La Palma, perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife, es una isla de origen volcánico que comenzó a formarse hace aproximadamente 2 millones de años. Conocida como “la isla bonita” por la belleza de sus paisajes, también recibe el sobrenombre de “la isla de los cinco continentes” gracias a la gran variedad de microclimas, vegetación y entornos naturales que alberga en sus cerca de 708 km² de superficie. En apenas unos kilómetros es posible pasar de frondosos bosques de laurisilva a extensos pinares, impresionantes paisajes volcánicos, acantilados, playas de arena negra o cumbres que se elevan por encima del mar de nubes. Actualmente cuenta con una población que ronda los 85.000 habitantes.
La isla ofrece innumerables opciones para disfrutar de la naturaleza, desde espectaculares miradores y playas hasta rutas volcánicas y senderos únicos. Aunque 4 o 5 días son suficientes para una primera toma de contacto, lo ideal es disponer de 7 u 8 días para descubrirla con más tranquilidad y realizar algunas de sus mejores caminatas.
¿Cómo llegar a La Palma?
✈La Palma cuenta con un aeropuerto propio (SPC), por lo que la forma más cómoda y rápida de llegar suele ser el avión, con conexiones regulares desde otras islas Canarias, numerosos aeropuertos de la Península y varios destinos internacionales. Además, Canarias es un referente en sostenibilidad, y el Aeropuerto de La Palma destaca por haber sido pionero en el uso de la energía eólica como fuente de energía primaria, convirtiéndose en su día en el primer aeropuerto de Europa en autoabastecerse mediante energía eólica.
⛴También es posible acceder a la isla por vía marítima, gracias a los servicios de las navieras Fred Olsen Express y Naviera Armas, que conectan La Palma con otras islas del archipiélago canario mediante ferris regulares.
🚗Para recorrer La Palma, lo más recomendable es alquilar un coche, ya que permite moverse con total libertad por toda la isla. Aunque existe transporte público, muchas de las principales atracciones naturales se encuentran en zonas alejadas y con horarios limitados, por lo que disponer de vehículo propio facilita mucho la visita. Una de las compañías más populares y mejor valoradas es la canaria Cicar, presente en el aeropuerto y en varios puntos de la isla. Las carreteras, por cierto, están en buen estado y son generalmente seguras, aunque haya algunas con muchas curvas dada la orografía volcánica de la isla.
¿Dónde alojarse en La Palma?
En cuanto al alojamiento, si se dispone de pocos días es perfectamente posible establecer una única base y recorrer la isla desde allí. Sin embargo, para conocer mejor las distintas zonas, también puede ser interesante dividir la estancia. En nuestro caso, pasamos tres noches en Santa Cruz de La Palma y cuatro noches en Los Llanos de Aridane.
En general, Los Llanos de Aridane suele ser la opción más recomendable, ya que es una localidad más animada, cuenta con una mayor oferta de restaurantes y servicios, el clima del oeste suele ser más soleado y estable que el del este, y además permite acceder con mayor facilidad a muchos de los principales atractivos de la isla.
Si se prefiere alojarse en la vertiente oriental, una alternativa son Los Cancajos, una zona turística que podría compararse con Las Américas en Tenerife, salvando las distancias. Allí se concentra una amplia oferta de hoteles y apartamentos, muchos de ellos con piscina, además de contar con una playa de arena negra de fácil acceso, supermercados, tiendas, agencias de turismo que organizan excursiones, restaurantes y una ubicación muy práctica, a pocos minutos del aeropuerto y de Santa Cruz de La Palma.
¿Qué ver en la Palma?
Para facilitar la planificación del viaje, vamos a dividir la isla en cuatro grandes zonas, agrupando los principales lugares de interés de cada una. Si solo se dispusiera de 4 días en La Palma, una buena opción sería dedicar un día completo a cada zona.
- Noreste: selva y piscinas naturales. Bosques de laurisilva, pueblos con encanto y algunas de las mejores piscinas naturales de la isla.
- Centro y las Cumbres: el corazón montañoso de la isla. Aquí se encuentran la Caldera de Taburiente, el Roque de los Muchachos y algunos de los paisajes más espectaculares de La Palma.
- Oeste: sol y pueblos. La zona más animada y soleada, con localidades como Los Llanos de Aridane, Tazacorte o El Paso.
- Sur: tierra de volcanes y sal. Un territorio marcado por la actividad volcánica reciente, donde destacan volcanes históricos, coladas de lava, faros y las famosas Salinas de Fuencaliente.
Esta división permite organizar fácilmente el itinerario y adaptar el viaje al tiempo disponible, dedicando más o menos tiempo a cada zona según los intereses de cada uno.
Este y noreste: selva y piscinas naturales
Santa Cruz de La Palma
Comenzamos el itinerario en Santa Cruz de La Palma, la capital de la isla, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Conjunto Histórico-Artístico. Se trata de una de las ciudades coloniales mejor conservadas de Canarias y un lugar perfecto para descubrir la historia de La Palma. la parte más atractiva del casco histórico se concentra principalmente en tres vías: Calle O'Daly (o Calle Real), Calle Álvarez de Abreu y la Avenida Marítima, famosa por sus balcones tradicionales de madera con vistas al océano. Los principales atractivos son:
- La Calle Real o Calle O'Daly, de apenas un kilómetro de longitud, es la arteria principal de la ciudad y su zona comercial por excelencia. Su nombre rinde homenaje a Dionisio O'Daly, un comerciante irlandés afincado en La Palma que lideró un movimiento contra los abusos de las élites locales y logró que Santa Cruz de La Palma se convirtiera en el primer municipio de España en elegir democráticamente a sus representantes mediante votación en 1773.
En esta calle se encuentran algunos de los edificios más importantes de la ciudad, entre ellos las Casas Consistoriales o Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, situadas junto a la Plaza de España. Esta zona tuvo una enorme importancia durante los siglos XVI y XVII, cuando la ciudad era uno de los principales puertos españoles en las rutas atlánticas. Aquí se estableció en 1558 el Primer Juzgado de Indias de Canarias, creado por Felipe II para gestionar el comercio con América. No es casualidad: La Palma era el último puerto de escala antes de cruzar el Atlántico y el primero al que regresaban muchos barcos procedentes del Nuevo Mundo. Gracias al comercio de productos como la caña de azúcar, la isla vivió una de las etapas más prósperas de su historia.
La estrecha relación de La Palma con América también dio lugar a la figura de los indianos, palmeros que emigraron al continente americano, especialmente a Cuba y Venezuela, en busca de oportunidades. Muchos regresaron años después con importantes fortunas, contribuyendo al desarrollo económico de la isla y dejando huella en su arquitectura, tradiciones y forma de vida. Esta conexión sigue muy presente hoy en día y se celebra durante el famoso Día de Los Indianos, la fiesta más popular del carnaval palmero. Ese día miles de personas se visten completamente de blanco y participan en una divertida batalla de polvos de talco por las calles de Santa Cruz de La Palma. Eso sí, entre la gran cantidad de gente, la música y las nubes de talco que lo cubren todo, no suele ser la celebración más recomendable para niños pequeños.
- La Plaza de España es el corazón monumental de Santa Cruz de La Palma. Rodeada de edificios históricos y palmeras washingtonias y reinas, alberga la imponente Iglesia Matriz de El Salvador, uno de los templos más importantes de la isla que destaca por su techo artesonado.
Plaza de España en SC de La Palma
- También merece una parada El Café de Don Manuel, ubicado en un precioso edificio histórico conocido como Casa Cabrera, sede central de Juan Cabrera Martín (La Palma) S.A., una de las empresas más antiguas de Canarias, fundada en 1864. Su patio y balcones están construidos con madera de tea, una madera muy resistente, densa, cara y (hoy en día) protegida por proceder del corazón de los pinos canarios centenarios.
- Mercado municipal de Santa Cruz de La Palma. Abierto todas las mañanas excepto los domingos, el pequeño Mercado de Santa Cruz de La Palma ocupa un bonito edificio del siglo XVI que originalmente funcionó como hospital y que desde 1884 alberga el mercado municipal. En su interior hay varios puestos de frutas, verduras, quesos y productos locales, además de zumo de caña de azúcar, una de las bebidas más tradicionales de la isla. Por la parte de fuera, también cuenta con algunas cafeterías ideales para desayunar antes de comenzar la jornada.
- Plaza de la Alameda. Otro de los lugares más conocidos de la ciudad es la Plaza de la Alameda, donde se encuentra el famoso Museo Naval - Barco de la Virgen, una réplica a escala real de la carabela Santa María de Cristóbal Colón que actualmente funciona como museo naval, aquí podéis consultar sus horarios y precios. En esta plaza también puede verse el Monumento al Enano, dedicado a uno de los símbolos más queridos de las Fiestas Lustrales de la Bajada de la Virgen de las Nieves. La popular Danza de los Enanos en la que 24 adultos se disfrazan de enanos se celebra cada cinco años coincidiendo con estas fiestas, cuya última edición tuvo lugar en 2025.
- Real Castillo de Santa Catalina. La riqueza de Santa Cruz de La Palma y su posición estratégica en las rutas hacia América la convirtieron durante siglos en objetivo frecuente de piratas. El episodio más devastador tuvo lugar en 1553, cuando el corsario francés François Le Clerc, conocido como Pata de Palo, saqueó e incendió gran parte de la ciudad. Tras aquel ataque se reforzó el sistema defensivo de Santa Cruz construyéndose fortificaciones como el Castillo de Santa Catalina (1554), reconstruido en la década de 1680, que todavía puede visitarse hoy. Estas defensas permitieron a la ciudad resistir posteriores ataques, incluido el del corsario inglés Francis Drake en 1585. Otro de los baluartes importantes fue el desaparecido Castillo de San Miguel, situado junto al puerto y del que actualmente no queda ningún resto visible.
- Balcones de la Avenida Marítima. La Avenida Marítima alberga las famosas casas tradicionales palmeras con balcones de madera, protegidos como Patrimonio Histórico, uno de los rincones más bonitos y fotografiados de La Palma, junto a la pequeña Playa de Santa Cruz. Lo curioso es que estos balcones se encuentran en la fachada trasera de las viviendas, orientada al mar, donde antiguamente se situaban los baños y zonas de servicio, aprovechando la salida directa al océano para la evacuación de residuos. Desde la Avenida Marítima, en los días claros, se ven perfectamente la isla de Tenerife y de La Gomera.
- Calle San Telmo y Plaza de Santo Domingo. La Calle San Telmo es otra de las vías más bonitas de la ciudad, repleta de elegantes casonas tradicionales y edificios históricos. El paseo conecta con la encantadora Plaza de Santo Domingo, uno de los rincones con más encanto del casco antiguo.
Balcones de la Avenida Marítima en SC de La Palma
Mirador de La Concepción
A pocos minutos de Santa Cruz de La Palma se encuentra el Mirador de La Concepción, uno de los mejores balcones naturales para contemplar la capital desde las alturas. Desde aquí se obtienen magníficas vistas de Santa Cruz de La Palma, su puerto y la costa este de la isla. En los días más despejados, también desde aquí es posible distinguir perfectamente los perfiles de Tenerife y La Gomera en el horizonte, convirtiéndolo en una parada rápida pero muy recomendable antes o después de visitar la ciudad.
Vistas de SC de La Palma desde el Mirador de La Concepción
Playa de Nogales
Situada en el municipio de Puntallana, la Playa de Nogales está considerada por muchos como una de las playas más espectaculares de La Palma. Rodeada de imponentes acantilados cubiertos de vegetación y bañada por las aguas del Atlántico, destaca por su larga franja de arena negra volcánica y su carácter completamente salvaje.
El contraste entre el verde intenso de las laderas, el negro de la arena y el azul del océano crea una estampa inolvidable. Eso sí, conviene tener precaución, ya que el fuerte oleaje y las corrientes hacen que el baño no siempre sea recomendable. Lo ideal es visitarla por la mañana, cuando el sol ilumina mejor esta costa orientada hacia el este.
Para llegar hasta la playa hay que introducir en el GPS “Aparcamiento Playa de Nogales”🅿️, una amplia explanada desde donde comienza el sendero de acceso. Un detalle curioso es que la playa no se ve desde arriba; permanece oculta hasta prácticamente el final del recorrido, lo que hace que la llegada resulte aún más espectacular.
El descenso dura unos 15 minutos y transcurre por un sendero acondicionado con escaleras que bordea el acantilado. Durante la bajada se pueden observar pequeñas cuevas, los característicos lagartos tizones de Canarias y las distintas capas de roca volcánica que revelan la historia geológica de la isla, así que merece la pena el esfuerzo. Al tratarse de una isla geológicamente joven y muy escarpada, gran parte de su costa está formada por altos acantilados que dificultan el acceso a muchas playas.
Aunque el camino está en buen estado, es recomendable realizarlo con zapatillas cerradas y no con sandalias.
🥾El Cubo de la Galga
El Cubo de la Galga es uno de los mejores lugares para adentrarse en los bosques de laurisilva de La Palma sin necesidad de realizar una ruta exigente. El sendero atraviesa un frondoso barranco cubierto de vegetación, donde abundan los helechos gigantes, los árboles cubiertos de musgo y los rincones húmedos que parecen sacados de un bosque encantado.
Existen dos opciones de recorrido, ambas empiezan en el aparcamiento del Punto de Información Ambiental del Cubo de la Galga🅿️. La más popular consiste en llegar hasta el Cubo y regresar por el mismo camino, con unos 2,5 km por sentido, mientras que quienes quieran caminar un poco más pueden completar una ruta circular que pasa por el Mirador de la Somada Alta.
La opción corta es ideal para familias y para quienes buscan una caminata tranquila. El sendero discurre siempre bajo la sombra del bosque, con caminos amplios y una pendiente moderada: prácticamente toda la subida se realiza a la ida y el regreso es cuesta abajo. Nosotros tardamos aproximadamente 1 hora en subir y unos 40 minutos en bajar, parando varias veces para hacer fotos y disfrutar del entorno.
Antes de comenzar, merece la pena pasar por la cabaña que hay en el aparcamiento, donde informan sobre el estado de los senderos —a veces se producen cierres temporales por desprendimientos— y entregan un folleto que permite identificar muchas de las especies vegetales señalizadas a lo largo del recorrido. Ante la duda sobre si está abierto o no, siempre es aconsejable llamar por teléfono.
Aunque la ruta no presenta dificultades técnicas, es recomendable llevar zapatillas con buen agarre, especialmente si ha llovido recientemente, ya que algunos tramos pueden tener barro. También conviene llevar una chaqueta ligera, pues en esta zona suele hacer más fresco que en el resto de la isla. Si es posible, intentad llegar temprano, ya que el aparcamiento suele llenarse a partir de las 10:00; otra alternativa es visitarlo después del mediodía, cuando empieza a disminuir la afluencia de gente.
Tramo del sendero Cubo de la Galga
🥾Cascada de Los Tilos
La Cascada de Los Tilos se encuentra en pleno Bosque de Los Tilos, uno de los espacios naturales más valiosos de La Palma. Esta zona fue la primera de la isla en recibir la declaración de Reserva de la Biosfera, reconocimiento que posteriormente se amplió a toda La Palma en 2002. Gracias a los vientos alisios, la elevada humedad y el fenómeno conocido como lluvia horizontal, aquí se conserva uno de los bosques más verdes y exuberantes del archipiélago.
La visita a la cascada es una de las excursiones más sencillas y agradecidas de la isla. Se trata de un paseo de menos de un kilómetro, unos 20 minutos, apto para prácticamente cualquier edad, que atraviesa un entorno de vegetación frondosa hasta alcanzar una bonita cascada escondida en el corazón del barranco.
La ruta comienza en el Punto de Información Ambiental de Los Tilos, donde se puede obtener información actualizada sobre los senderos, recoger mapas y utilizar los aseos antes de iniciar la caminata.
🥾Opcional: Nacientes Marcos y Cordero
Desde este mismo lugar arranca también una de las rutas más famosas de La Palma, la de los
Nacientes de Marcos y Cordero, un sendero mucho más exigente que requiere entre 5 y 6 horas, una condición física razonable, ausencia de vértigo y una linterna frontal para atravesar los numerosos túneles excavados en la montaña. Igualmente, no siempre está abierta, por lo que conviene llamar para confirmar antes.
Aquí podéis ver en más detalle la ruta.
San Andrés y Charco Azul
San Andrés es uno de los pueblos con más historia y encanto de La Palma. A pesar de contar hoy con apenas unos 300 habitantes, conserva un importante legado ligado al auge de la caña de azúcar. Durante los siglos XVI y XVII, la fertilidad de sus tierras y la cercanía del puerto de Espínola lo convirtieron en uno de los principales centros azucareros de la isla. La riqueza generada por el comercio del llamado oro blanco quedó reflejada en las elegantes casonas señoriales que todavía pueden verse en sus calles. Junto a sus palmeras, sus rincones empedrados y su bonita Parroquia San Andrés Apóstol, forman una estampa tradicional que hace que algunos lo consideren el pueblo más bonito de La Palma.
A pocos minutos en coche se encuentra Charco Azul, uno de los lugares de baño más populares de La Palma. Se trata de un conjunto de piscinas naturales perfectamente acondicionadas, donde el mar queda resguardado del fuerte oleaje habitual de la costa. El entorno está muy cuidado y hay un pequeño bar en la parte alta de la piscina, por lo que es una parada ideal para darse un baño o relajarse después de una mañana de senderismo o visitas.
Piscinas de La Fajana
Si hay que elegir unas piscinas naturales en La Palma, nosotros nos quedaríamos con las Piscinas de La Fajana, situadas en el municipio de Barlovento. Este complejo está formado por tres piscinas de agua de mar de distintos tamaños, protegidas del oleaje por diques y formaciones rocosas que permiten disfrutar de un baño tranquilo incluso cuando el Atlántico está más bravo.
Además de su entorno espectacular, cuentan con aparcamiento, aseos, cafetería y amplias zonas ajardinadas donde descansar al sol. Gracias a su fácil acceso y a la seguridad de sus aguas —aunque siempre con precaución—, son una opción perfecta para pasar una tarde de relax.
Mirador de La Tosca
El Mirador de La Tosca fue el punto más al norte que visitamos durante nuestra ruta por La Palma y, sinceramente, nos pareció una de las paradas más espectaculares de esta zona de la isla. Desde aquí se disfrutan magníficas vistas sobre la comarca de Garafía y sobre el fabuloso Bosque de Dragos de La Tosca. El mirador está rodeado por un bonito muro de piedra volcánica que suele estar repleto de lagartos tizones tomando el sol, lo que añade aún más encanto al lugar. Es una parada rápida, pero muy recomendable, especialmente en los días despejados.
Vistas desde el Mirador de La Tosca
Más alternativas en el este y noreste de La Palma
Hasta aquí, para nosotros, se encuentran los imprescindibles de esta zona de la isla. Si disponéis de más días en la isla o os sobra algo de tiempo durante esta jornada, hay varias visitas adicionales que pueden complementar muy bien el recorrido.
Breña Alta y la tradición tabaquera
Breña Alta es uno de los principales referentes de la tradición tabaquera palmera. Desde hace generaciones se cultiva tabaco en esta zona y todavía hoy se elaboran puros de forma artesanal para su venta en supermercados, estancos y tiendas especializadas de toda La Palma. Para profundizar en el tema, nosotros visitamos el
Museo del Puro Palmero. El museo repasa la historia del tabaco en la isla y explica cómo esta actividad se desarrolló gracias a la importancia de La Palma en las rutas comerciales atlánticas. Durante siglos, la isla fue un importante puerto de escala para el comercio entre América y Sevilla, ciudad que se convirtió en el principal centro productor y comercializador de tabaco de España. En su
página web podéis consultar sus horarios y precios.
También nos acercamos a Puros Artesanos Julio, una empresa familiar que produce puros elaborados con tabaco procedente La Palma, República Dominicana y Cuba. Cuentan con una pequeña zona de exposición y venta y, si hay poca gente, suelen enseñar amablemente también el almacén contiguo. Justo enfrente se encuentra la plantación de tabaco. Nos pareció una visita curiosa y diferente, especialmente para conocer un producto muy ligado a la historia de la isla.
Destilerías Aldea
Cerca de Charco Azul se encuentran las Destilerías Aldea, uno de los mejores lugares para conocer y degustar el ron tradicional de La Palma. La destilería produce ron a partir de la caña de azúcar cultivada en la isla, manteniendo una tradición estrechamente ligada a la historia agrícola y comercial palmera. Fue fundada originalmente en Gran Canaria en 1936 pero en la década de 1950, a causa de la disminución de la producción de la caña de azúcar en la isla, se trasladó a La Palma. Para los aficionados a la gastronomía y los productos locales, es una visita muy interesante.
Parque Arqueológico de Belmaco
Cerca de Villa de Mazo se encuentra el Parque Arqueológico de Belmaco, uno de los yacimientos prehispánicos más importantes de Canarias. Fue aquí donde se descubrieron los primeros grabados rupestres documentados del archipiélago, realizados por los antiguos benahoaritas, los habitantes aborígenes de La Palma. El recinto incluye varias cuevas con petroglifos, un sendero interpretativo y una pequeña exposición dedicada a la cultura indígena de la isla. La entrada cuesta 2 € por adulto.
