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Artículo actualizado en:
2026-02-18T00:08:54Z
Cochem
La coqueta ciudad de Cochem es un lugar ideal para hacer una parada de una noche durante una ruta de varios días por el valle del río Mosela. Se encuentra a orillas del río, aproximadamente a mitad de camino entre Tréveris y Coblenza, que en nuestro caso marcaron el inicio y el final del recorrido.
Con unos 5.000 habitantes, Cochem forma parte del estado federado de Renania-Palatinado y, al igual que otros núcleos del valle del Mosela, se divide en dos mitades separadas por el río, unidas por un puente que permite tanto el paso peatonal como el tráfico rodado.
Los orígenes de la ciudad se remontan a la época romana, aunque su desarrollo principal se dio durante la Edad Media. En la Segunda Guerra Mundial, los bombardeos destruyeron gran parte del casco histórico y el puente, que posteriormente fue reconstruido. Hoy en día, la economía local se sustenta principalmente en el turismo y, en menor medida, en la viticultura, especialmente la uva Riesling. Para los aficionados al vino, varias tiendas del centro ofrecen botellas locales para llevar a casa y degustar.
Al igual que ocurre con otros enclaves turísticos de la zona del Mosela, Cochem está muy bien comunicado por carretera y transportes públicos.
🚗 En coche: La mayoría de visitantes llega en coche, ya que es la forma más rápida y cómoda. Cochem dispone de un aparcamiento amplio, el Parkplatz Pinnerstrasse, situado detrás de la estación central de trenes. Está abierto 24 horas, resulta económico y se encuentra a apenas 10 minutos a pie del centro.
🚌 En transporte público: Si preferís el transporte público, Cochem se puede alcanzar en tren o autobús. La estación central (Cochem Bahnhof) está al norte del casco histórico, desde donde se llega al centro caminando en unos 10 minutos por la calle Ravenestrasse, paralela al río Mosela. También hay autobuses que conectan Cochem con localidades cercanas como Bremm.
Lo más recomendable es que, una vez tengáis definida la ruta que queréis seguir, consultéis los horarios y trayectos en la página de Deutsche Bahn, la empresa de transportes oficial de Alemania. Allí encontraréis tanto las conexiones de tren como de autobús, y los horarios suelen ser fiables.
Si vais a utilizar transporte público varias veces en un mismo día, merece la pena adquirir el Rheinland-Pfalz/Saarland-Ticket. Este billete permite viajar ilimitadamente durante un día en todos los trenes y autobuses regionales de Renania-Palatinado y Sarre. Tiene un precio base fijo y se incrementa con un suplemento por cada pasajero adicional. Puede comprarse en las máquinas de las estaciones o por Internet. Para aseguraros de que los trayectos estén incluidos, en la página de Deutsche Bahn se debe seleccionar “solo transporte de cercanías” (Nur Nahverkehr).
🚴 En bicicleta: La bicicleta es otra opción muy popular entre los pueblos del Mosela. Encontraréis numerosos carriles bien señalizados, muchos de ellos junto al río.
El encanto de Cochem reside sobre todo en su paseo en la orilla oeste del Mosela y las vistas que se obtienen desde el puente y la orilla este, donde se puede admirar el casco histórico y las laderas montañosas coronadas por el precioso Castillo de Cochem. La mejor manera de descubrir la ciudad es simplemente deambulando por las calles junto al río y recorriendo el centro.
El casco antiguo es compacto y puede recorrerse tranquilamente en un par de horas. Su centro es la Plaza del Mercado (Marktplatz), llamada así porque tradicionalmente era el lugar donde se celebraban los mercados del pueblo. Hoy en día conserva su función histórica como centro urbano y turístico: está rodeada de casas tradicionales con entramado de madera, del Ayuntamiento y de la fuente Martinsbrunnen.
Plaza del Mercado de Cochem
Después del río Mosela, el segundo gran protagonista de Cochem es, sin duda, el Castillo de Cochem (Reichsburg Cochem), uno de los castillos más bonitos de todos los que pueblan el valle del Mosela. Construido en la primera mitad del siglo XII, sirvió como punto de control y aduanas en la Edad Media. Tras ser destruido en el siglo XVII por tropas francesas, el complejo quedó en ruinas durante mucho tiempo hasta que se reconstruyó a finales del siglo XIX en estilo neogótico, muy propio de los castillos de la época.
Se puede visitar su interior con entrada de pago, aunque la terraza principal ofrece vistas espectaculares de la ciudad y puede disfrutarse sin necesidad de acceder al castillo. Para llegar, hay que subir por la Schlossstrasse desde la plaza principal, un camino de unos 20 minutos con pendiente constante, rodeado de viñedos que aportan una imagen preciosa. Una vez en el castillo, es posible realizar una visita guiada por sus salas; la información sobre horarios y precios está disponible en la página web oficial.
Para quienes dispongan de más tiempo, Cochem ofrece otras dos visitas interesantes:
➣Búnker del Banco de Alemania (Bundesbankbunker Cochem): un búnker construido en 1964 para almacenar una serie secreta de marcos alemanes, preparada como moneda de sustitución en caso de que Alemania sufriera una crisis económica durante la Guerra Fría o la moneda oficial se devaluara. Se dice que se almacenaron hasta 15.000 millones de estos marcos secretos. En su página web podéis consultar los precios y horarios. La única pega es que no se puede visitar libremente y las visitas guiadas son solo en alemán, salvo que se reserve con antelación un grupo en inglés.
➣Molino de mostaza (Historische Senfmühle Dehren GmbH): un lugar donde se explica la producción histórica de mostaza. Solo ofrece visitas guiadas en alemán y, bajo petición previa, en inglés para grupos. Aquí podéis consultar los precios y horarios.
El paseo junto al Mosela concentra la mayoría de restaurantes de la ciudad. A falta de recomendaciones nos guiamos por instinto y nos decantamos por La Baia Restaurant, con terraza espléndida con vistas al río y al castillo. Aunque puede parecer muy turístico, la comida es de buena calidad, y la experiencia resulta muy agradable.



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