Escucha el artículo
New
Artículo actualizado en:
2026-08-28T13:46:58Z
Benidorm
Benidorm, en la provincia de Alicante, es una ciudad diferente a cualquier otra de España. Conocida como la «Nueva York del Mediterráneo», destaca por su espectacular perfil urbano repleto de rascacielos frente al mar. De hecho, es la ciudad con más rascacielos de España y una de las que cuenta con más edificios de gran altura del mundo en proporción a su número de habitantes. Situada en plena Costa Blanca, la franja litoral mediterránea de Alicante, Benidorm se ha convertido en uno de los principales reclamos turísticos de España gracias a sus amplias playas, su animado ambiente y su singular paisaje urbano. Tanto si se busca sol y playa como curiosidad arquitectónica, es una parada muy recomendable en cualquier ruta por la costa alicantina.
Para orientarse, conviene saber que Benidorm se divide en tres grandes zonas: Poniente, al oeste; Levante, al este; y el Castell o casco antiguo, situado entre ambas playas y ocupando el promontorio que separa las dos bahías.
🅿️Nosotros aparcamos en el Aparcament de L'Aigüera - EYSA, una opción recomendable por su ubicación céntrica y porque suele resultar relativamente fácil encontrar plaza. Desde aquí es sencillo explorar la ciudad a pie.
Nada más salir del aparcamiento nos encontramos con el Ayuntamiento de Benidorm, una llamativa construcción inaugurada en 2003. Arquitectónicamente resulta muy curiosa porque, a diferencia de los rascacielos verticales que caracterizan la ciudad, presenta un diseño horizontal, como si fuera un rascacielos “tumbado”, elevado a modo de puente sobre el Parque de l’Aigüera, integrándose de forma singular en el paisaje urbano de Benidorm. Algunos lo llaman el «rascasuelos».
Desde aquí nos dirigimos a la Plaza Hispanidad, conocida por todos los benidormenses como la Plaza Triangular debido a su peculiar forma. Se trata de una amplia plaza arbolada situada en pleno centro de la ciudad, que fue completamente remodelada en 2020 para ganar espacios peatonales y áreas ajardinadas. Gracias a su ubicación entre las playas de Levante y el casco antiguo, se ha convertido en uno de los principales puntos de encuentro de la población local y de los turistas, que aprovechan para pasear o descansar a la sombra.
Ahora bajamos hasta la Playa de Levante (Platja de Llevant), la más famosa y animada de Benidorm. A diferencia de la Playa de Poniente, que suele tener un ambiente más tranquilo y familiar, frecuentado por familias, turistas nacionales y residentes locales, Levante se encuentra en la zona más turística y animada de la ciudad. Por ello, suele estar más concurrida y atrae a un gran número de visitantes internacionales. Su largo paseo marítimo, repleto de bares, restaurantes y locales de ocio, la convierte en uno de los puntos con más ambiente de Benidorm tanto de día como de noche.
Ahora dejamos atrás el paseo marítimo para adentrarnos en el casco antiguo de Benidorm y perdernos por sus estrechas avenidas. Lo que antiguamente eran calles de un antiguo pueblo pesquero, hoy son calles llenas de tiendas de ropa, pequeños comercios, boutiques y establecimientos de artesanía, convirtiéndose en el lugar perfecto para pasear a la sombra y llevarse algún souvenir.
La principal calle del centro es la calle Passeig de la Carretera,
conocida coloquialmente como la “calle del coño” debido a que siempre
te encuentras con alguien conocido, provocando exclamaciones como
“¡coño!, ¿cómo tú por aquí?”.
Otra de las calles del casco antiguo lleva el nombre del artífice del espectacular cambio urbanístico de Benidorm: la Alameda del Alcalde Pedro Zaragoza. Fue este alcalde quien impulsó el revolucionario Plan General de Ordenación Urbana de 1956, una apuesta pionera que cambió para siempre el futuro de la ciudad. Mientras otros destinos turísticos crecían de forma horizontal, ocupando cada vez más terreno, Benidorm optó por la verticalidad, concentrando la construcción en altura y dejando amplios espacios para avenidas, servicios y zonas comunes.
A muchos visitantes les sorprende la cercanía de los rascacielos a la playa y piensan que hoy sería imposible construir algo similar. Sin embargo, Benidorm desarrolló gran parte de su modelo urbanístico mucho antes de la aprobación de las actuales normativas de protección del litoral, siendo la Ley de Costas de 1988 la más importante de ellas. El contraste con el pasado es enorme: a comienzos de los años cincuenta, Benidorm era un modesto pueblo pesquero de apenas 2.500 habitantes, pero la crisis de las capturas llevó a Pedro Zaragoza a buscar una alternativa económica basada en el turismo. El resultado es la Benidorm actual, una ciudad asociada al turismo masivo, popular y de clase media, lejos del m
odelo de lujo de otros destinos mediterráneos, que atrae cada año a millones de visitantes nacionales e internacionales, con una presencia especialmente destacada de turistas procedentes del Reino Unido.
