradas por Internet para asistir a alguna de las representaciones.

A la derecha del Landestheater se alza el Edinburgh-Palais, un palacio de estilo neorrenacentista construido en 1845. Fue adquirido en 1865 por el príncipe Alfredo, uno de los hijos de la reina Victoria y del príncipe Alberto, para establecer en él su residencia en Coburgo. Alfredo vivió aquí hasta 1900, año en que heredó el ducado de Sajonia-Coburgo-Gotha y se trasladó a la Veste Coburg. Posteriormente, el edificio tuvo diversos usos y propietarios, hasta que en 1939 fue vendido a la Cámara de Comercio e Industria de Coburgo.

Por cierto, la mejor vista tanto de la plaza como del palacio se obtiene desde la colina situada en uno de los extremos de la Schlossplatz.

Palacio de Ehrenburg Coburgo
Vistas de la Schlossplatz y el Palacio de Ehrenburg desde la colina

Desde aquí cruzaremos el jardín Hofgarten para dirigirnos a la última parada de nuestra visita y, probablemente, al monumento más conocido de la ciudad: la Veste Coburg. Se trata de una fortaleza o castillo medieval en un excelente estado de conservación.

Su ubicación es realmente singular, ya que se alza a unos 160 metros sobre la ciudad, lo que implica una subida algo exigente hasta llegar a ella. El lado negativo de esta posición tan privilegiada es que, durante la Segunda Guerra Mundial, era uno de los primeros puntos visibles desde el aire, lo que la convirtió en un objetivo fácil para los bombarderos aliados. Como consecuencia, sufrió importantes daños que tuvieron que ser reparados en los años posteriores al final del conflicto.

La fortaleza puede recorrerse libremente por sus patios, mientras que el acceso a las distintas exposiciones y salas repartidas por el castillo requiere la compra de una entrada. En su interior se encuentra también la habitación en la que Martín Lutero vivió durante seis meses en el año 1530, tal y como hemos comentado anteriormente. Los horarios de visita y los precios de las entradas pueden consultarse en su página web.

castillo de Coburgo
Veste Coburg

Más alternativas en Coburgo

Si os sobra tiempo, podéis acercaros a visitar la Kongresshaus, un complejo para congresos situado frente al Rosengartenun jardín con numerosos rosales. Nosotros no fuimos en la mejor época y apenas había flores, pero si visitáis el lugar en un día soleado y en plena floración, es un plan muy agradable. De camino a la Kongresshaus pasaréis también por la Ketschentor, la tercera puerta medieval que se conserva en la ciudad, junto con las Spitaltor y Judentor que ya vimos anteriormente.

A nosotros siempre nos gusta probar las especialidades locales. En este caso descubrimos unos dulces típicos llamados Schmätzchen, unas galletas de jengibre, avellana y miel, con una textura similar al Lebkuchen, el famoso dulce de Núremberg. Su nombre proviene de una palabra del bávaro antiguo que significa “besos”. Estos dulces se venden en varias pastelerías; nosotros compramos unas cajitas, perfectas para regalar, en la Konditorei Café Schubart. En esa pastelería no los llaman Schmätzchen, sino Busserl, pero son básicamente el mismo dulce.

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