Nosotros no llegamos a visitarlo porque optamos por conocer los petroglifos de El Paso, que son más grandes y extensos. Aun así, Belmaco tiene un enorme valor histórico, ya que se trata del yacimiento arqueológico más emblemático y representativo de la cultura benahoarita.
Mercadillo Municipal Villa de Mazo
El Mercadillo Municipal Villa de Mazo es, junto con el de Puntagorda, uno de los mercados agrícolas y artesanales más importantes de La Palma. Abre únicamente los sábados y domingos por la mañana y reúne numerosos puestos de productos locales, desde frutas y verduras hasta quesos, dulces y artesanía. Nosotros no lo visitamos porque en fin de semana nos encontrábamos en el lado opuesto de la isla, así optamos por conocer el de Puntagorda. En cualquier caso, si estáis por el este de la isla durante un fin de semana, puede ser una parada interesante para conocer el producto local palmero.
¿Dónde comer en el este y noreste de La Palma?
En Santa Cruz:
- El Cuarto de Tula: clásico bar de tapas en la Avenida Marítima, ideal para una comida informal.
- Restaurante Cofradía de Pescadores: una de las mejores opciones para comer pescado fresco y marisco junto al puerto. Solo abre al mediodía.
Restaurante Chipi-Chipi: uno de los restaurantes más conocidos de La Palma, situado en un precioso entorno natural con mesas repartidas en pequeñas casetas de piedra. Está especializado en carnes, destacando especialmente el lagarto ibérico y el abanico ibérico. Entre los entrantes recomendamos el queso asado y la morcilla dulce, mientras que para entrar en calor son muy populares sus sopas, como la de picadillo. De postre probamos dos clásicos canarios: el Príncipe Alberto, una deliciosa mezcla de mousse de chocolate, almendras, avellanas y bizcocho, y el bienmesabe canario, un dulce de almendra molida servido con helado de vainilla. Ambos muy recomendables.
Restaurante Casa Asterio (San Bartolo): una opción muy recomendable tras la caminata del Cubo de La Galga. No admite reservas, pero es un local amplio. Destacan el queso frito con mermelada de tomate, la carne fiesta, los torreznos con gofio y su amplia variedad de postres.
Asador del Campesino (Barlovento): uno de los restaurantes de referencia de la zona para disfrutar de buenas carnes a la brasa.
Restaurante La Pradera (Barlovento): otra excelente alternativa para los amantes de la carne, con raciones abundantes y cocina tradicional canaria como muestra su exquisito queso asado y sus torreznos con gofio.
Casa Goyo (La Bajita): situado en el pequeño pueblo costero de La Bajita, muy cerca del aeropuerto, este restaurante es una excelente opción para una comida al llegar o antes de abandonar la isla. Su especialidad son los pescados frescos y los platos canarios de toda la vida.
Centro y las Cumbres: El corazón montañoso de la isla
La Caldera de Taburiente
El centro de La Palma está dominado por la impresionante Caldera de Taburiente, el gran símbolo natural de la isla. Se trata de una gigantesca depresión formada por el colapso de un antiguo edificio volcánico —una enorme montaña creada por la acumulación de lavas y materiales eruptivos— junto con la acción erosiva del agua durante millones de años. Aunque su aspecto recuerda al de un enorme cráter, en realidad no es un cráter volcánico.
Rodeada por cumbres que superan los 2.000 metros de altitud, la caldera alberga extensos bosques de pino canario, profundos barrancos, cascadas y algunos de los paisajes más espectaculares del archipiélago. Existen dos formas principales de descubrirla: contemplarla desde las alturas, a través de los miradores y observatorios situados en el borde de la caldera, o adentrarse en su interior mediante alguna de las numerosas rutas de senderismo que recorren este excepcional espacio natural.
Mirador de Los Andenes
El Mirador de Los Andenes suele ser la primera gran parada al subir desde Santa Cruz de La Palma hacia las cumbres, aproximadamente a unos 40 minutos en coche. Desde aquí se obtienen unas magníficas vistas de parte del interior de la Caldera de Taburiente, de las montañas que la rodean y de El Hierro al fondo. El principal inconveniente es que no dispone de un aparcamiento propiamente dicho: hay que estacionar en el arcén de la carretera y apenas caben unos 4 o 5 coches, por lo que conviene llegar temprano, especialmente los fines de semana, idealmente antes de las 9:30 de la mañana.
Vistas de la Caldera de Taburiente desde el Mirador de Los Andenes
Durante la subida por la carretera es habitual encontrarse con numerosos tajinastes palmeros, una de las plantas más características de las cumbres de la isla. Aunque también existen tajinastes en Tenerife, allí la especie más conocida es la de flores rojas, mientras que en La Palma predominan variedades de tonos rosados y violetas.
Tajinastes palmeros en la subida al Roque de los Muchachos
Mirador del Roque de los Muchachos
El Mirador del Roque de los Muchachos es el mirador principal y más famoso de La Palma. Aquí se encuentra el propio Roque de los Muchachos, una formación rocosa situada junto al sendero y actualmente acordonada para evitar su deterioro. Con 2.426 metros de altitud, este es el punto más alto de la isla y uno de los mejores lugares para contemplar la Caldera de Taburiente y los observatorios. En los días despejados, además, se pueden divisar perfectamente las islas de Tenerife, La Gomera y El Hierro, emergiendo sobre el océano y, en muchas ocasiones, sobre el mar de nubes.
Los fines de semana y festivos la afluencia de visitantes es muy alta y el aparcamiento suele llenarse rápidamente, por lo que recomendamos llegar antes de las 10:00 de la mañana.
Desde el aparcamiento del mirador parte también un sendero de unos 15 minutos que recorre la cresta de la montaña hasta el Mirador del Espigón, desde donde se obtienen vistas igualmente asombrosas. Eso sí, el camino discurre por una zona elevada, con algunos tramos estrechos y bastante expuestos, por lo que no resulta adecuado para todo el mundo, especialmente para quienes padezcan vértigo.
Vistas desde el Mirador del Espigón: La Caldera y las islas de Tenerife y La Gomera al fondo
Los observatorios astronómicos
La Palma es uno de los lugares más importantes del mundo para la observación astronómica gracias a la extraordinaria calidad de sus cielos. En 2007 se firmó aquí la Declaración Mundial en Defensa del Cielo Nocturno, y la isla cuenta además con una estricta Ley del Cielo para reducir la contaminación lumínica. Por eso, gran parte del alumbrado exterior utiliza luz anaranjada y las farolas están diseñadas para dirigir la luz únicamente hacia el suelo.
En las cumbres se encuentra el
Observatorio del Roque de los Muchachos (ORM), que alberga más de una docena de telescopios operados por instituciones de países como España, Reino Unido, Alemania, Italia, Países Bajos, Suecia, Dinamarca, Noruega o Japón. Entre ellos destaca el
Gran Telescopio Canarias (GRANTECAN), considerado el mayor telescopio óptico del mundo. Este puede visitarse —para mayores de 6 años— mediante una visita guiada conjunta con otros observatorios, una experiencia muy recomendable para quienes tengan interés por la astronomía. Las reservas se realizan desde
esta web, hay que elegir un guía según el idioma y pinchar en él para proseguir.
Opcionalmente, junto a la zona de los observatorios, también se puede visitar el
Museo Roque de los Muchachos, un moderno centro de interpretación dedicado a la astronomía, la observación del cielo y la importancia de La Palma como uno de los mejores lugares del mundo para estudiar el universo. La
entrada es algo cara, aunque si os interesa este tema seguro que lo disfrutáis. Eso sí, tiene una ventaja muy práctica: los
baños del museo pueden utilizarse gratuitamente, algo a tener en cuenta porque es una de las pocas oportunidades de encontrar servicios en toda la zona del Roque de los Muchachos.
Un observatorio del Roque de Los Muchachos sobre el mar de nubes
🥾Mirador de La Cumbrecita
El Mirador de La Cumbrecita es uno de los accesos más populares al Parque Nacional de la Caldera de Taburiente y una de las mejores formas de adentrarse en el interior de este espectacular espacio natural. Desde aquí parten varias rutas de senderismo, siendo la más conocida la que conecta el Mirador de Los Roques y el Mirador Lomo de Las Chozas. Se trata de un recorrido circular de aproximadamente 3,5 km (aunque en ocasiones algún tramo puede estar cerrado y obligar a regresar por el mismo camino).
La ruta atraviesa un bonito bosque de pino canario por senderos estrechos que, en algunos puntos, discurren junto a laderas con cierta altura. Aunque puede resultar algo vertiginosa para algunas personas, no presenta dificultades técnicas destacables si se realiza con precaución. Eso sí, cuenta con algo de desnivel, por lo que conviene llevar calzado adecuado.
Aquí podéis ver la ruta.
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Muy importante: el acceso está regulado porque se trata de un espacio protegido. Si se quiere llegar en coche por la mañana,
es necesario reservar previamente una plaza de aparcamiento en la
web oficial del Parque Nacional, ya que el número de vehículos permitidos es limitado y suele completarse con bastante antelación.
Vistas de la Caldera desde el Mirador de Los Roques durante la caminata por La Cumbrecita
🥾Opcional: Ruta Mirador de Los Brecitos – Barranco de Las Angustias
La ruta entre el Mirador de Los Brecitos y el Barranco de Las Angustias es una de las caminatas más famosas de La Palma y la mejor forma de adentrarse en el interior de la Caldera de Taburiente. Eso sí, no es una excursión sencilla: son aproximadamente 16 km de recorrido lineal, por lo que requiere una buena condición física y cierta planificación.
🅿️Lo habitual es dejar el coche en el aparcamiento del Barranco de Las Angustias y tomar allí uno de los taxis compartidos que suben hasta el Mirador de Los Brecitos. Desde ese punto comienza el descenso a pie a través de la caldera hasta regresar de nuevo al aparcamiento. Durante la ruta se atraviesan pinares, barrancos y algunos de los paisajes más espectaculares de la isla, pasando además por la famosa Cascada de Colores, uno de los rincones más fotografiados del Parque Nacional.
Aquí tenéis un ejemplo de este sendero.
Oeste: sol y pueblos
Mercadillo del Agricultor de Puntagorda y Mirador de Izcagua
Puntagorda es uno de los primeros pueblos que encontraréis al descender desde la zona de los observatorios y el Roque de los Muchachos hacia la vertiente oeste de la isla. Si vuestra visita coincide con un fin de semana, merece mucho la pena acercarse al Mercadillo del Agricultor de Puntagorda, uno de los más populares de La Palma. Abre los sábados por la tarde (15:00-19:00) y los domingos por la mañana (11:00-15:00), por lo que conviene organizar la ruta para hacerlo coincidir. El mercado se encuentra en un edificio cubierto donde encontraréis puestos de quesos, vinos, mojos, frutas, dulces, artesanía y cosmética natural. La importante presencia de visitantes y residentes alemanes en esta zona de la isla también se refleja en algunos puestos, como uno especializado en panes y repostería alemana. Además, cuenta con una agradable terraza con mesas donde podéis sacar vuestras compras o consumiciones y disfrutar del aire libre. Si vais, no dejéis de probar el zumo de caña de azúcar, una de las bebidas más típicas de La Palma.
Interior del Mercadillo del Agricultor de Puntagorda
Justo al lado se encuentra un moderno restaurante y el Mirador de Izcagua, con vistas al impresionante barranco del mismo nombre y una pequeña pasarela de cristal suspendida sobre el vacío. Además, enfrente hay un área recreativa ideal para hacer pícnic o una breve parada, especialmente si vais con niños. Las vistas son bonitas, pero sinceramente solo os recomendamos acercaros si estáis ya por la zona o de paso hacia otro punto de la isla; no creemos que merezca la pena venir expresamente solo para visitar este mirador.
Porís de Candelaria
El Porís de Candelaria es uno de los lugares más singulares y fotogénicos de La Palma. Se trata de un pequeño núcleo de casas construido en el interior de una enorme cueva marina que durante siglos fue utilizado por los pescadores de la zona como puerto natural y refugio frente al oleaje. La gran abertura de la cueva tiene una forma que recuerda sorprendentemente al perfil de la isla de La Palma, motivo por el que se ha convertido en una de las imágenes más icónicas de la isla.
Aunque da la sensación de ser un pequeño pueblo, la mayoría de sus alrededor de 60 viviendas son segundas residencias utilizadas durante fines de semana y vacaciones, por lo que apenas hay habitantes permanentes. Además, al encontrarse encajado bajo el acantilado, la cobertura móvil es prácticamente inexistente.
Se encuentra en el municipio de Tijarafe y su complicado acceso actúa como un filtro natural que evita las aglomeraciones de turistas. Se puede llegar en coche por una carretera muy estrecha, con fuertes pendientes y numerosas curvas, por lo que conviene tener experiencia al volante, conducir con calma y llevar el vehículo en buen estado. Como alternativa, hay gente que decide bajar caminando; son unos 4 km de recorrido (algo más de una hora). Una vez lleguéis a la zona de aparcamiento, todavía tendréis que caminar unos 10 minutos hasta alcanzar este espectacular rincón escondido bajo la montaña.
Mirador de Los Dragos
El Mirador de Los Dragos debe su nombre al espectacular drago centenario que crece junto a la carretera y que se ha convertido en uno de los árboles más fotografiados de La Palma. Lo que lo hace especialmente llamativo es su peculiar inclinación: los fuertes vientos que azotan habitualmente esta zona han ido deformándolo con el paso de los años, hasta el punto de que el árbol aparece claramente torcido y apoyado sobre un muro de piedra que ayuda a sostener parte de su peso.
Junto al drago encontraréis un pequeño sendero que sale hacia la izquierda y desciende unos 100 metros hasta el Mirador de Las Gracias. Es un paseo opcional que apenas lleva unos minutos y recompensa con unas bonitas vistas del desfiladero.
Drago del Mirador de Los Dragos
Mirador El Time
El Mirador El Time ofrece una de las panorámicas más espectaculares de toda La Palma. Podéis disfrutar de las vistas desde el propio mirador o desde la cafetería situada junto a él, perfecta para tomar algo mientras contempláis el paisaje. Desde aquí se aprecia gran parte del Valle de Aridane, los impresionantes acantilados de la costa oeste, la isla de El Hierro en los días claros, varios conos volcánicos antiguos y, por supuesto, el Tajogaite junto a las extensas coladas de lava generadas durante la erupción de 2021. También se distinguen las enormes plantaciones de plátanos que cubren el valle e incluso el puerto de Tazacorte junto al océano Atlántico. Sin duda, es uno de los miradores más completos y agradecidos de la isla. Desde aquí comienza el descenso hacia la parte baja y más llana del oeste de la isla.
Vistas desde el Mirador de El Time
Los Llanos de Aridane
Con cerca de 22.000 habitantes, Los Llanos de Aridane es la ciudad más poblada de La Palma y el principal núcleo comercial y de servicios de la isla. Su ambiente es mucho más animado que el de Santa Cruz de La Palma, motivo por el que muchos la consideran la capital no oficial de La Palma. Se encuentra exactamente en la depresión formada tras el gran colapso geológico que dio origen a la actual Caldera de Taburiente.
Su casco histórico está especialmente cuidado y conserva numerosas casas tradicionales canarias, edificios históricos y elegantes casas solariegas que permiten hacerse una idea de cómo era la ciudad siglos atrás. Nosotros comenzamos el recorrido por la Avenida Tanausú, donde se pueden admirar varios palacetes y casas de indianos, construidas por palmeros que emigraron a América y regresaron posteriormente con importantes fortunas.
Muy pronto se llega a la zona peatonal y al corazón de Los Llanos: la preciosa Plaza de España, presidida por el Ayuntamiento, la Parroquia de Nuestra Señora de Los Remedios y las ya famosas letras gigantes de “Los Llanos de Aridane”. Merece la pena rodear la iglesia para descubrir la coqueta y pintoresca Plaza Elías Santos Abreu, uno de los rincones con más encanto del centro histórico.
A partir de aquí, nuestra recomendación es simplemente perderse por las calles que parten de ambas plazas, especialmente la Calle Real y sus paralelas y perpendiculares. Durante el paseo encontraréis numerosos ejemplos de arquitectura tradicional, pequeños comercios y varios de los murales urbanos que decoran la ciudad. Entre ellos destaca “Querer volver”, obra del famoso colectivo Boa Mistura, convertido en uno de los iconos más fotografiados de Los Llanos.
A unos veinte minutos andando del centro también merece la pena acercarse al Acueducto de Argual, una de las construcciones hidráulicas más singulares de la isla. Este acueducto de piedra, construido en el siglo XVI para transportar agua desde la Caldera de Taburiente hacia las zonas agrícolas del valle, se ha convertido en uno de los símbolos históricos de Los Llanos y de la importancia que siempre ha tenido el aprovechamiento del agua en La Palma.
Letras de Los Llanos de Aridane junto a la Plaza de España
El Paso y los petroglifos
El Paso, situado cerca de Los Llanos de Aridane, es uno de los municipios más extensos y encantadores de la isla y una puerta de entrada natural a la Caldera de Taburiente. Es especialmente conocido por ser el único municipio de la isla sin costa y por sus almendros, que a finales de invierno tiñen de blanco y rosa buena parte del paisaje. También merece una visita el Museo de la Seda Las Hilanderas, donde se da a conocer el proceso tradicional de elaboración de la seda palmera, algo que todavía se conserva de forma artesanal en la isla.
En El Paso se encuentra el Centro de Interpretación de los Petroglifos Benehauno, el mejor lugar para conocer la historia de los grabados rupestres de los antiguos habitantes de La Palma. Su nombre hace referencia al Pico Benehauno, la zona arqueológica con mayor concentración de petroglifos benahoaritas de la isla, donde se han localizado más de un centenar de estaciones de grabados rupestres. Actualmente, los dos yacimientos más accesibles para el público son La Fajana y El Verde.
La mayoría de los petroglifos palmeros fueron realizados entre aproximadamente 1800 a. C. y 1500 a. C. por los benahoaritas, los antiguos pobladores de La Palma que habitaron la isla hasta la llegada de los castellanos en el siglo XV. Estos grabados fueron descubiertos de forma casual en 1982, cuando unos jóvenes que paseaban por la zona encontraron las primeras inscripciones.
Los petroglifos consisten principalmente en complejas figuras geométricas, espirales, círculos concéntricos y otros símbolos cuyo significado exacto sigue siendo un misterio, aunque los investigadores creen que estaban relacionados con fenómenos naturales, creencias religiosas, la fertilidad o la observación del entorno.
Los más interesantes son probablemente los Petroglifos La Fajana, ya que presentan diseños poco habituales que parecen estar relacionados con la posición del Sol a lo largo del año, como una especie de marcador del tiempo o calendario.
Por su parte, los Petroglifos El Verde son los más representativos del arte rupestre benahoarita y los que normalmente asociamos a La Palma: grandes espirales y círculos grabados sobre la roca volcánica que destacan por su tamaño y excelente estado de conservación.
Ambos yacimientos se visitan desde el mismo punto de partida. 🅿️Debéis aparcar en “Parking Petroglifos La Fajana” y seguir con atención las indicaciones, ya que es fácil tomar un sendero equivocado. Al poco de empezar la caminata, aproximadamente un minuto después del aparcamiento, encontraréis una bifurcación. El camino de la izquierda conduce a los petroglifos de La Fajana, a los que se llega tras unos 10 minutos de subida. El sendero de la derecha lleva a los petroglifos de El Verde, situados a unos 15 minutos a pie, en un recorrido algo más largo pero prácticamente llano. De esta forma, podéis visitar ambos enclaves arqueológicos en menos de una hora, incluyendo los desplazamientos entre ellos.
En La Palma existen otros importantes yacimientos arqueológicos además de los de El Paso, como el Parque Arqueológico de Belmaco (Villa de Mazo) o el Parque Cultural La Zarza y La Zarcita (Garafía), famoso por albergar algunos de los petroglifos más espectaculares de Canarias. Nuestra recomendación es que intentéis incluir al menos uno de estos espacios arqueológicos durante vuestro viaje, el que mejor encaje en vuestra ruta, y así aportar un toque cultural a una isla que suele asociarse sobre todo con volcanes, senderismo y paisajes naturales.
Volcán Tajogaite
El Tajogaite es el volcán más reciente de España y uno de los acontecimientos que más ha marcado la historia reciente de La Palma. Entró en erupción el 19 de septiembre de 2021 dentro de la dorsal volcánica de Cumbre Vieja —cadena volcánica en la mitad sur de la isla que alberga numerosos conos volcánicos—, dando lugar a una erupción de tipo estromboliano, caracterizada por explosiones intermitentes y la emisión de coladas de lava y ceniza. Durante los casi tres meses que permaneció activo, las coladas arrasaron miles de edificaciones y sepultaron para siempre el municipio de Todoque, además de afectar gravemente a otros como La Laguna, El Paso y Tazacorte.
Todavía hoy resulta impresionante y, a la vez, sobrecogedor recorrer esta zona de la isla. Muchas carreteras atraviesan las enormes coladas de lava negra que cubrieron antiguos cultivos, viviendas y barrios enteros, permitiendo apreciar de cerca la magnitud de la erupción.
Aunque el volcán se ve perfectamente desde numerosos puntos del Valle de Aridane, el lugar más cómodo y accesible para contemplarlo es el Mirador de Tajuya, situado junto a la carretera principal y con aparcamiento cercano. Quienes busquen una vista algo más próxima pueden acercarse al Mirador Oficial del Volcán Tajogaite o Cabezavaca, aunque en este caso hay que dejar el coche y caminar unos 10 minutos.
También existe la posibilidad de acercarse al propio cono volcánico, pero únicamente mediante excursiones guiadas autorizadas, ya que el acceso está regulado. Encontraréis varias opciones en plataformas como Civitatis o GetYourGuide, normalmente bajo nombres como “Senderismo Volcán Cumbre Vieja” o “Ruta al Volcán Tajogaite”.
Volcán Tajogaite visto desde el Mirador de Tajuya
Centro de Interpretación Caños de Fuego
El Centro de Interpretación Caños de Fuego se encuentra sobre las coladas de lava del volcán San Juan, cuya erupción en 1949 transformó profundamente esta parte de la isla. La visita combina un pequeño museo con recorridos guiados por varios tubos volcánicos, permitiendo comprender mejor cómo se formaron estos impresionantes paisajes volcánicos.
En el centro explican el origen del volcán San Juan y cómo sus coladas ganaron al mar una superficie incluso mayor que la creada posteriormente por el Tajogaite en 2021. También se aprende a diferenciar los dos grandes tipos de terreno volcánico presentes en la isla, el pahoehoe (lava más fluida y de superficie suave) y el malpaís (terreno abrupto y muy rugoso), además de conocer especies vegetales como las vinagreras, fundamentales para el ecosistema local y para la supervivencia de muchos de los pequeños invertebrados que habitan las cuevas volcánicas.
Las visitas se realizan en horarios concretos que os indicarán al llegar, por lo que conviene reservar algo de tiempo, ya que puede tocar esperar al siguiente grupo. Existen dos cuevas visitables. La primera es El Vidrio, más pequeña, mientras que la segunda es Las Palomas, considerablemente mayor y, para nosotros, la verdadera joya del complejo. En esta última, la visita comienza recorriendo unas pasarelas instaladas sobre las coladas de lava del volcán San Juan, que permiten observar de cerca el paisaje volcánico antes de llegar a la entrada de la cueva, donde se realizan gran parte de las explicaciones geológicas. Nosotros visitamos ambas y recomendamos especialmente Las Palomas, aunque las explicaciones son muy similares en las dos, ya que se originaron mediante los mismos procesos geológicos. Por eso, si por cuestiones de horario solo podéis visitar El Vidrio, tampoco pasa nada.
Para acceder a Las Palomas es obligatorio llevar zapatillas o botas cerradas; de lo contrario, no permiten la entrada. Además, los menores de 5 años no pueden acceder a esta cueva. La visita turística recorre aproximadamente los primeros 200 metros del tubo volcánico, aunque existen empresas privadas especializadas que organizan recorridos que permiten adentrarse algo más en su interior. El centro está abierto todos los días de 10:00 a 18:00 y en su
página web podéis ver sus precios.
Entrada a la Cueva de Las Palomas
Tazacorte
Tazacorte presume de tener uno de los climas más soleados de Europa, con un gran número de horas de sol al año, lo que explica en parte su enorme extensión de plataneras y su ambiente relajado durante todo el año.
El municipio se divide claramente en dos zonas. Por un lado, está el casco histórico, situado en la parte alta y rodeado por plantaciones de plátanos. Aquí destacan el agradable paseo conocido como Promenade Tazacorte, con vistas a las plataneras y al océano, la Plaza de España con la Iglesia de San Miguel Arcángel, la pintoresca Calle Nueva, repleta de casas tradicionales canarias, y la Plaza de San Miguel, donde se encuentra el Ayuntamiento.
Por otro lado, a 3 kilómetros de aquí, está Tazacorte Puerto, una zona más turística junto al mar que concentra numerosos restaurantes especializados en pescado fresco, una agradable playa de arena negra, alojamientos turísticos y varias empresas que organizan excursiones de avistamiento de ballenas y delfines. Además, es uno de los lugares más populares de toda La Palma para disfrutar de la puesta de sol, gracias a su orientación hacia el oeste y a las magníficas vistas sobre el Atlántico.
Tazacorte tiene una anécdota muy curiosa y es que por un tiempo no perteneció a España. En marzo de 1911, Tazacorte se declaró “independiente de España” durante tres días, aunque su objetivo real era separarse del municipio de Los Llanos de Aridane. La revuelta terminó pacíficamente cuando la llegada de un buque de guerra disuadió a los vecinos con un cañonazo de advertencia. A pesar del freno militar, el pueblo logró convertirse en municipio propio años después.
Vistas de las plataneras y el mar desde Promenade Tazacorte
Más alternativas en la costa oeste
La zona oeste de La Palma cuenta además con varios rincones que podéis añadir al itinerario según vuestras preferencias, especialmente si disponéis de más tiempo o buscáis una tarde de playa y relax.
→Puerto Naos es el principal núcleo turístico de la costa oeste. Cuenta con una amplia playa de arena negra, paseo marítimo, alojamientos, bares y restaurantes. Sin embargo, tras la erupción del Tajogaite en 2021 parte de la localidad se vio afectada y, aunque la situación mejora progresivamente, algunas zonas siguen condicionadas por la emisión de gases, por lo que todavía no ha recuperado por completo la normalidad previa a la erupción.
→Playa de Charco Verde es una alternativa más tranquila y local. Se trata de una agradable cala de arena negra rodeada por acantilados y vegetación, muy popular entre los residentes de la isla. El acceso es sencillo, dispone de aparcamiento cercano y suele ofrecer un ambiente más relajado que Puerto Naos.
→Por último, El Remo es un pequeño conjunto de casas junto al mar con mucho encanto. No tiene una playa propiamente dicha, pero sí varias piscinas naturales que se forman entre las rocas volcánicas. Además, cuenta con algunos restaurantes frente al océano, lo que lo convierte en un lugar muy agradable para terminar el día contemplando el atardecer.
¿Dónde comer en el oeste de La Palma?
Bodegón Tamanca (Las Manchas): singular restaurante-bodega ubicado en una cueva excavada en roca volcánica. Especializado en carnes, su plato más emblemático es el bichillo, nombre que recibe el solomillo de cerdo en Canarias. También destacan su morcilla dulce, el timbal de batata y la tabla de quesos. Conviene reservar o llegar antes de las 13:30.
Cofradía Restaurante Varadero (Puerto de Tazacorte): una de las mejores opciones de la isla para comer pescado fresco y marisco junto al mar. Muy recomendables los calamares.
Geco Libero (Los Llanos de Aridane): restaurante italiano que apuesta por ingredientes locales, incorporando productos como queso palmero ahumado o verduras de su huerta. Tienen varios locales repartidos por La Palma.
Kiosco 7 (El Remo): un agradable restaurante frente al mar, perfecto tanto para comer como para tomar algo al atardecer. Destaca por sus vistas al océano y por una carta con protagonismo del pescado y marisco, ideal para disfrutar mientras se contempla la puesta de sol.
Ristorante Ancora (cerca de Puntagorda): restaurante de cocina variada con influencias italianas y mediterráneas, ideal para una comida tranquila en el norte de la isla.
Sur: Tierra de volcanes y sal
Centro de Visitantes Volcán San Antonio
El Centro de Visitantes del Volcán San Antonio es una de las mejores visitas para comprender el origen volcánico de La Palma. La entrada incluye un pequeño museo con paneles y audiovisuales que explican la formación de la isla, sus erupciones históricas y la actividad volcánica que sigue moldeando el paisaje palmero.
Sin embargo, el verdadero atractivo es el recorrido exterior por el borde del Volcán San Antonio (1677). Se trata de un paseo muy sencillo, apto para todos los públicos, ya que el propio centro se encuentra prácticamente a la altura de la cima y no es necesario realizar ninguna subida importante. El sendero recorre aproximadamente la mitad del cráter y regresa por el mismo camino, en una visita que apenas lleva unos 20 minutos.
Durante el recorrido se obtienen magníficas vistas del interior del cráter con su sorprendente bosque de pinos, de las Salinas de Fuencaliente, y en los días despejados también de Tenerife y La Gomera. Además, es el mejor lugar para contemplar el
Volcán Teneguía, cuya silueta se aprecia perfectamente desde las alturas; visto únicamente desde la carretera o desde su base, resulta mucho menos impresionante. El camino es amplio y está protegido con vallas en los puntos más expuestos, por lo que no presenta ninguna dificultad especial. En su
página web podéis ver sus horarios y precios.
Cráter del Volcán San Antonio
Bar Parada
El Bar Parada, en Los Canarios (Fuencaliente), es una parada muy popular para comprar algunos de los dulces más típicos de La Palma. Su especialidad más famosa es el queso de almendras, que pese a su nombre no lleva queso: se trata de un dulce elaborado con almendra, similar al mazapán pero con un sabor más suave y una textura muy característica, crujiente por fuera y tierna por dentro. También son muy recomendables los almendrados, unas deliciosas galletas de almendra tradicionales de la isla. Es un buen lugar para llevarse algún recuerdo gastronómico o simplemente darse un capricho dulce durante la visita al sur de La Palma.
Faro y Salinas de Fuencaliente
En el extremo más meridional de La Palma se encuentran el Faro y las Salinas de Fuencaliente, uno de los lugares más emblemáticos de la isla. 🅿️Lo más sencillo es introducir “Faro de Fuencaliente” en el GPS, ya que junto a él hay un amplio aparcamiento desde el que se visita toda la zona.
Aquí encontraréis dos faros: el faro antiguo, junto a la tradicional casa del farero, y el faro actual, que sigue en funcionamiento. La antigua casa del farero alberga hoy el Centro de Interpretación de la Reserva Marina (entrada: 2 €). Eso sí, no es posible subir a ninguno de los dos faros.
Desde el aparcamiento se llega caminando en pocos minutos a las Salinas de Fuencaliente, donde se produce sal de forma artesanal desde 1967. En las balsas salineras se obtiene la apreciada flor de sal, que se forma en la superficie del agua y se recoge cuidadosamente a mano, mientras que en el fondo se deposita la sal marina convencional. Además, podéis pasear libremente entre las salinas siguiendo los caminos habilitados, disfrutando de uno de los paisajes más fotogénicos de La Palma, con los volcanes y el océano como telón de fondo.
Junto a las salinas hay además una tienda especializada en productos derivados de la sal y un magnífico restaurante con vistas al mar donde nosotros comimos y que nos pareció una excelente opción para hacer una parada durante la visita al sur de la isla.
Aunque sufrieron graves daños, afortunadamente, las coladas de lava procedentes de la erupción del cercano volcán Teneguía (1971) rodeó por competo el faro y las salinas y pudieron salvarse.
Salinas de Fuencaliente y Faros de Fuencaliente al fondo
🥾Opcional: Ruta de los Volcanes
La Ruta de los Volcanes es probablemente el sendero más famoso de La Palma y uno de los más espectaculares de Canarias, pero también uno de los más exigentes. El recorrido comienza en el Área Recreativa de El Pilar y atraviesa la dorsal volcánica de Cumbre Vieja hasta llegar a Los Canarios (Fuencaliente), aunque muchos senderistas optan por prolongarlo hasta el Faro de Fuencaliente.
Son aproximadamente 17,5 km de recorrido y entre 6 y 7 horas de caminata, con cerca de 1.300 metros de desnivel acumulado en descenso. A lo largo del camino se suceden conos volcánicos, coladas de lava, pinares y espectaculares vistas sobre ambas costas de la isla. Un aspecto importante a tener en cuenta es que no se trata de una ruta circular, por lo que, una vez finalizada, tendréis que regresar al punto de inicio en taxi o mediante algún servicio de transporte organizado previamente para recuperar el coche. Para muchos, es la mejor caminata de La Palma, pero conviene afrontarla con buena forma física, agua abundante y calzado adecuado.
Aquí podéis ver la ruta en detalle.
¿Dónde comer en el sur de La Palma?
Restaurante Temático El Jardín de la Sal: es una de las mejores opciones para comer en el sur de La Palma, no solo por su comida, sino también por su privilegiada ubicación junto a las Salinas de Fuencaliente. Dado que en esta zona hay pocas alternativas, es recomendable reservar con antelación. Podéis elegir entre la terraza exterior, ideal en días soleados y tranquilos, o la terraza interior, más agradable cuando hay viento.
Su propuesta gastronómica se acerca más a la alta cocina que al restaurante tradicional, aunque con precios razonables. La carta incluye varios entrantes, un par de arroces, un par de opciones de carne y pescado, así como pescados frescos fuera de carta según la disponibilidad del día. Todo ello acompañado por algunos de los excelentes vinos de Fuencaliente, una de las zonas vinícolas más reconocidas de La Palma.
Más alternativas en el sur de La Palma
Bodegas y vinos de La Palma
La Palma cuenta con una importante tradición vitivinícola amparada por la Denominación de Origen Vinos La Palma, con numerosas bodegas repartidas por la isla. Muchas de ellas se concentran en el sur o poseen viñedos en municipios como Breña Baja, Villa de Mazo y Fuencaliente, donde los suelos volcánicos y el clima aportan características muy particulares a los vinos locales.
Para quienes tengáis interés en el mundo del vino, una de las visitas más recomendables es Bodegas Teneguía, situada en Fuencaliente. Además de elaborar algunos de los vinos más reconocidos de la isla, ofrece visitas guiadas con degustación. El precio suele rondar los 15 € por persona, por lo que puede ser una actividad interesante para completar la visita al sur de La Palma.
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