Tomamos finalmente la pequeña Calle Mayor y comenzamos a subir hacia la parte más elevada del casco antiguo. Tras atravesar un pintoresco arco, accedemos a la Plaza de Castelar (Plaça de Castelar), uno de los rincones con más encanto de Benidorm. Aquí se encuentra la Iglesia de San Jaime y Santa Ana (Església de Sant Jaume i Santa Anna), construida en el siglo XVIII para albergar y venerar la imagen de la Virgen del Sufragio, patrona principal de la ciudad. Según la tradición, esta imagen fue hallada el 16 de marzo de 1740 en una embarcación abandonada que llegó a las costas de Benidorm, convirtiéndose desde entonces en uno de los símbolos religiosos más importantes de la localidad.
Anexa a esta zona se encuentra la Plaza del Castillo (Plaça del Castell), llamada así porque aquí se levantó el antiguo Castillo de Benidorm (Castell de Benidorm). Construida en el siglo XIV sobre la Punta del Canfali, el punto más elevado y estratégico de la ciudad, esta fortaleza defensiva controlaba la costa y protegía la población de ataques piratas. Su única entrada era el arco por el que hemos pasado anteriormente. El castillo fue asaltado durante la invasión francesa y finalmente destruido en 1812 durante la Guerra de la Independencia. En la actualidad apenas se conservan algunos restos de sus murallas y subsuelo.
Sin embargo, el lugar sigue siendo uno de los rincones más espectaculares de Benidorm gracias a las impresionantes vistas panorámicas sobre las playas de Levante y Poniente, con el inconfundible perfil de rascacielos extendiéndose junto al mar. Al final de la plaza, descendiendo unos escalones, se llega al famoso Balcón del Mediterráneo (Mirador del Castell - Balcó de la Mediterrània), un espectacular balcón blanco suspendido sobre el Mediterráneo que ofrece una perspectiva aún más cercana del mar junto con la llamada Isla de Benidorm (Illa de Benidorm) al fondo.
Llegados a este punto, nosotros decidimos volver a por el coche para acercarnos a la zona de Poniente, donde se concentran algunos de los rascacielos más emblemáticos de Benidorm. El más famoso es sin duda el Edificio Intempo, un rascacielos residencial de 202,5 metros de altura y 47 plantas inaugurado en 2021, cuya característica silueta en forma de “M”, unida en su parte superior por una estructura con forma de diamante y revestida con cristales de tonos dorados, lo ha convertido en uno de los iconos de la ciudad. Su diseño tan singular suele polarizar opiniones: o encanta o no gusta en absoluto. En cualquier caso, se trata del edificio más alto de Benidorm y del quinto más alto de España, solo por detrás de las Cuatro Torres de Madrid. Uno de los mejores sitios para verlo es desde la Avenida del Alcalde D. Vicente Pérez Devesa, que tiene una hilera de aparcamientos donde dejar el coche o, si no hubiera hueco, parar un momento en doble fila.
Otro de los grandes símbolos del skyline benidormense es el Gran Hotel Bali, que desde que se inaugurara en 2002 hasta 2006 ostentó el título de edificio más alto de España con 186 metros. Además de alojarse en él, muchos se acercan para subir al mirador panorámico que forma parte del Sky Bar de la planta 43, desde donde se disfrutan unas vistas espectaculares de Benidorm, la Playa de Poniente y el Mediterráneo. El acceso al mirador está abierto habitualmente hasta las 20:00 horas y tiene un coste de 10 € sin consumición. Para quienes lleguen en coche, el propio hotel dispone de un aparcamiento de pago donde puede dejarse el vehículo.
Para comer en Benidorm conviene elegir bien, ya que muchos restaurantes de las zonas más turísticas están orientados al visitante extranjero y no siempre ofrecen la mejor relación calidad-precio. Nosotros solemos ir a una pequeña plaza situada en la Avenida de Ruzafa, donde se concentran varios establecimientos de cocina española frecuentados por locales. Nuestro favorito es la Tapería Los Mancheguitos, un sitio sencillo y sin pretensiones donde sirven pinchos y tapas tradicionales, buen producto y precios muy razonables. Una buena opción para comer bien lejos de las trampas para turistas.
🏺Para los amantes de las antigüedades y mercadillos, una visita muy recomendable es el Rastro El Cisne | Encants i Antiguitats, situado a unos 10 minutos en coche de Benidorm. Nosotros hemos estado varias veces y siempre nos ha parecido un plan muy agradable, con numerosos puestos de objetos antiguos y segunda mano, un ambiente muy internacional, música en directo y varias opciones para tomar algo o comer mientras se curiosea entre todo tipo de artículos vintage y curiosidades.
🎢Si viajáis con niños, uno de los planes más populares de la provincia es visitar Terra Mítica, el parque de atracciones más famoso de Alicante, situado en Benidorm. El recinto está ambientado en las grandes civilizaciones del Mediterráneo, como Egipto, Grecia y Roma, y combina montañas rusas, espectáculos y atracciones para todas las edades, convirtiéndose en una opción perfecta para pasar un día completo en familia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario